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Las Medusas de la ENAT

Medusa representa a muchas mujeres violadas, maltratadas y abusadas, y realiza una ‘justa venganza’ —como cuando se canta… el violador eres tú…” Marcela Cubillos Poblete

Por Humberto Robles / @H_Robles

El mes pasado, y a propósito del Día Internacional de la Mujer, varias alumnas de la ENAT (Escuela Nacional de Arte Teatral) usaron las redes sociales para denunciar a muchos docentes y estudiantes por diversos delitos, que van desde el abuso, acoso, violencia psicológica, hasta la violación, así como a maestras por abuso de poder y violencia escolar.

Por desgracia, esto no es nada nuevo, ya que desde 2019 se dieron las primeras denuncias, junto al movimiento #MeToo. Pero los hechos de 2021 arrancan el pasado 8 de marzo, cuando varias alumnas, la mayoría adheridas a la página feminista de Facebook Ojos de Medusa ENAT, decidieron denunciar públicamente 90 casos de violencia de género, bajo la consigna “No tendrán la comodidad de nuestro silencio NUNCA MÁS”.

Las compañeras han recibido: 13 denuncias en las que la denunciante no autorizó compartir su testimonio, tres denuncias de coerción sexual, 21 denuncias de violencia escolar, 18 denuncias de abuso de poder, 30 denuncias de violencia psicológica, una denuncia de agresión sexual, 11 denuncias de abuso sexual, 11 denuncias de hostigamiento sexual, siete denuncias de encubrimiento, 10 denuncias de violencia física, 11 denuncias de violencia sexual, 23 denuncias de acoso sexual, cuatro denuncias por misoginia, dos denuncias por revictimización, una denuncia de estupro, dos denuncias de intento de violación, una denuncia de violencia laboral, dos denuncias de intento de feminicidio y una denuncia de pedofilia.

De dichas denuncias: 20 señalan a alumnos actuales de la escuela como agresores, así como a cuatro exalumnos de la escuela, 37 egresados de la escuela, dos adjuntos de maestros, tres exmaestros y exmaestras y 20 señalan a maestros y maestras en funciones como agresores.

El 16 de marzo la dirección, a cargo de Gabriela Pérez Negrete, ofreció realizar una jornada donde se incluyó a varios de los presuntos agresores. Al día siguiente se da la primera asamblea de alumnas y vino la segunda respuesta de la dirección, condicionando la jornada, y cancelando la misma debido a la “falta” de las estudiantes. Dos días después, las alumnas deciden irse a un “paro no activo indefinido” hasta que haya un dialogo y se establezca un protocolo efectivo, a fin de tener una escuela segura y libre de todo tipo de violencia.

Los motivos del paro son los siguientes: La ineficiencia de acción en protocolos preventivos y de seguridad que realizan las autoridades de la ENAT. Las deficiencias protocolarias que existen para la regulación de la seguridad de las estudiantes. La convivencia obligatoria con los agresores, siendo estos compañeros, maestros y administrativos. Y la evasión y revictimización a la que se ven sometidas las denunciantes, año con año, al acercarse a las autoridades correspondientes.

El 19 de marzo, las estudiantes declinan la invitación a la asamblea hasta que exista igualdad de condiciones. Para el día 22, la dirección emite otra respuesta recalcando la apertura al diálogo. Al día siguiente, la directora establece que, como parte de sus acciones, está en proceso el establecer acuerdos para erradicar la violencia de género por medio de convenios del INBAL (Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura). El día 25, la directora comunica la pronta conclusión de su periodo administrativo. El 27 de marzo, Día Mundial del Teatro, y para visibilizar su lucha, las estudiantes lanzaron un tuitazo masivo con la etiqueta #FueraAgresoresDeLaENAT.

El 7 de abril, la dirección envía un conjunto de acciones a tomar, esto cuando las alumnas aún no habían hecho públicas sus demandas. Al día siguiente, las estudiantes establecen el 17 de abril como la fecha en la que será entregado el pliego petitorio, manteniendo el paro. Posteriormente, la dirección amenaza a las y los alumnos que apoyan dicho paro, con perder el año escolar si no se regresa a clases el 12 de abril, ya que, según el reglamento interno, la insistencia de las alumnas las haría perder su lugar dentro de la institución. Como ellas mismas expresan: “En la ENAT importa más un número de matrícula que la seguridad e integridad de las y los estudiantes.”

Durante todo este proceso, las autoridades escolares reconocen 20 denuncias, no así las otras 70, y solo se las atribuyen a dos individuos. Dichas autoridades dicen haber sancionado a esas dos personas sin que, hasta ahora, se sepa la identidad ni las faltas de los supuestos sancionados.

Las compañeras cuentan con la solidaridad de organizaciones muy relevantes, como la indispensable Casa Mandarina y la Liga Mexicana de Mujeres de Teatro , que en una carta abierta se dirigió a la ENAT, a la SGEIA (Subdirección General de Educación e Investigación Artística), al INBAL, a la Coordinación Nacional de Teatro, a la Secretaría de Cultura, a la Secretaría de Mujeres de la CDMX y al público en general, cuestionando “¿Qué más tiene que suceder para que las instituciones tomen acciones inmediatas y permanentes para prevenir y erradicar la violencia contra las alumnas?”.

Para las autoridades de la institución, el paro se debe a “violencia escolar y de género”, sin embargo, las estudiantes lo consideran un eufemismoque minimiza la gravedad de las conductas delictivas y ofende no solo a las víctimas de violación, acoso y abuso sexual, sino a la comunidad estudiantil completa”.

Es inadmisible que el historial de encubrimiento, negligencia y omisiones en la ENAT lleve tantos años. Y lo indignante es que, entre los nombres de los presuntos responsables de las agresiones, se encuentren muchos que ya han sido denunciados en otras ocasiones. Todo indica que a las instituciones no les importa contratar y recontratar a docentes con graves antecedentes de violencia, quienes siguen laborando con total impunidad, ahí y en otros espacios; para colmo de males, muchos de ellos han sido beneficiarios de numerosos apoyos gubernamentales, por medio del sistema de estímulos a la creación (becas).

En el país conocido mundialmente por los feminicidios, que iniciaron en Ciudad Juárez y ahora se han extendido por todo México, donde se asesina a 11 mujeres en promedio al día, es imperante que las autoridades tomen acciones inmediatas y contundentes para erradicar todo tipo de violencia e implementen políticas de género. Desde este espacio nos solidarizamos con las alumnas y apoyamos su exigencia: ¡Fuera agresores de la ENAT!

Permitida su reproducción total o parcial, citando la fuente.

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