Pablo Lemus informó que el Gobierno de Jalisco dejará de utilizar temporalmente el agua proveniente de la presa Las Pintas y el antiguo sistema Chapala, una decisión que implicará menor disponibilidad y esquemas de rotación durante al menos seis meses. Organizaciones y campañas ciudadanas llevan meses documentando problemas de calidad, falta de cloración, presencia de contaminantes y posibles afectaciones a la salud.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
Guadalajara, Jalisco, 6 de octubre 2026.- El gobernador Pablo Lemus reconoció este martes que la Zona Metropolitana de Guadalajara enfrenta una crisis de calidad del agua “como nunca antes” y anunció que su administración suspenderá temporalmente el abastecimiento proveniente de la presa Las Pintas y del antiguo sistema Chapala, después de que durante la última semana se agravaran los reportes de agua sucia en distintas zonas de la ciudad.
En un mensaje difundido tras una reunión con presidentas y presidentes municipales integrantes de la Junta de Gobierno del SIAPA, Lemus señaló que el problema actual ya no está centrado en la disponibilidad del recurso, sino en la calidad con la que llega a los hogares.
Según explicó, el Gobierno estatal detectó diversas descargas irregulares a lo largo del Canal de Las Pintas que terminan en la presa del mismo nombre. El mandatario afirmó que desde hace meses se realizan trabajos para conducir esas descargas hacia la planta de tratamiento de El Ahogado, aunque reconoció que la solución no será inmediata.
La explicación coincide con antecedentes ya documentados por la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco. En una investigación iniciada en marzo, el propio SIAPA informó a la CEDHJ que las descargas sanitarias y residuales hacia el canal Las Pintas alteraban la calidad del agua cruda que ingresa a sus instalaciones y que la Planta Potabilizadora 1 no fue diseñada para procesar ese tipo de influente.
Dejarán de usar hasta 2.5 metros cúbicos por segundo
Lemus aseguró que especialistas recomendaron dejar de utilizar el agua proveniente de Las Pintas y del antiguo sistema Chapala. Ese sistema aporta hasta 2.5 metros cúbicos por segundo al abastecimiento metropolitano.
La decisión implicará reducir temporalmente el volumen disponible y establecer esquemas de rotación del servicio.
El Gobierno estatal calcula que esta etapa durará alrededor de seis meses, mientras concluyen el acueducto de desvío de La Calera y la primera etapa de ampliación de la Planta Potabilizadora 1 de Miravalle.
El anuncio abre ahora una nueva interrogante para miles de hogares: qué colonias serán sometidas a rotaciones, con qué periodicidad y mediante qué mecanismos se garantizará agua segura a la población durante los próximos seis meses.
Una crisis documentada desde las colonias
El reconocimiento del gobernador ocurre después de meses de movilizaciones, denuncias y ejercicios de monitoreo ciudadano impulsados por organizaciones como el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) y las campañas #SiapaCorrupto y #ElSiapaQueQueremos.
Entre el 11 de marzo y el 14 de septiembre, la consulta ciudadana de #ElSiapaQueQueremos reunió 1,477 reportes en el Área Metropolitana de Guadalajara. Ocho de cada diez participantes describieron agua con mal olor, turbiedad o sedimentos; 784 personas señalaron haber presentado su caso ante el SIAPA y sólo seis indicaron que el problema había sido resuelto. El propio diagnóstico aclara que se trata de un ejercicio abierto de documentación ciudadana y no de una muestra estadísticamente representativa.
La campaña también ha denunciado deficiencias estructurales del organismo: deterioro de infraestructura, falta de transparencia, incrementos tarifarios, suspensión del servicio, ausencia de auditorías externas y pérdidas de alrededor de la mitad del agua introducida a la red por fugas.
Los reportes comenzaron a hacerse visibles desde principios de año. En marzo, colectivos habían reunido más de 340 denuncias en apenas 12 días por agua negra, naranja, café o amarillenta, malos olores y posibles afectaciones a la salud.
Monitoreos ciudadanos reportan metales y falta de cloración
La preocupación no se limita al aspecto, olor o sabor del líquido.
Los monitoreos comunitarios promovidos por organizaciones de la campaña han reportado problemas de desinfección y presencia de diversos contaminantes en distintos puntos de la Zona Metropolitana.
En abril, un primer diagnóstico basado en 42 muestras de 24 colonias documentó ausencia de cloro residual en numerosos puntos y detecciones de metales. Posteriormente, los ejercicios comunitarios fueron ampliados a decenas de colonias.
IMDEC señala actualmente que el monitoreo ciudadano ha documentado plomo, mercurio y fluoruros en determinados puntos, además de niveles nulos de cloro residual en una proporción elevada de las muestras estudiadas. Estos resultados corresponden a ejercicios ciudadanos y deben distinguirse de una evaluación sanitaria oficial de toda la red metropolitana.
Las organizaciones también han solicitado a la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Jalisco una alerta sanitaria y entregaron más de mil 500 firmas para exigir medidas frente a los posibles riesgos asociados con la calidad del agua.
Protestas y respuesta policial
La crisis ha provocado además una creciente movilización vecinal.
Habitantes de El Sauz y otras colonias han realizado bloqueos y protestas para exigir agua limpia. Este martes, diputadas y diputados del Congreso de Jalisco cuestionaron el despliegue de elementos antimotines durante una de esas movilizaciones y solicitaron que se respete el derecho a la protesta.
Los legisladores también exigieron medidas inmediatas para garantizar agua segura y recordaron que meses atrás el gobierno estatal había estimado que durante octubre comenzarían a observarse mejoras en la calidad del suministro.
Nuevo acueducto y financiamiento bajo escrutinio
Como solución de largo plazo, Lemus anunció que enviará esta misma semana al Congreso una iniciativa para financiar un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, cuya construcción demoraría alrededor de dos años.
El proyecto ya cuenta con aval técnico de la Comisión Nacional del Agua y ha sido estimado previamente en alrededor de 10 mil millones de pesos.
Aquí existe un punto que deberá ser revisado cuidadosamente cuando el Ejecutivo entregue la iniciativa.
En abril, el gobierno había presentado el proyecto bajo un esquema de inversión público-privada. En agosto y septiembre se habló de un modelo de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO), con pagos de largo plazo y participación empresarial.
Este martes Lemus aseguró nuevamente que el esquema “no será deuda pública” y que “no se privatizará el servicio”.
La campaña #ElSiapaQueQueremos ha planteado precisamente que cualquier reestructuración del organismo debe mantener el agua bajo gestión pública, fortalecer la participación social y garantizar el derecho humano al agua por encima de criterios de negocio.
Por ello, la presentación de la iniciativa permitirá conocer finalmente qué empresas podrán participar, durante cuánto tiempo, qué obligaciones financieras asumirá el Estado y quién tendrá responsabilidades sobre construcción, mantenimiento y operación de la nueva infraestructura.
El Zapotillo sigue incompleto
Lemus también reconoció que el sistema de El Zapotillo opera actualmente, según sus cifras, al 45 por ciento y señaló que acordó con la presidenta Claudia Sheinbaum que la Federación financiará las obras necesarias para completar su funcionamiento.
Desde septiembre, el Gobierno de Jalisco había informado que la Federación se haría cargo de las obras complementarias de El Zapotillo, mientras el Estado asumiría el financiamiento del nuevo acueducto Chapala-Guadalajara y la ampliación de la Planta Potabilizadora 1.
El mensaje del gobernador representa uno de los reconocimientos más explícitos hasta ahora sobre la magnitud del problema y sobre las limitaciones del sistema actual de potabilización.
Sin embargo, siguen pendientes datos fundamentales para evaluar las medidas anunciadas: los resultados recientes de laboratorio del agua proveniente de Las Pintas, las colonias que entrarán en rotación, los horarios y duración de los cortes, los mecanismos de abastecimiento alternativo, los criterios sanitarios utilizados y el esquema financiero completo del nuevo acueducto.
El Congreso de Jalisco exigió precisamente este martes que autoridades estatales y municipales garanticen agua segura y transparenten las acciones emprendidas frente a la crisis.
Mientras tanto, las campañas ciudadanas mantienen abierto su monitoreo colonia por colonia.

