Exigen Alerta de género para la Ciudad de México

Por Victoria Jaud

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“Alerta Ya!”, exigieron hoy decenas de mujeres frente al Palacio de gobierno vestidas de morado, luciendo cruces rosas y ostentando fotos de las victimas de feminicidios, para que el Jefe de Gobierno escuche sus gritos de dolor y de rabia. La violencia en contra de las mujeres y mujeres trans sigue aumentando en el país, donde siete mujeres mueren al día. En la entrada de las oficinas del Jefe de Gobierno, tomaron la palabra una a una para transmitir su indignación frente a la dominación patriarcal, que se manifiesta diariamente a través de humillaciones, agresiones, acosos y asesinatos.

Exigen la declaración de la Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México, que tiene como objetivo erradicar la violencia feminicida y permitir el pleno ejercicio de los derechos humanos a las mujeres.

Mary Sainz, activista de Tamaulipas es una de las mujeres que protestan vestidas de negro con el cuerpo desnudo cubierto de sangre permanecen acostadas una sobre otra, la cara cerrada y los ojos llenos de dolor durante su cautivadora demostración artística.

Cientos de cruces y fotografías de las mujeres que han perdido su vida cubren la plancha del Zócalo de la Ciudad de México con la intención de recordar al gobierno que su falta de actuación para cambiar esta situación es alarmante.

Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín, victima de feminicidio el 3 de mayo de 2017 en la Ciudad Universitaria de la UNAM por José Luis Hernández González tomó la palabra y declaró con fuerza ese discurso.

«La intención de estar aquí el día de hoy, de haber estado ayer en el Hemiclo Juárez acompañado a las mamas de Nadia y de Alejandra, también asesinadas, es mostrar que estamos hartos y hartas de vivir esta violencia todos los días. Esta violencia donde no solo me duele mi hija, sino también me duelen todas las mujeres que habitan no solo en esta ciudad sino en este país y en este planeta.

Foto: Victoria Jaud/Somoselmedio.org

Tuve la oportunidad de poder platicar con otra chica del CCH Vallejo que fue violentada en su escuela. No solo la Cuidad Universitaria en que José Luis González Hernández asesino a mi hija Lesvy, también en los planteles escolares son poca las personas que denuncian. Y cuando denuncian, no reciben la atención adecuada porque no estamos acostumbrados a escuchar, eso es tras la puerta, es privado y allí lo quieren dejar. Hubo una mala actuación de las autoridades del CCH Vallejo y gracias a esa ineptitud, corrupción y ocultamiento, han retrasado en que se haya hecho un proceso adecuado para la atención. Primero para la atención psicológica de esta chica y después volver a revictimizar como lo han hecho con muchas de las mujeres que hoy pueden defenderse, pero también con las mujeres que hoy están muertas y que no pueden defenderse. Estas mujeres que han sido victimas de feminicidio y que lo único que tienen para defenderse son sus cuerpos lastimados.

Nos preguntan porque no nos pronunciamos también por la violencia que sufren los hombres. Lo hemos dicho, no debería existir esta forma de relación tan violenta. Pero no es igual, aun que quieran decirlo una y otra vez no es lo mismo. Nos están matando por ser mujeres, nos están lastimando de manera tan crueles, nos están vulnerando en nuestro derecho a salir y caminar libremente por las calles, por nuestras casas, nuestras colonias, nuestros barrios, por nuestras universidades, hacia un sanitario público, hacia un banco.
No es posible que en esta ciudad nos digan que la procuración de justicia está garantizada y que no necesitamos una alerta de género. No la deberíamos necesitar y aun que sabemos que esta alerta de género no va a solucionar, así como los silbatos no solucionaron, tampoco lo vamos a dejar a la educación y hablar de un tiempo futuro.

Y si para eso se necesita salir vez tras vez, lo vamos a hacer. Siempre hay alguien que convoca y siempre hay alguien que responde porque el motivo esta desafortunadamente, la violencia esta.

Ayer en el Hemiciclo Juárez, le pregunte a un oficial de policía de que pensaba de la manifestación que se estaba haciendo y me dijo que era muy triste que hiciéramos eso porque esa ere la visión que le estábamos dando a los extranjeros que estaban por ahí, los estábamos mostrando lo feo de México. En lugar de mostrarles un lugar limpio y un lugar público donde ellos puedan venir tranquilamente, les estamos mostrando esto. Le dije que eso lo hacíamos porque eso era la realidad y que no la podíamos ocultar, porque nuestras hijas nos duelen, porque nuestras mujeres nos duelen. Por eso no nos podemos quedar calladas, aun que se vea feo. Vamos a traer las fotos de nuestras hijas y la voz de ellas.

Un hombre que movía la cabeza de un lado a otro me dijo que estaba aspirando a un puesto de elección publica y que las cosas se resuelven haciendo propuestas y presentándolas en el Congreso, con la vía legal y pacífica. Y le responde que a prácticamente diez meses de que José Luis Hernández asesinaba a mi hija Lesvy esas autoridades y esas leyes no han servido más que para justificar el actual de ese feminicida y de muchos otros. Esos asesinos han aprendido a recrear escenarios de suicidio para que no sean culpado. […]

Mujeres y hombres salen a decir que no es para tanto, que estamos exagerando, que no se justifica la Alerta de Género. ¿Qué es lo que necesitan para que se justifique? ¿Que suban estas estadísticas en las que han convertido las vidas de nuestras hijas? […]
Ya hay una resolución que dice que se justifica la Alerta de Género. […] Seis meses tendrían para implementar una serie de acciones que lleven a que este nivel de violencia disminuya. Y ellos saben que en estos seis meses no lo van a hacer. […] Porque no tienen la voluntad ni personal ni publica, no les interesamos, resulta que las mujeres somos ciudadanas de segunda.

¿Qué se necesita para cambiar las cosas en este país, para que las mujeres podemos salir, caminar, estudiar, trabajar libremente? […]

A las autoridades, quiero decirles que no vamos a parar, que pueden cambiar de puesto, incluso de país, la frente en alto no la van a volver a llevar. ¿Por qué es tan difícil para ellos de hacer las cosas bien, si tiene el mismo costo económico y humano que hacerlas mal? ¿Por qué prefieren mandar ese mensaje de “aquí no pasa nada”? Porque prefieren seguir ayudando a los asesinos, a los feminicidas, a los violentadores para que inmediatamente salen de las cárceles, que el mensaje sigue siendo: puedes violar, asesinar, ultrajar y aquí no va a pasar nada.

En el caso de José Luis González Hernández, desde el primero momento los fueron asignados no uno sino tres abogados de oficio.

Somos una sociedad que esta siendo vulnerada en su derecho a la verdad y a la justicia. Pero también somos una sociedad que estamos reaccionando, que nos estamos volviendo sensibles y que tenemos miedo, pero salimos y decimos: Los costos políticos van a ser mucho señor Mancera. Los pido de escuchar y conocer la verdad y de poner un gravo de justicia en su administración. Se equivocó señor Mancera y pretenden seguir equivocándose.

La Alerta de Género es importante, si bien no resuelve, es importante que empecemos a hablar no de cifras, de nombres. Porque cada uno de esos números va acompañado de un nombre de mujer, de una historia de vida, de una mujer que quería vivir. Ellas no eligieron la muerte, no se cansaron de vivir. Querían seguir con sus vidas, con sus proyectos, sus amores, sus pasiones. Y por eso esos asesinos tienen que pagar. Las mujeres que han sobrevivido a feminicidios también tienen que estar en paz.

Y mientras allá un feminicida, un macho patriarcal fuera en las calles, vamos a tener miedo, pero vamos a seguir saliendo.

Les digo a los hombres que no les queremos detrás de nosotras, no les queremos en frente, les queremos a nuestro lado con esa ternura que les caracteriza y que les cuesta tanto mostrarnos a algunos. […] Ese día vamos a cambiar cosas y ese día es hoy porque aquí los veo. Y veo también un cabello como el de mi hija, veo ojos como los de mi hija, veo una silueta como la de mi hija. Me causa mucho dolor, pero también la intención de seguir adelante para que José Luis González Hernández y todos esos asesinos se quedan ahí en la cárcel donde se deben estar, y no lastimen a nadie más.

¡Ni una más, ni una menos!
¡A las que vivas se las llevaron, vivas las queremos! “

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