“¿Adivinar en agua?, ¿Adivinar por signos o por sueños? ¿Afirmar con atrevimiento y porfia? Dime que almanaque y pronostico consultas y te diré quién eres.”

– El Mercurio Volante.

Unos días después de luna nueva de Octubre llegué una vez más al incomparable mar chapalico propulsado por su prodigiosa recuperación gracias al combativo temporal de aguas de este año. En este contexto, la Comisión Estatal del Agua ha dado a conocer que las presas de la cuenca del Lerma se encuentran a más de 100%  de su capacidad y desfogando en caída hacia el Lago.

En 2003 Chapala tuvo uno de sus mejores temporales de los últimos tiempos, pero es quizá desde el Milagro de la Virgen de Zapopan en 1955 no se veía una crecida tan imponente que desbordara malecones y alegrara el espíritu de las personas. Hoy niños de una generación que estaba acostumbrada a jugar entre tierra y motocicletas en los pueblos ribereños pueden volver a aventarse al agua desde los arboles y las garitas como sus ancestros.

Mientras tanto en la capital varias voces dilataban ideas sobre la consulta del aeropuerto sin reparar casi en la tremenda relevancia de hablar de un sujeto político que regresa como solo regresa el destino al debate público nacional; el viejo lago. Compuesto en realidad por las lagunas de Texcoco, Chalco, Zumpango y Xochimilco. Días después, a Tipontante llegaron los ojos claros de quien  por primera vez observa la incomparable danza de agua y viento. La escena confirmó la hechura de su nombre: María. El 55 ha vuelto en forma de ave o de pidgeon.

Frente al monumental espejo de agua que solo algo que nos supera a todos pudo haber creado, las preguntas se multiplican ¿Qué será de esta ribera en 20 años? ¿Qué sucederá con la cuenca del Anáhuac en julio dentro de una decada? ¿Seguirá la contaminación en Poncitlan? ¿Iztapalapa seguirá sin tener agua porque la ciudad se ha acostumbrado a desaparecerla bajo el drenaje? Se anuncian batallas por venir desde la región más transparente hasta Mezcala. Un nombre albergando un destino domestica nuestra muerte. Y nuestra vida: ¿El Lago como articulador del pasado, el presente y el futuro?

Lago de Chapala, Foto: Mario Marlo/Somoselmedio.com

Hace falta ser el entre que los arboles son para el mundo, ese entre, entre la tierra y el cielo. Esa voz que habla sobre el porqué en medio de un vendaval de ques. Guadalajara no podría existir sin Chapala ¿Los tapatíos hoy son conscientes de la importancia de la buena salud del lago para la ciudad? En la Ciudad de México contrario a los que algunos revisionistas pretenden afirmar la vida urbana se ha desarrollado en forma de isla durante 3 de los casi 7 siglos de edad que tiene. Cerrar los ojos nunca impedirá que llueva. ¿Permitiremos que sigan las inundaciones en Cuajimalpa y Tláhuac mientras que en Iztapalapa o Azcapotzalco las personas tienen que pedir pipas de agua para vivir?

Texcoco sigue vivo aunque disminuido y hoy millones de mexicanos ignoran su importancia.¿Qué hara el gobierno de Lopez Obrador con los 80kms de posible litoral? ¿Se olvidara del hoy afectado lago Nabor Carrillo? Chapala es la más clara muestra de que los Lagos se pueden recuperar. No es solo un lago cualquiera el que estuvo a punto de ser desecado en su totalidad en Jalisco durante el siglo XX, sino que es el más grande de México. Con estos hechos en el registro más que opcional y utópico, se vuelve necesario volver a pensar la relación que tienen nuestras ciudades con el agua.

Con esa tarea en hombros y en honor a la fortuna, hoy como hace 63 años en algún lugar de Tipontate, quizá en el Jardín o en viejo taller junto a la ceiba se escuche como se destapa una Coors. Desde la mítica Aztlán y los pueblos de la cuenca del Anahuac hasta Chapala, la historia está para enaltecer sus pasos. Las aguas no son el enemigo, son nuestra gracia y losna. Hoy más que nunca el futuro tiene el corazón antiguo, porque cuando se recuperan los lagos, nos recuperamos todos.

@JuanYvesPalomar

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here