México, un país multifacético

Por Max González Reyes

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México es un país multifacético, lleno de culturas y tradiciones que se encuentran en cada rincón del país. Por ello no es sorprendente que al visitar un estado o una localidad uno se encuentre con una variedad de platillos y costumbres que sorprenden por sus sabores y significados. Estos elementos ponen a México como un referente mundial, al menos en esta materia. Buena parte del turismo internacional que el país recibe se debe en buen porcentaje a estos elementos, aunado a su clima y riqueza natural en diversos estados.

Desde 1994 México forma parte de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), organismo internacional que agrupa a las 34 naciones más desarrolladas a nivel mundial. Podría decirse que al estar dentro de ese selecto grupo, donde se encuentran países como Alemania, Suecia, Suiza, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Australia, Austria y Bélgica; naciones que se caracterizan por tener un nivel de vida optimo, además de ser potencias a nivel mundial; y dentro de los cuales sólo de América Latina forman parte Chile y México, estos últimos se encuentran al parejo de estas naciones que son un referente internacional.

De manera paralela, dicho organismo realiza constantemente evaluaciones a sus miembros como la prueba PISA, que lleva acabo cada tres años, para medir la calidad de la educación en los países que integran el organismo. En dicho estudio México fue el país peor evaluado de todos los integrantes de la OCDE. La investigación más reciente señala que sobre una escala en la que la media es de 500 puntos, los alumnos mexicanos no han aprobado un solo examen: ni ciencias, lectura o matemáticas. Según la evaluación realizada en 2016, los adolescentes de México obtuvieron en las pruebas de ciencia cerca de 70 puntos menos que los alumnos de España y entre 20 y 60 puntos menos que los adolescentes de Chile. En cuanto a las pruebas de matemáticas, México reprobó con 408 puntos, mientras que los compañeros de Chile se adelantaron con 423 y 418 respectivamente. Pese a las malas calificaciones, México mejoró dos puntos en ciencia y cinco en matemáticas respecto a la anterior evaluación. En comprensión lectora cayó, un punto con respecto al año 2000. Con 423 puntos, los alumnos mexicanos quedaron 70 puntos por debajo de la media de la OCDE y sólo superó a Brasil y República Dominicana. El informe señala que lo que México gasta en educación en relación con el PIB del país es más bajo que en muchos otros países de América Latina, como Costa Rica, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana y Perú. Pero más alto que Uruguay[i].

Estos datos son alarmantes pues refleja el deficiente nivel educativo que tenemos hoy en día. Sin duda es de destacar que México forme parte de la OCDE, pero es lamentable que sea la cola de dicha organización.

Los datos que arroja la prueba PISA es solo un botón de muestra de cómo nos encontramos en diversas áreas. Pensemos en el ámbito deportivo. Como se sabe este 2018 se llevó a cabo el Mundial de Futbol en Rusia. México llegó a los octavos de final perdiendo contra Brasil, una potencia en la disciplina. No olvidemos que desde 1994 México ha sido un participante constante en estas justas deportivas, no obstante que no ha pasado de los octavos de final; el ya famoso quinto partido no ha llegado.

A nivel olímpico, hace algunos años la atleta Ana Guevara (hoy Senadora de la República con licencia y recién nombrada Directora de la Comisión Nacional del Deporte, Conade) era una atleta respetable en la disciplina de 400 metros libres, pues conquistó varios podios representando a México, hasta ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Asimismo, podemos mencionar a Soraya Jiménez en la halterofilia, varios clavadistas que en distintas competiciones han ganado medallas (desde Joaquín Capilla a mediados del siglo pasado hasta Paola Espinosa, pasando por Jesús Mena y Carlos Girón) y no se diga en la Marcha (o como comúnmente se llama caminata) donde los representantes mexicanos eran una referencia: Raúl González, Ernesto Canto, Carlos Mercenario, etc. Algunos más en boxeo, otros más en taekwondo  o en maratón.

Sin embargo, a pesar de que de cuando en cuando surgen destacados personajes que ponen el alto el nombre de México, no hay una continuidad en las distintas disciplinas. Como decía anteriormente, desde 1994 la Selección Mexicana de futbol no pasa de los octavos de final (de hecho solamente en los mundiales que se han jugado en México ha pasado de esa instancia); una vez que Ana Guevara dejó el atletismo no hemos tenido una representante de ese nivel; en los clavados a pesar de ser un referente aún falta subir un escalón para llegar al primer lugar; en marcha hemos perdido la categoría y después de Soraya Jiménez, en halterofilia no hay un digno representante.

Así pues, el deporte es un claro reflejo de lo que le falta a México para ser una potencia mundial: continuidad. En efecto, los proyectos deportivos van de la mano de los políticos, los cuales tienen la vigencia de lo que dura el cargo. Por ello es que de cuando en cuando surgen destacados deportistas que en muchas ocasiones logran sus triunfos por méritos propios que por ayuda gubernamental, pero una vez terminado su ciclo no hay un relevo generacional en la disciplina ni quien tome la estafeta que dejan.

Al poner en paralelo los datos que ofrece la prueba PISA con los resultados en materia deportiva, comprobamos esa falla estructural que hay en nuestro país. Falta dar ese paso que haga a México un digno representante a nivel mundial, pues mientras no tengamos esa continuidad México, aunque rico en cultura, seguirá dando chispasos cada cierto tiempo.

[i] México reprueba todos los exámenes de PISA. https://elpais.com/internacional/2016/12/06/mexico/1481045534_791430.html

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