Nuevo Orden de Michel Franco

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 Por Paco Dorado

Ciudad de México, a 31 de octubre de 2020

A una semana del estreno de la película Nuevo Orden de Michel Franco (MéxicoFrancia, 2020) en más de 2 mil salas a nivel nacional ya la han visto al menos 126 mil 900  espectadores y ha recaudado 8.3 millones de pesos, en medio del confinamiento mundial provocado por la pandemia del Covid-19, donde los cines en nuestro país están obligados a atender solo el 30 por ciento del aforo total.

La película obtuvo dos Leones de Oro en la edición más reciente del Festival de Cine de Venecia, Italia. Nos muestra lo que sería un futuro próximo en México, una visión parcial sobre la desigualdad económica y social, aunado a una descarnada y voraz lucha de clases con revueltas sociales a lo largo de la ciudad, que se acentúa con la corrupción generalizada. Un nuevo orden implantado por el poder que ostentan la cúpula política y militar, donde de acuerdo al director, absolutamente nadie gana.

Se trata de la sexta película del multipremiado director mexicano Michel Franco, nacido en la Ciudad de México y egresado de la Licenciatura de Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Su primer trabajo Daniel & Ana (México, 2009) fue seleccionado en la Quincena de Realizadores del Festival de Canes, Francia; Después de Lucía (México, 2012), su siguiente trabajo, ganó la condecoración de  Una Cierta Mirada, considerado el segundo más importante dentro el mismo festival; además con Chronic: El Último Paciente (México, 2015), obtuvo el mejor guión y con Las Hijas de Abril (México, 2017) el premio del jurado.

Como ya es su costumbre, en Nuevo Orden realiza el guion, la producción y dirección; empezó a escribir la película hace seis años y hasta el 2019 la terminó de filmar, el pasado 22 de octubre se estrenó en la corrida comercial a nivel nacional. Realiza una gran dirección de escena y de actores, además que cuenta con excelentes actuaciones de Mónica del Carmen (Marta), Diego Boneta (Daniel) y Fernando Cuautle (Cristian); mención a parte se merece Naian González Norvid (Marianne) pues su trabajo es grandioso, con cada gesto, con cada movimiento expresa y hace entender y sentir al espectador lo que está viviendo; Franco escribió ese papel especialmente para ella.

Es una película arriesgada, mucho más a partir de los efectos especiales que nos muestran una Ciudad de México destruída a partir de las revueltas y manifestaciones sociales que se han desatado en ese momento histórico del país. Nos muestra el Ángel de la Independencia, Coyoacán, Polanco y Cabeza de Juárez, todos caóticos y terriblemente minados, además de las pintas en las casas de los “ricos” donde reza: “Putos Ricos” “Muera tu dios”. Manchas y pintas color verde por todos lados, el verde que se ha utilizado a nivel mundial en la lucha por el derecho de las mujeres a un aborto libre. ¿Por qué habrá utilizado ese color el director para simbolizar el desorden y la destrucción?

La cinta arranca con una serie de escenas que funcionan como prologo y que muestran el caos color verde en la ciudad, el caos y la destrucción color verde en la persona de Marianne, el personane principal, los hospitales desbordados siendo desalojados de los pacientes para poder atender a los manifestantes heridos en las calles.

El film inicia en una boda de la clase económica alta, toda opulencia y clase con sesgos de corrupción entre políticos y empresarios que se dan cita obsequiando dinero en efectivo en sobres de papel para Marianne y Alan (Dario Yazbek), la nueva pareja de la alta sociedad. Celebran negocios y uniones maritales sin importarles que la ciudad está siendo “destruída por los manifestantes”. Dentro de la secuencia de escenas nos muestra las diferentes relaciones entre quienes festejan y entre los empleados de la casa, las relaciones, los encuentros y desencuentros, las desigualdades entre todos, puntual y minuciosamente.

Rolando (Eligio Meléndez), un extrabajador de la casa, se presenta a pedir apoyo a sus ex patrones pues su esposa, también ex trabajadora de los mismos, está gravemente enferma y la deben operar en un hospital particular; ellos fueron de los desalojados para atender a los manifestantes y debe conseguir 200 mil pesos de urgencia. No consigue mucho y con malos tratos lo corren de la fiesta.

Unos minutos después inicia una invasión de manifestantes a la casa de la fiesta, una invasión de “pobres”, todos morenos o con razgos indígenas, junto con una serie de abusos, robos y asesinatos contra los “ricos”. Los “pobres” cual zombies tienen la mirada perdida y los movimientos mecánicos; están llenos de rabia y hambre de venganza, arrebatan a mujeres jóvenes y viejas, a hombres jóvenes y viejos, todo lo que pasa por sus ojos, todo lo que les cabe en las manos o lo que puedan cargar con los brazos. Todo lo destruyen a su paso color verde. Torturan, maltratan física y verbalmente a los “pobres ricos”, asesinan a varios de ellos.

Desde la presentación del trailer, la organización Razismo Mx ya había puntualizado que, a partir de este, se caía en la “zombización” de las personas morenas y pobres, reafirmando constantemente los estereotipos raciales que han construido las cúpulas del poder durante siglos: “los morenxos e indigenas son “salvajes”, son “resentidxs”, son “violentxs”… En su entrevista Franco menciona que “muchas personas piden la violencia a gritos”. En su película, él decide que esas personas somos la gente morena e indígena. Pensar que las personas racializadas sólo pueden pensar en “venganza” es tener una idea racista sobre nosotras”. Esto lo escribió la organización en sus redes tomando como referencia el trailer de la película sin haberla visto aún, pero al terminar de verla, nos damos cuenta que tenían razón, la visión que Michel Franco expone en Nuevo Orden sobre las personas morenas y pobres es nada menos que la que bien señaló Racismo Mx.

De hecho, recordemos el escándalo en redes sociales, cuando durante la presentación de la película y al ser cuestionado sobre el clasismo y racismo inherentes en su obra, el director mencionó que el utilizar la palabra “whitexican” era profundamente racista y que a partir de este termino se estaba cayendo en el racismo a la inversa. Whitexican es una combinación entre las palabras blanco y mexicano en ingles que se han utilizado para evidenciar el racismo y clasismo de la gente blanca y adinerada en México.

Unos días después del hecho Franco se disculpó publicamente asegurando que no sabía el significado de esa palabra y puntualizando que estaba consciente de que el racismo a la inversa no existe.

En el mismo sentido Nuevo Orden retrata las revueltas sociales como meros escenarios de destrucción y de rabia masiva, una irrupción vacía, llena de odio y sinsentido. Las manifestaciones y los manifestantes, esos zombies morenos y pobres que están destruyendo la hermosa Ciudad de México, los plantea como gente sin alma a juzgar por la mirada, gente salvage y resentida.

En ningún momento plantea el motivo de dichas revueltas, aunque en entrevistas posteriores Franco ha comparado su film con Jocker (de Todd Phillips, Estado Unidos, 2019) o Parasites (de Bong Joon-ho, Corea del Sur, 2019), puntualizado que están peleando por lo mismo que en estas cintas a partir de la desigualdad que viven. El guión no es claro ni plantea ningún tipo de causa, sino al contrario, deslegitima la lucha social y muestra un completo desinterés y conocimiento de los movimientos sociales alimentando la idea que se ha formado a partir de ls medios de comunicación tradicionales, que las manifestaciones solo sirven para destruir monumentos históricos por parte de resentidos y resentidas sociales.

En un momento de la historia el Ejército ha entrado a “poner orden en la ciudad”, impone un toque de queda para la ciudadanía y para “salvaguardar la seguridad”, pero se dedica también a secuestrar a ciudadanos  para después exigir su rescate. La misma Marianne es víctima de secuestro, golpes, tortura física y sexual por parte de los militares. A partir de esto el film muestra un desgarrador, pesimista y real planteamiento sobre la brutalidad, la corrupción y el abuso dentro de esta institución; podría pensarse como un posicionamiento en contra de la militarización del país y quizás sea perfectamente pertinente en este momento histórico en nuestro país, con la captura en Estados Unidos de Salvador Cienfuegos Zepeda, ex titular de la Secretaría de Defensa Nacional en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, por vínculos con el narcotrafico.

Aquí es donde recae la valía de la película de Franco, si bien ya se ha tratado en el cine y de diversas formas, la militarización en el país, Nuevo Orden no pudo ser más oportuna, para alimentar el debate y la exigencia ciudadana de que los militares deben estar en los cuarteles.

Son evidentes las inconsistencias del guión de Franco, pudo ser una gran obra sobre la lucha de clases y una crítica puntual sobre las desigualdades dentro de la sociedad mexicana, pero en ese sentido se quedó en la visión parcial racista y clasista de la sociedad; nos muestra sin empachos la forma en que la clase del poder, blanca y adinerada mira su entorno a la sociedad mexicana, a la gente pobre de tes morena a partir del temor legítimo de perder sus privilegios; eso es importante que lo puntualicemos y lo dialoguemos.

Nuevo Orden está lejos de ser la mejor película mexicana de los últimos tiempos como algunos analistas lo han mencionado, definitivamente está lejos de Jocker o Paracites en su maestría para retratar problemáticas sociopolíticas actuales; aún así representa una oportunidad para traer a la mesa, al debate público temas tan importantes como los que aquí se han planteado. La película denuncia la colusión entre las cúpulas del poder militar, político y económico en un momento clave en nuestro país, aprovechemos esta oportunidad para tomar partido.

Nuevo Orden se está exhibiendo en cines comerciales y en la Cineteca Nacional, no se la pierdan!!

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