Home CDMX Maquiavélica y miserable propuesta de aumento salarial en la UAM

Maquiavélica y miserable propuesta de aumento salarial en la UAM

Enrique G. Gallegos*

“Maquiavélica” y “miserable” son dos adjetivos fuertes, pero que describen bien la estrategia y propuesta salarial ofrecida por los administradores de la UAM a las y los trabajadores de esa institución; particularmente a los más precarizados: profesores temporales, medios tiempos, técnicos académicos y administrativos.

El adjetivo maquiavélico es usado para describir los consejos cínicos, sin escrúpulos e inmorales que Maquiavelo da a los gobernantes para mantener en jaque a los súbditos y ciudadanos. Su objetivo es ganar avasallando y no tanto la justicia. Da la impresión que los administradores de la UAM hoy usaron algunos consejos del manual de Maquiavelo en la mesa de negociación con el SITUAM. Porque el objetivo de entregar la propuesta justamente el día de hoy —y no el lunes, como se esperaba— tiene una doble finalidad.

Es un movimiento maquiavélico porque su objetivo no es tanto responder a la exigencia salarial de las y los trabajadores de la UAM sino, en primer lugar, mandar un mensaje a un tercero. En efecto, con ello los administradores de la UAM tratan de llegar a la tercera Audiencia Conciliatoria en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral con ese ofrecimiento para evitar la percepción que le habían dejado al conciliador federal de que la UAM no estaba haciendo lo suficiente para evitar el posible estallido de la huelga. En segundo lugar, es un claro gesto para tratar de desmovilizar a la base del sindicato. Los administradores de la UAM esperan que ya con el ofrecimiento salarial, los trabajadores realicen algunos gritos, la marcha del lunes, hagan algunos señalamientos en redes, pero finalmente terminen por resignarse. Lo que no saben es que la indignación es imprevisible y puede tener agencia política, a corto o mediano plazo.

No hay que olvidar que esa estrategia de adelantar el ofrecimiento salarial a su vez descansa en una manipulación discursiva que suelen usar los administradores de la UAM al afirmar que no saben cuándo podrían ofrecer el incremento salarial, pues dependen de que la SHyCP les informe el porcentaje; pero lo cierto es que si actuaran de buena fe podrían realizar el ofrecimiento salarial desde finales de diciembre cuando se aprueba el presupuesto en el Colegio Académico y el Gobierno Federal ya les notificó el subsidio que concederá. Pero no lo realizan así porque hacen un cálculo político. Ahora, en esa misma lógica, adelantan el ofrecimiento salarial; pero dado que se trata de una institución universitaria que se debería regir por el respeto a las personas, los derechos humanos, la verdad y la justicia, calcular y comportarse de esa manera es sencillamente inmoral.

El segundo adjetivo, “miserable”, es en realidad una descripción de una realidad objetiva por el contenido del ofrecimiento salarial. El diccionario español de la Real Academia Española define ese adjetivo como “extremadamente tacaño”, pero también tiene un sentido de deshonroso, particularmente porque se trata de una institución de educación universitaria que debería honrar el respeto a los derechos humanos y laborales, promoviendo salarios y condiciones laborales dignas para sus trabajadores. Véanse los números:

4% de incremento directo al salario para todo el personal de base.

2% ponderado de mejora salarial al sector administrativo.

0.5% de ajuste al tabulador del sector administrativo.

(Además de incluir otros ofrecimientos menores como el 2% ponderado a los rangos más bajos del sector académico; 2% de incremento a prestaciones, aumentos en vales, etc.).

La propuesta de incremento directo al salario (4%), que es la más importante, además de ser discriminatoria en varios puntos, ni siquiera repone la pérdida del poder adquisitivo generada por la inflación. Este tipo de propuestas salariales lo único que hacen es ahondar la brecha salarial entre el que gana más y el que gana menos; según algunas estimaciones es de alrededor de 15 veces. Si alguien quisiera dar un ejemplo de cómo opera el neoliberalismo en México, sólo tendría que observar lo que pasa en la UAM. Es la viva representación del célebre expresión del economista Stiglitz en el sentido de que los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres, que traducido sería: los funcionarios de la UAM se hacen más ricos y la base trabajadora administrativa y académica temporal más pobre. Esa abismal brecha ha provocado que algunos trabajadores describan a los funcionarios como la “casta dorada” de la UAM.

Si se compara la propuesta de aumentos con los otorgados a los salarios mínimos en los últimos años, que han sido de dos dígitos, el contraste es sencillamente escandaloso y raya en lo inmoral. En efecto, estos han sido los aumentos: en el 2019 un aumento del 16%, luego un 20% en 2020, después 15% en 2021 y un 22% en 2022; en el 20% fue del 2023. Este año cerró en 20%. Estamos hablando de 113% en seis años.

Para decirlo en lenguaje más sencillo y a reservas de después analizarlo con más detalle, esa propuesta salarial de los administradores de la UAM implican aumentos de aproximadamente 400 pesos al mes para los rangos más bajos; dividido por día sería menos de 14 pesos de aumento. ¿Qué se compra con 14 pesos? Ni un gansito.

*Profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana

 

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil