Pedagogía contra el daño y la violencia

"Ensayando la libertad o el arte de ser yo misma", performance político; por Manuel Amador

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Fotografía: Ponciano Huerta/Somoselmedio.com

“Ensayando la libertad o el arte de ser yo misma”, es una propuesta estética política de libertad y de humanidad. Con este performance se cuestiona desde el cuerpo, la violencia hacia las mujeres en la periferia urbana de la Ciudad de México como Ecatepec: una realidad sumergida en los silencios generada por la normalización de la violencia feminicida, la impunidad, la precarización de la vida y el desprecio político de lo pobre en esos lugares.

Son integrantes del Taller: Mujeres, Arte y Política de la preparatoria General Francisco Villa de Ecatepec que se presentan dentro del Evento Cátedra Nelson Mandela de Derechos Humanos en las Artes: El Arte de la resistencia, narrativas e imágenes frente a la violación de los Derechos Humanos; que se llevó a cabo en el Centro Cultural Universitario de la UNAM.

El performance inicia; hay una música de fondo con un sonido como de golpes de metal. Descalzas y con una bolsa negra de basura en la mano una a una de las participantes aparece en el escenario, se ponen al centro y se van metiendo en la bolsa. El escenario ha sido cubierto, ahí al frente están las bolsas donde se metieron. Mujeres embolsadas, niñas dentro de una bolsa de basura. Una imagen para encarar ¿Cuántas historias de mujeres se han quedado en esa oscuridad? Aparecen hombres vestidos de negro, antifaz y alas merodeando caminan enojados, confrontándose con la mirada: son el machismo criminal, machos precarios que operan entre silencios generados por la impunidad, la ilegalidad y la mirada política del desprecio de lo pobre. Desde las bolsas salen gritos: ¡quiero escapar¡, ¡ayuda¡, ¿alguien me escucha? ¡devuélvanme mi libertad¡, ¿por qué estoy aquí?

Las bolsas empiezan a moverse. Las bolsas desde dentro se van abriendo, aparecen manos, como rasgando el destino, ellas escapan de las bolsas. La bolsa de basura se convirtió en un capullo que genera vida, cuerpos ataviados de colores, brillos en la cara y alas de tela.

Convertidas en aves inician un ritual con movimientos de manos que preparan el vuelo, se abrazan danzando, avanzar estirando las manos, giran al compás de colores de sus alas intercalando diversas tonalidades que cuentan las tonalidades de la esperanza. La libertad se ensaya, como volando ellas van y vienen, se tocan de la mano, dan vueltas, la música suena, ellos también toman sus alas y tiran el antifaz, necesitan transformase y cambiar también, disentir de las violencias; ellas invitan a la alegría y en esa travesía a pensar los daños humanos y profundos que genera la violencia machista y criminal; visibilizar con el arte lo que se omite y de cómo se silencia las vidas de las personas en estos tiempos del neoliberalismo.

Desde el cuerpo se resurge otra vez, el cuerpo escucha las metáforas del escape y la libertad, como aves de colores resurgir, en conjunto practicar como mujeres con alas.

Así se toman de la mano elaboran en circulo movimientos de manos en alegoría a lo humano y decir con el cuerpo un llamado a voltear la mirada a esta cruel realidad que se visibiliza y se denuncia. En el Estado de México en lo que va del año se han registrado 131 feminicidios según seguimiento del portal de noticias Afondo; Ecatepec sigue siendo el primer municipio con más registro: mujeres que aparecen dentro de sus viviendas y arrojadas a las calles, asesinadas de las formas más crueles y violentas cual basura. El daño y la violencia es latente, los daños causan grietas profundas a la condición humana y silencia la justicia. En estos lugares a las mujeres pobres, se les ha cancelado el acceso a la justicia, a la libertad y a la vida.

Todo esfuerzo para encarar la violencia es necesario; todo ejercicio de libertad es necesario y suficiente. Nos corresponde seguir construyendo lo que se ha destruido. Ante el cumulo de violencias y daños es necesario hurgar entre lo destruido y generar prácticas de libertad y ahí otra vez resurgir y con el cuerpo de frente, el cuerpo, eso que en muchos lugares de violencia es lo único que nos ha dejado este sistema político criminal: desde ahí, desde esa trinchera será necesario disentir para trazar otros caminos, otras posibilidades.

El taller Mujeres, Arte y Política surge en la preparatoria 128 general Francisco Villa, ubicada en Ecatepec. Desde el 2011 se han generado una serie de acciones públicas usando como artefacto el performance político, donde el cuerpo ha sido el espacio para decir y reconstruir la comunidad, para educar, para sensibilizar en una afrenta desde el cuerpo contra la violencia hacia las mujeres en el Estado de México.

Desde esa fecha hasta la actualidad la insistencia al hacer y contar de otra manera las violencias hacia las niñas y las mujeres en la periferia urbana ha sido fundamental como un aporte pedagógico y desde las diversas acciones y practicas, con la intención de humanizar los deshumanizado, generar una mirada ética hacia los cuerpos omitidos y destruidos; y desde de estas prácticas de arte performativo en su insistencia, generar un discurso alterno de derechos humanos a favor de las niñas y mujeres en México.

Manuel Amador

Promotor y Defensor de Derechos Humanos

Fotografía: Ponciano Huerta/Somoselmedio.com
Fotografía: Ponciano Huerta/Somoselmedio.com
Fotografía: Ponciano Huerta/Somoselmedio.com
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