El feminicidio no se acaba derrumbando cruces

Mientras realizaban las acciones de protesta por el derrumbamiento del memorial, familiares de víctimas de feminicidio fueron intimidadas por policías municipales // Por Paco Dorado // Fotografías Manuel Amador y Paco Dorado

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Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

Chimalhuacán, Estado de México, 27 de mayo de 2019

El pasado fin de semana, Irinea Buendía, madre de Mariana Lima Buendía, víctima de feminicidio en Chimalhuacán, Estado de México en junio de 2010; junto con otros familiares de otras mujeres y niñas víctimas de feminicidio, marcharon en este municipio en protesta por el derribamiento de una de las cruces rosas que habían colocado como memorial y la recolocación de esta. La acción tuvo la consigna «El feminicidio no se acaba derrumbando cruces».

Entre las asistentes se encontraba Ana, tía de la niña Giselle Garrido Cruz, de 11 años quien fue violada y asesinada en enero de este año, presuntamente por el dueño de un café internet, donde la niña había pasado antes de esperar a su papá para acompañarlo a trabajar. La acción también la acompañaron organizaciones de la sociedad civil en pro de los derechos de las mujeres, como la Iniciativa Fin al patriarcado y a la guerra contra las mujeres y la Red Denuncia Feminicidios Estado de México (Redefem).

Fotografía: Paco Dorado/Somoselmedio.com

La marcha inició en la súper escultura de aproximadamente 60 metros del artista mexicano Sebastián, El Guerrero Chimalli y que se ha convertido en uno de los puntos emblemáticos de Chimalhuacán. Tomaron la avenida Bordo de Xochiaca, para después llegar a las orillas del canal de aguas negras con el mismo nombre, donde hace un par de años Irinea Buendía, junto con algunas organizaciones habían colocado una cruz de tres metros color rosa con la leyenda «Justicia», como símbolo de memoria para las víctimas de feminicidio en el país.

Fotografía: Paco Dorado/Somoselmedio.com

Solamente pasaron unos meses de ese 2017 cuando presuntamente personal del municipio derribó la cruz plantada. De nueva cuenta se realizó una primera recolocación y se plantó una más con la leyenda «Ni Una Más». En esa ocasión diversas organizaciones y colectivas de la sociedad civil realizaron una marcha, la primera mega marcha entre los municipios de Nezahualcóyotl y Chimalhuacán; una comitiva de mujeres de Ecatepec y de la Ciudad de México llegaron hasta ahí para la realización de un performance convocado por la Redefem y además actividades culturales y artísticas a cargo de diversas colectivas.

Fotografía: Paco Dorado/Somoselmedio.com

Este fin de semana la marcha fue más pequeña, alrededor de unas cincuenta personas tomaron la avenida Bordo de Xiohiaca y al llegar al lugar donde sería replantada la cruz derrumbada, recientemente había pasado una patrulla del municipio intentando amedrentar a las únicas dos personas que estaban resguardando tanto el material con se colocaría la cruz, como la misma cruz. Una de ellas aseguró que los oficiales se dirigieron a ellas para decirles «que era la tercera y que era la vencida».

Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

Durante el mitin arribaron varias unidades de la policía municipal, Irinea parafraseo la consigna de la acción, «los feminicidios no se acaban derrumbando cruces, los feminicidios se van a acabar realmente cuando tengan voluntad política» las autoridades,  y continuó: «de esa manera quieren acallar el movimiento, acallar la resistencia que nosotras estamos haciendo por la rabia, el dolor que tenemos como madres de víctimas».

«Estas cruces las pusimos para recordarles a las autoridades lo omisas y negligentes que han sido y no tienen por qué venir a intimidarnos, ya que la Sentencia Mariana Lima Buendía que nos da la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) nos ampara en cuanto a los memoriales que podamos poner, y que nosotras somos las que vamos a decidir… No van a lograr que nosotras desistamos, porque estamos en nuestro justo derecho, estamos pidiendo y exigiendo justicia, porque eso es lo que queremos.»

Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

En 2015 después de un amparo interpuesto por Irinea Buendía, la SCJN dictó la Sentencia Mariana Lima Buendía que ordena a las autoridades la investigación con perspectiva de género y la debida diligencia de cualquier asesinato violento de mujer en el país, además de la reposición de la investigación del feminicidio de Mariana, la sanción a funcionarios públicos que hayan incumplido en su deber y obligaciones en el caso, así como reparación del daño; pues el Ministerio Público de Chimaluacán que llevaba el caso lo había concluido como un suicidio.

Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

Durante el acto de la colocación de la cruz rosa derrumbada Irinea Buendía encaró a las y los uniformados que se encontraban escuchándola y a las autoridades en general asegurando «vergüenza les debería de dar portar el uniforme y decir que están defendiéndonos a nosotras cuando vemos que son diez mujeres asesinadas día con día y que Chimalhuacán, Nezahualcóyotl y Ecatepec son los municipios que tienen los primeros lugares en feminicidios, desaparición; que no es desaparición, es robo de mujeres, de jóvenes y de niñas» Y les cuestionó: «¿Qué nos van a hacer? ¿Matarnos? ¡Qué me maten! ¡No les tengo miedo! ¡Ya mataron a nuestras hijas! Lo que quieran tratar aquí estoy para lo que se les ofrezca».

Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

Una de las mujeres oficiales que venían a bordo de las unidades de policía se acercó a Irinea, le comentó que estaba ahí para apoyarla en lo que requiriera, mientras los demás policías grababan y tomaban fotografías a las y los asistentes.

La acción de protesta culminó con la recolocación de la cruz rosa derribada en días anteriores y con con la consigna por parte de los familiares de no conceder ni un paso atrás en la lucha de exigencia a las autoridades por Verdad y Justicia para las víctimas de feminicidio en el país.

Fotografía: Manuel Amador/Somoselmedio.com

 

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