La verdadera revolución en el arte teatral es simple: reconexión con el sentimiento y pensamiento, no con la sensación efímera. Alan Solano

Por Humberto Robles / @H_Robles

La revolución informática ha transformado el mundo en el que vivimos; el internet y las redes sociales cambiaron nuestra forma de consumir, viajar, relacionarnos, hospedarnos, comunicarnos, ver diversas formas de entretenimiento y difundir todo tipo de actividades. Grandes y pequeñas empresas tienen presencia en los medios electrónicos y esto incluye a las artes escénicas, así como a compañías de teatro y a sus hacedores.

A propósito de La odisea de hacer teatro en México, para los creadores independientes el internet ha sido una excelente herramienta para difundir su trabajo. Existen páginas web de grupos teatrales, actores, actrices, directores y dramaturgos, quienes también cuentan con perfiles y páginas en las redes sociales más populares. A falta de respaldo gubernamental, que solo promueve a los artistas subvencionados por medio de sus becas, los independientes han tenido que buscar otros caminos a fin de promocionar su trabajo y atraer al público. Este es un esfuerzo titánico ya que deben enfrentarse al poder de difusión con el que cuenta el Estado y a los grandes monopolios del espectáculo que tienen los recursos para contratar diversos espacios, tales como espectaculares o inserciones en la prensa, cuyos costos son muy elevados y fuera del alcance de pequeños grupos teatrales. Así, a contracorriente y cuesta arriba, los independientes se las ingenian para mantenerse en cartelera y conseguir espectadores.

Afortunadamente, muchos de ellos encuentran apoyo en revistas digitales, también independientes, que tienen un enfoque plural y diverso de las artes escénicas, y que realizan una muy loable labor al compararlas con algunas revistas muy elitistas, las cuales están financiadas con presupuesto estatal, pero que tienen un enfoque sumamente pobre y endogámico; con una visión tan escasa, pasarán a la posteridad sin haber documentado cabalmente la historia de la escena nacional, dejando enormes lagunas del vasto quehacer teatral y sus creadores.

Entre las revistas digitales más destacadas se encuentran Entretenia para quienes quieren ir al teatro, fundada hace cinco años. Aquí, Juan Carlos Araujo, licenciado en Literatura Dramática y Teatro, miembro de la Muestra Crítica de la Muestra Nacional de Teatro y de la Agrupación de Críticos y Periodistas de México, escribe críticas sobre todo tipo de géneros teatrales, desde el cabaret hasta la comedia musical, pasando por el microteatro y las obras patrocinadas por el Estado, siempre acompañado por fotografías de Ricardo Castillo Cuevas.

Otras revistas son InterEscena el escenario en el ciberespacio, que promueve el teatro, la danza, la música, actividades para el público infantil y tiene un directorio cultural, así como Puerta Escénica tu acceso al arte, con sede en Puebla, la cual además de promover al teatro y a los creadores independientes, realiza entrevistas, críticas, tiene una cartelera de eventos y también difunde cine y castings.

Por último y no menos importante está Aplaudir de Pie, donde encontramos críticas, reseñas y profundas reflexiones a cargo de Ricardo Ruiz Lezama y Zavel Castro. Ruiz Lezama es egresado de ENAT (Escuela Nacional de Arte Teatral) del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes) con maestría en dramaturgia en la Universidad Nacional de las Artes en Buenos Aires, Argentina, quien también ofrece asesorías dramatúrgicas, así como cursos y talleres sobre dramaturgia tradicional, autoficcional o documental. Esta revista nació simultáneamente en México y Buenos Aires hace ya casi cuatro años con “la convicción de que nuestro principal compromiso es con el público y con el pensamiento teatral”. En este año se han unido con Airbnbpara brindar la experiencia de Apreciación de Teatro con un Experto”, donde una vez más el internet modifica nuestra forma de hospedarnos y la posibilidad de asistir a una experiencia escénica.

Cabe señalar que estas revistas también tienen presencia en Facebook y Twitter, donde difunden la gran oferta de las artes escénicas de la ciudad de México y del país.

Además de estas publicaciones, en Twitter hay muchas cuentas que difunden espectáculos de todos los géneros teatrales. Un caso muy particular es el de Dramatwiturgo @Dramatwitts, autodenominado #SamuraiDelTeatro; se desconoce la identidad del usuario, quien actúa con esta cuenta bajo el anonimato y asiste a funciones tras una máscara de Anonymous. Sea quien sea el misterioso tuitero mexicano, difunde el quehacer de sus compañeros, cita a grandes teatreros y ejerce crítica en 240 caracteres.

Tal parece que, una vez más, los medios independientes realizan honrosamente gran parte del trabajo que las instituciones gubernamentales estarían obligadas a hacer: divulgar y promover la cultura y las artes de todos los creadores mexicanos, y no solo de los artistas que financia el Estado. Para investigadores y teatrólogos, la historia completa del teatro mexicano contemporáneo la encontrarán muy bien documentada en la variedad de revistas mencionadas.

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