Texto y fotografías: Mario Marlo/@Mariomarlo

A 29 días de que la Caravana Migrante iniciara su transito por México, este sábado 20 de noviembre llegó a la ciudad de Acayucan, Veracruz donde descansarán cuatro días.

La caravana que inició con más de cuatro mil personas en Tapachula el pasado 23 de octubre, ha recorrido más de 600 kilómetros y se mantiene actualmente con por lo menos mil personas de las que más del 60% son mujeres, niñas y niños.

Pese a todos los obstáculos que el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Guardia Nacional (GN) a puesto a la caravana, los y las migrantes no se dan por vencidas y cada vez se acercan más a su primer objetivo, la Ciudad de México.

Una de las características de esta caravana es que está conformada por cientos de mujeres que en su mayoría viajan acompañadas de sus familias, tal es el caso de Ruth, una menor de edad de origen haitiano, que viaja con su hermana, hermano y sus padres, familia que se ha caracterizado por mantenerse la mayor parte del viaje al frente de la caravana.

Diana, una joven salvadoreña viaja con su hija y su mamá quienes son parte de la Turba Roja, barra del Club Deportivo Futbolistas Asociados Santanecos (FAS), un club profesional de fútbol salvadoreño con sede en Santa Ana.

Dentro de sus pocas pertenencias que cargan con ellas, se encuentran las playeras del FAS, que guardan cuidadosamente para usarlas en momentos especiales.

Por más de 100 kilómetros, Diana, tuvo que empujar la silla de ruedas de su madre después de que sus pies quedaran ampollados por las arduas caminatas.  Sin embargo, eso no impide que cuiden de su aspecto por lo que Diana pinta el pelo de su madre ya que en pocos días será su cumpleaños y quiere estar presentable para ese día.

Ingridth, es una joven trans de origen hondureño que el último año estuvo trabajando en Tapachula, cuando escuchó sobre la caravana decidió unirse, convirtiéndose en una de las líderes.

Con su chaleco naranja y una bandera, Ingridth se mantiene cuidando a sus compañeras y compañeros de los automóviles que circulan sobre la carretera Interoceánica y no permite que ningún de ellos quede rezagado.

Una carava migrante liderada por mujeres

Deyli y María, de origen hondureño, viaja acompañada de toda su familia, a pesar de caminar más de 12 kilómetros, Deyli y su familia siempre sonríen.

Todos ellos tienen claro su objetivo, llegar a la frontera norte para intentar ingresar a los Estados Unidos y conseguir un trabajo que permitirá tener una vida mejor.

Aura, de origen nicaragüense viaja con su tío, quien participó en las protestas del 2018 motivo por lo que intentaron detenerlo y fue golpeado por la policía nicaragüense.

Aura, es firme cuando cuenta que no piensa retroceder, «ya hemos pasado por muchas cosas en esta caravana como para darnos por vencidos ahora, la meta es llegar».

Sentados durante un descanso, Aura explica que en ocasiones se siente cansada pero cuando mira que las madres que viajan con bebés van con todas las ganas eso la motiva.

Por ocho días, somoselmedio caminó con la caravana, capturando retratos e historias de las mujeres, niños y niñas que integran esta caravana, por respeto a su decisión, no publicaremos las fotografías ni sus historias, sin embargo, resaltamos una sola cosa en común en todas las historias.

Los hombres, mujeres, niños y niñas que llevan caminando casi un mes por México buscan una sola cosa, un trabajo que les permita vivir dignamente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here