A 11 meses de los sismos de septiembre 2017, damnificados de Benito Juárez capturados por las constructoras

Juan Carlos Hernández Rosete

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A 11 meses de los sismos de septiembre 2017, damnificados de Benito Juárez capturados por las constructoras

25 de agosto, Ciudad de México.- En la semana que está por concluir, la candidata electa para jefa de Gobierno de la CDMX Claudia Sheinbaum, ha estado visitando a la población damnificada de distintas colonias que se vieron afectados por los sismos del 19 de septiembre del año pasado.

Como se sabe, en noviembre del 2017 el Gobierno de la CDMX con Miguel Ángel Mancera aún al frente, emitió junto con la Asamblea Legislativa del DF (ALDF) una Ley de Reconstrucción que fue calificada de mercantil por una parte de los damnificados. La calificaron y rechazaron de ese modo debido a que, para atender la reconstrucción, se  ofrecieron créditos, créditos con estudios socioeconómicos, reconstrucción con redensificación, no se tomó en cuenta a la población damnificada en la elaboración de la ley, y no fue transparente respecto al manejo de los recursos (un monto inicial de 8, 772 millones de pesos que se asignaron para la reconstrucción).

A partir de ahí, como es del conocimiento de todos, inició una movilización que agrupó a vecinos damnificados de la mayoría de las colonias afectadas. El movimiento tomó el nombre de Damnificados Unidos de la Ciudad de México (DUCDMX), e inició una lucha para exigir reconstrucción con fondos públicos o a fondo perdido. Los damnificados se fueron percatando de la poca voluntad del conjunto de las autoridades con atribución para atender la reconstrucción, empezando por la comisión conformada exprofeso para atender el problema. En febrero de este año renunció el primer Comisionado (Ricardo Becerra) al reconocer que su función tenía que subordinarse a la Comisión de Gobierno de la ALDF presidida por los diputados Leonel Luna, Mauricio Toledo y Jorge Romero. En algún momento se realizaron modificaciones a la ley, se les quitó la facultad en el manejo de los recursos, y se le asignó tal facultad a la Secretaría de Finanzas del gobierno capitalino.

Para ese momento Damnificados Unidos de la CDMX había iniciado una ruta larga de trabajo en mesas con las distintas oficinas involucradas en la reconstrucción. En algunas ocasiones fueron con el nuevo Comisionado para la reconstrucción (E Tungüí), en otras con la Comisión del Gobierno, con la Secretaría de Finanzas, con el Secretario para La Seguridad de las Construcciones y, sin embargo, en algunos momento en vez de avanzar, parecía que retrocedían los damnificados. En muchas ocasiones fueron plantados, les fueron presentados documentos en los que no se recuperaban los acuerdos de manera correcta, y en varios momentos también hubo la intención por parte de las autoridades de dividir al movimiento. Esto sucedió con una parte de Damnificados Unidos de Benito Juárez quienes decidieron seguir otra ruta apoyándose en otras alternativas (al conformar organizaciones como @Nosotrxs) y otras demandas como exigir transparencia en el manejo de los recursos para la reconstrucción.

A los damnificados se les atravesaron las elecciones, y no obstante haber avanzado en el trámite de dictámenes de seguridad estructural, de estudios de suelo e incluso en los proyectos, no pudieron ver iniciada la reconstrucción antes del primero de julio. Lo que sí pudieron ver, como en el caso de los vecinos de Benito Juárez, fue el uso político del apoyo a los damnificados como lo hizo Christian Von Roehrich. El ex delegado presumía la reconstrucción con redensificación como si fuera la gran ayuda, desentendiéndose de que Damnificados Unidos de la CDMX la había rechazado.

La agrupación DU-CDMX no cejó en su lucha, recurrieron a diversas medidas de presión, y lograron obtener que el nuevo jefe de Gobierno (J Ramón Amieva) se comprometiera a gestionar el recurso para la reconstrucción y el reforzamiento a fondo perdido de una lista de 18 inmuebles incluidos los del Multifamiliar Tlalpan en donde ya han iniciado los trabajos de reconstrucción.

En  un escenario distinto se encuentran otros damnificados como los de varias colonias en Benito Juárez que han aceptado la reconstrucción con redensificación. Las desventajas con este esquema -como se ha explicado en diversos foros- es que los propietarios tienen que ceder un porcentaje de su predio, ir en contrasentido a los usos de suelo autorizados para vivienda que establecen determinadas densidades, y al final no logran resolver el problema para todos los que ahí habitaban, y no obtienen el total de los recursos para los trabajos de reconstrucción.

En esta situación se encuentran los damnificados del edificio de la calle Concepción Beistegui y Yakatas en la colonia Narvarte, a quienes hoy visitó Claudia Sheinbaum. Antes de conocer si la candidata electa les haría una promesa de reconstrucción a fondo perdido con la que no tuvieran que ceder nada de su predio, la esperaron con el representante de la constructora para comunicarle que de ocho departamentos con cinco locales, únicamente les construirán los departamentos, y otros tres los manejará la constructora quien aún se encuentra en la gestión de un “crédito puente”. Sheinbaum y César Cravioto –próximo Comisionado para le Reconstrucción– fueron reservados y se limitaron a responder que habrían apoyos para tramites notariales y de escrituración.

Como otros damnifiados, es mucho lo que han padecido los vecinos de Yakatas del septiembre a la fecha, por lo que sería justo que pudieran obtener un apoyo similar al que han logrado los vecinos de Tlalpan. Es decir, reconstrucción con fondos públicos y sin redensificación.

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