Unas cinco mil personas hondureñas llegaron hasta la ciudad de Tecún Uman (frontera Guatemala–México) en el departamento de San Marcos. Se trata de la llamada “Caravana de Migrantes”, fenómeno inusitado que no deja de intrigar a cualquiera que esté al pendiente de las noticias.

Durante varias horas la gran Caravana esperó que les dieran la bienvenida, abrieran los portones, apartaran a las policías y la dejaran pasar.

Pasaron las horas, el calor seguía aumentando y, como la Caravana sigue un ritmo, miles fueron dando paso tras paso; el contingente policial no pudo contener la marea humana de hondureños.

Foto: Erick Cifuentes

Luego las puertas de metal cedieron ante la fuerza y decisión de los cuerpos de miles de migrantes. Fue como si un barquito de papel intentara obstruir el paso de una correntada apocalíptica; nada a su paso los detuvo. Así traspasaron la frontera guatemalteca.

En el territorio mexicano, los antimotines los esperaban con sus escudos, cascos, macanas, armas de fuego, bombas lacrimógenas y camiones (como se le llama en México a los buses) para meter a cuanta gente pudieran dentro.

La policía no los esperaba con medicamentos, agua, flores ni comida. La bienvenida para los hondureños fue el gas lacrimógeno, los golpes y el desprecio.

Foto: Erick Cifuentes

Contraria a esta bienvenida inhumana a los migrantes de parte del gobierno de Enrique Peña Nieto, el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho desde ya que va implementar visas de trabajo para los migrantes centroamericanos, en lugar de reprimirlos. AMLO tomará posesión el próximo 1ro de noviembre.

Los medios internacionales y locales transmitieron cada uno de los segundos de este nuevo paso de la Caravana. Mientras tanto en Honduras, al régimen de Juan Orlando Hernández le vuelve a llover sobre mojado. El periodista Bartolo Fuentes era expulsado de Guatemala, al llegar a su país a las 11 de la mañana, los periodistas, diputados, organizaciones sociales, de derechos humanos y la gente común y corriente, incluyendo al expresidente Mel Zelaya, lo esperaban para abrazarlo y liberarlo.

En Honduras, durante la mañana de este 19 de octubre el gobierno intentaba sostener la versión de que los hondureños se están regresando de la Caravana. El cruce de miles de ellos en la frontera Guatemala-México les cayó como un balde de agua fría: la versión oficial se vino abajo.

Foto: Erick Cifuentes

Lo mismo ocurrió con la criminalización del periodista Bartolo Fuentes. Al llegar al aeropuerto de Tegucigalpa, los periodistas y medios de comunicación se volcaron a posicionar su voz. Ahí mismo en el aeropuerto desmintió las acusaciones del gobierno de Honduras, y fue un paso más allá, denunció la campaña de difamación en su contra, las acciones ilegales de su detención en Guatemala.

Todo esto ocurre en el contexto de una nueva movilización anticorrupción en Honduras, también de acciones en la calle en contra de las amenazas del gobierno de Donald Trump en relación a la Caravana de migrantes que se dirige al gigante del norte.

Foto: Erick Cifuentes
Foto: Erick Cifuentes

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