Parasites, de una sociedad parasitaria a “¡hoy va a ser el día!”

#Cine: Parasites, de Bong Joon-ho (Corea del Sur, 2019) // Por Paco Dorado

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Ciudad de México, a 12 de enero de 2020

Actualmente se exhibe en cartelera en nuestro país Parasites, de Bong Joon-ho (Corea del Sur, 2019), ganadora de la Palma de Oro en Canes 2019 y nominada en 6 categorías para los Oscar 2020, incluyendo mejor película, dirección y mejor película extranjera. No solamente nos cuenta la historia de dos, o quizás tres familias surcoreanas envueltas en una descarnada lucha de clases, sino que es al mismo tiempo, un retrato bastante puntual de la terrible suciedad de la sociedad en que estamos inmersos en estos tiempos actuales a nivel mundial, donde impera un capitalismo cada vez más salvaje y violento, olvidando la humanidad, el valor de la comunidad y la empatía.

Gi Taek y su familia viven hacinados en el sótano de un suburbio de Corea del Sur, todos están desempleados y sobreviven maquilando cajas para una pizzería recibiendo una paga precaria; Gi Woo, su hijo mayor consigue colocarse como maestro particular de la hija adolescente de los Park, una familia adinerada que vive en la misma ciudad. A partir de ahí y valiéndose de una serie de trampas, toda la familia de Gi Taek consiguen trabajar con los Park, en la casa que podría ser la casa de sus sueños, e inician un plan para estafarlos, desencadenando una serie de actos y situaciones que se salen de control y que sirven al director, para realizar una precisa y satírica fotografía sobre la putrefacta sociedad en que vivimos, regida por la desigualdad, el clasismo, la impunidad y la ilegalidad normalizada a partir sistema neoliberal que nos rige.

Paracites fue premiada con la Palma de Oro en el Festival de Canes, Francia el año pasado y de acuerdo a una gran parte de la crítica es considerada la mejor película de 2019. Además que obtuvo el Globo de Oro 2020 a la mejor película extranjera, que da la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood, y 6 nominaciones (mejor película, dirección, guión original, montaje, diseño de producción y mejor película en habla no inglesa), a los Premios Oscar 2020, que otorga la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, en Hollywood, Estados Unidos, y que conoceremos a los ganadores el próximo 9 de febrero.

Con Parasites el director regresa a trabajar a su país natal, después de haber trabajado en diferentes partes del mundo y de que Netflix produjera su anterior película Okja, en 2017, misma que plantea la historia de una una niña y una criatura animalesca gigante con la que ha crecido y que debe defender de la empresa trasnacional que la creo, pues pretende apoderarse de esta, disputando el poder con diferentes organizaciones en defensa de los derechos de los animales.

Bong Joon-ho realiza con Parasites un trabajo personal hasta cierto punto, pues ha declarado en diversas entrevistas que la premisa del guión fue abordada a partir de vivencias propias en su juventud, cuando dió clases en una familia de clase alta, donde se pudo percatar de un mundo donde se sentía fuera de lugar y al que sentía que no pertenecía. Fue el punto perfecto de partida para hilar dentro del guión una serie de situaciones que hacen reconocernos como una sociedad putrefacta a partir del sistema socioeconómico y político donde imperan las desigualdades, la indiferencia y la indolencia, además de buscar lo simplemente fácil y rápido, sin importar qué tan absurdo resulte eso, apelando a la aceptación social y las necesidades creadas por el mismo sistema.

Resulta interesante el dato de haber edificado la casa de los Park especialmente para el rodaje de la película, pues deseaba que esta interactuara estética y orgánicamente para la filmación de ciertas escenas, logrando que el espacio se convirtiera en una especie de personaje más dentro de la trama.

Así mismo, vale la pena observar las tomas de los espacios donde convergen ambas familias: por un lado, tomas cerradas y grises en el sótano donde vive hacinada la familia de Gi Taek, desolada y sin esperanzas de oportunidades; por el otro tomas abiertas y luminosas dentro de la casa de los Park, para poder apreciar la opulencia y magnificencia de la vida de las clases altas, pero al mismo tiempo mostrando a los personajes solitarios, desolados y ciertamente sombríos.

Existe otra familia dentro de la historia de Parasites que resulta de suma importancia para la trama y la crítica de la sociedad que se plantea en la película: el ama de llaves inicial junto con su esposo viviendo escondido en un espacio secreto de la casa de los Park, representando a partir de esta situación la lucha de los pobres contra los pobres por ganar esas oportunidades que solamente los ricos pueden ofrecer de acuerdo a una sociedad capitalista y neoliberal.

Paracites resulta ser la posibilidad de reflexión dentro de nuestras posiciones en esta descarnada lucha de clases, donde lo humano es lo primero que se va perdiendo; pudiera ser un ejercicio difícil de auto observación, pero obligado, sobre las obsesiones del poder, las necesidades creadas, los estereotipos, la falta de empatía, la indolencia, la normalización de la ilegalidad y la impunidad, y la falta de asumir nuestras obligaciones como individuos, como padres, como hijos, como individuos dentro de una sociedad en la que se nos ha hecho creer que valemos a partir de lo que tenemos y de nuestro color y olor de piel.

Este ejercicio se vuelve imperante a partir de los hechos suscitados el pasado fin de semana en el Colegio Cervantes de la ciudad de Torreón, Coahuila, donde José Ángel, un niño de 11 años que cursaba el sexto grado de primaria, acribilló con dos armas de fuego a varias personas, resultando muerta su maestra, María “N”, de 50 años, además de varios estudiantes y un profesor heridos; posteriormente José Ángel se suicidó.

Algunos de sus compañeros apuntaron que momentos antes él les había anunciado los hechos con la frase: “¡Hoy va a ser el día!”, las autoridades, la sociedad y algunos medios de comunicación culparon a la influencia de un videojuego violento, para que el niño cometiera estos actos, pues antes él salió al baño y se vistió con una playera que tenía el nombre de uno de ellos (Natural Selectión), mismo que había utilizado uno de los francotiradores dentro de la Masacre de la Secundaria de Columbine, Estados Unidos en 1999. Ni las autoridades, ni la sociedad y tampoco esos medios de información observaron la normalización de la violencia de todos los factores y en todos los sentidos posibles, la desesperanza en la que se nos ha obligado a vivir en este sistema socioeconómico y político neoliberal, que nos pone a competir a unos contra otros por obtener las pocas oportunidades existentes a partir de este; la destrucción de los vínculos familiares y de la comunidad, y la falta de empatía en una sociedad cada vez más parasitaria.

Parasites se exhibe actualmente en la Cineteca Nacional, así como en la corrida comercial. ¡No se la pierdan!

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