Mayo: La maternidad en tiempos de ausencia

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Fotografía y texto: Teresa Balcazar/ @BalcazarTeresa

Mayo terminó. Las festividades del mes han quedado atrás. Todo lo sucedido el día diez , es  un recuerdo más que promete reanudarse el siguiente año.

No obstante, para quienes viven la maternidad en tiempos de ausencia, es la oportunidad de dejar una huella: es un mensaje que busca a su destinatario y le comunica que todavía, a pesar del tiempo, siguen en  la lucha para encontrarlos.

Foto: Teresa Balcazar/@Somoselmedio

Cuando un hijo, una hija desaparece, nuestras vidas cambian por completo. Son dos giros de 360 grados… Nos volvemos especialistas: Buscamos la manera de prepararnos para encontrarlos.

En mi pensamiento está presente lo que una vez me dijo una señora: mi hijo me parió, porque ahora somos otras, somos diferentes; hemos cambiando muchos aspectos– lo dice Adela.

El significado de las palabras cortan su voz. Respira y le da ánimos a su otro yo, su álter ego, alias payasita «Salchicha». Su rostro expresa su sentir. Sus lágrimas no corren su maquillaje de payaso profesional.

Foto Teresa Balcazar/ @Somoselmedio

El viernes 10 de mayo, en la Ciudad de México, con flores y presentes se celebró a la figura más importante en el pensamiento mexicano. La emotividad del día no pasó inadvertida; tanto, que el presidente de la República concedió unos minutos de la conferencia de prensa matutina, para dedicarles unas palabras acompañadas de una serenata.

A las madres de los pueblos, de las comunidades, las que viven en el medio rural, a las madres que viven en colonias, en barrios, en unidades habitacionales, en las ciudades, de todas las clases sociales, de todas las culturas, de todas las religiones, de todas las corrientes del pensamiento; a las madres que son obreras, profesionales, empresarias. A todas las mamás ¡felicidades, muchas, muchas felicidades!; expresó Andrés Manuel López Obrador.

En tanto su discurso era emitido, un grupo significativo de familias, entre ellos «Salchicha», se alistaban para llegar al lugar acordado.

La razón, conmemorar la maternidad interrumpida. Aquella situación impuesta por las circunstancias, que comenzó el día en que los hijos, las hijas ya no regresaron a casa. El día en que las celebraciones se convirtieron en constantes exigencias, para volver a verlos con bien.

A la que nos amó aún en la ausencia

El 10 de mayo de 1944 el presidente Manuel Ávila Camacho puso la primera piedra del Monumento a la Madre, dando inicio a la construcción; cinco años más tarde, fue inaugurado en el sexenio de Miguel Alemán Valdés.

Ávila Camacho poniendo la primera piedra del monumento. Fuente: Excelsior.com

En ese mismo día, en 2012, Adela mostró, en la explanada, fotografías de su hija Mónica, desaparecida desde 2004.Siete años más tarde, la búsqueda continúa sin importar la ocasión.

Con el tiempo, al retrato, de la entonces estudiante de psicología, se le sumaron viejos y nuevos rostros que fueron vistos por última vez en diferentes sexenios.

Foto Teresa Balcazar /@Somoselmedio

 

La obra arquitectónica de José Villagrán García, y el conjunto escultórico de Luis Ortiz Monasterio, son un homenaje y reconocimiento que se rememora una vez al año.

En un contexto de violencia, es un símbolo que muestra el amor incondicional aún en tiempos de ausencia. Es el referente para iniciar las Marchas anuales, por la «Dignidad Nacional: Madres buscando a sus hijos,  hijas, verdad y justicia».

Es el lugar indicado para reclamar a las instituciones su silencio frente a los constantes cuestionamientos, que inician con una pregunta clave: ¿Dónde están?

El 17 de enero, antes de su renuncia, el titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Roberto Cabrera Alfaro, reconoció el registro de 40 mil 180 desaparecidos en todo el país.

Cifra que cobraría relevancia, meses después, cuando madres, provenientes de diferentes partes de la República, principalmente de Baja California, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Nuevo León, Morelos, Puebla, San Luis Potosí, Tamaulipas y Querétaro; abrieron las marchas por los desaparecidos.

Con pancartas, recordaron a la actual administración el nombre y rostro de sus hijos e hijas.

Pese a lo relativo del tiempo, las historias se unen y narran un sólo relato que busca encontrar indicios; señas que les permitan recobrar la fortaleza necesaria, para continuar  en la lucha hasta encontrarlos.

Esperanza Aguirre Soriano del colectivo «Oaxaqueños Unidos, Esperando justicia», cuenta que su hijo desapareció el 08 de agosto de 2013. En ese momento, Aldo se encontraba estudiando en el campus Puebla del Tecnológico de Monterrey. Fue en una salida, en plan de estudios, cuando no se supo nada de él.

-Lo decepcionante de la situación fue la ausencia de las instituciones: las autoridades no  cumplieron con su trabajo. Nosotros tenemos que hacer muchas cosas, por nuestra propia cuenta; buscarlos con nuestros propios medios y andar con estas zozobras, con esta angustia de no saber dónde están.

Los primeros años, estaba segura que aparecería; al tercero acepté la situación. Fue hasta cinco años después de su desaparición que me enteré,  mi hijo sí llegó a la comunidad en Oaxaca-; denuncia Esperanza, mientras mostraba la fotografía de su hijo.

Foto: Teresa Balcazar/@Somoselmedio
En el proceso del silencio
La búsqueda no tiene un horario fijo. Las primeras horas son las más difíciles. Cada minuto es crucial para encontrarlos. Sin embargo, el ministerio público deja escapar segundos que se convierten en horas, días, semanas, años.
La payasita «Salchicha»  recuerda la primera vez que acudió al ministerio público, para reportar la desaparición de su hija. En ese entonces, en 2004, se reconoció que 18 personas se encontraban extraviadas o desaparecidas.
Al finalizar el sexenio de Fox las cifras incrementarían hasta alcanzar los miles.
Cifras según el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas
Los protocolos, para activar la búsqueda de personas, estaban lejos de implementarse ante la incapacidad de las instituciones que  terminaron juzgando a las víctimas.

Lo primero que me dijeron fue: Ya aparecerá, de seguro se fue con el novio, ya sabe cómo son a esa edad. A pesar de tomar mis datos, parte del expediente lo traspapelaban o lo hacían bolita.

Después de 15 años sé que no deben pasar 24, 72 horas para iniciar la búsqueda. Es mentira. Ninguna ley lo específica.-

En algunos casos, este proceso silencioso llevó a desistir de la justicia. Juzgar a los responsables es irrelevante en la lucha por encontrarlos.

-La verdad, andamos en esta lucha. A veces el mismo gobierno no nos hace caso. Ahorita, ya no buscamos culpables, queremos encontrar a nuestros hijos; que nos digan dónde están, dónde quedaron-, clama Francisca Mayo, madre de Jonnatthan Munivez Mayo, desaparecido desde septiembre de 2008.
Foto: Teresa Balcazar/@Somoselmedio

En conferencia matutina el 4 de febrero, el  gobierno propuso, en materia de atención a víctimas, una revisión legal para tipificar el delito de desaparición forzada.

La medida responde a lo que, años atrás, madres exigían a través de sus organizaciones. Colectivos creados para atender la crisis humanitaria.

Hace 14 años, no había grupos. Empezamos a consolidarnos con el objetivo de que alguien nos hiciera caso. Ahora nosotros, en el colectivo «Nos hacen Falta» de la Universidad Nacional Autónoma de México ,y la «Red Retoño», estuvimos peleando para tipificar la desaparición en todo el país. Hemos visto que a muchas personas se los llevaron, con engaños, a los lugares donde no está tipificada la desaparición.

Debemos luchar todos unidos en la tipificación, porque muchas de las familias, que tenemos o no tenemos un desaparecido, no lo sabemos. Creemos que con abrir una queja, el ministerio público hará lo que le corresponde.  Pero la realidad es que sólo te dan vueltas-, lo dice Adela mientras, se incorporaba a la marcha para escuchar el pronunciamiento de Jan Jarab. Dicurso que ponía fin a las actividades con motivo del Día de las Madres.

Foto: Teresa Balcazar/ @Somoselmedio
A pesar de los años, te encontraré
En el Ángel de la Independencia, el Representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab, señaló: –la implementación de las Ley General de la Búsqueda sobre desaparición y el relanzamiento del Sistema Nacional de Búsqueda y la aceptación de las recomendaciones, se debió, en gran medida, a las movilizaciones de las madres que buscan a sus hijos e hijas. Familias, que a nivel local y estatal, han dado el primer paso para que las entidades federativas cumplan con sus obligaciones.-
Pese a ello, Jarab reconoció que todavía queda mucho trabajo pendiente. Un desafío.
Hay que mejorar, y por mucho, la atención a las víctimas en ese país. Hay de dar respuesta a las familias de los desaparecidos de la persecución política de la década de los 80’s y 90’s. Y, sobre todo, en todas estas dimensiones, hay  de garantizar la participación efectiva de las familias.
Reitero nuestra solicitud conjunta para que el gobierno reconozca la competencia del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas. De conocer casos individuales y de invitar a este Comité de visitar México. Finalmente, los aliento a seguir adelante.- dijo Jarab finalizando su participación en la marcha por la Dignidad.
Pero las jornadas no concluyen ahí, continúan. Adela, Esperanza, Francisca y Rafael Santiago, padre, quien por motivo de las festividades, no dejó pasar la ocasión para mostrar la fotografía de su hija, Itzel Abigail Santiago Zavala, desaparecida el 21 de agosto de 2013; invitan a todos los ciudadanos a unirse a su causa.
Por cada paso que dan, por cada día que transcurre, alientan a sus compañeros a continuar buscándolos hasta encontrarlos.

Creo que la búsqueda de todos los desaparecidos no tiene fecha, ni escolaridad. Ante esta realidad todos debemos buscar a nuestros desaparecidos. Sería muy bonito para nosotros, como madres, que se nos uniera todo el país.– Reflexiona Adela.

Foto: Teresa Balcazar/ @Somoselmedio

Francisca agrega: –El mensaje que le doy a los padres, es que nos sigamos uniendo hasta encontrarlos. Tenemos que hacer esa labor. Unidos vamos a vencer, y los encontraremos. Para los padres y a las familias que no tienen a ningún familiar desaparecido, los invitamos para que se unan a este dolor-.

Al pensamiento de Francisca, se unen las palabras de Esperanza: -El mensaje que le doy a las madres y padres que tienen un hijo perdido es que no pierdan la fe: que no se cansen de buscar. No se queden ahí diciendo: ya se perdió, ya no va aparecer. Sabemos que muchos pueden estar muertos; pero también, muchos pueden estar vivos y nos están esperando-.

Finalmente, el pronunciamiento de Rafael, miembro de padres en la «Red de Madres de Hijos Desaparecidos», concluyó las historias, de un acontecimiento que va generando cifras.

El 28 de mayo, la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, Karla Quintana, actualizó la cifra de su antecesor. Señaló que eran 40 mil 184 personas desaparecidas y no 40 mil 180. No obstante, aclaró que los números no corresponden a enero de 2019, son de abril 2018. Hasta el momento, no se cuenta con una estadística oficial. La promesa, crear un registro sólido.

A las versiones oficiales, que prometen un censo, el 10 de mayo Rafael respondió: -El mensaje que doy es para nuestros hijos, que sepan que los estamos buscando. No los hemos olvidado, ahí estamos, presentes. Nosotros somos su voz. Hasta las últimas, hasta que Dios diga.-

Foto: Teresa Balcazar/@Somoselmedio

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