Tras la concentración en el Centro Médico Siglo XXI y un recorrido masivo por Paseo de la Reforma, personal del IMSS y jubilados protestaron contra el desabasto, los rezagos salariales y las deficiencias del sistema de salud.
Texto y fotos por Alan Hernández / @alandjhm | Fotografías de Denisse Ureña / @denisseure_
Ciudad De México 14 De Octubre 2026.- Desde las primeras horas del medio día, el ambiente en las inmediaciones del Centro Médico Nacional Siglo XXI comenzó a transformarse con la llegada paulatina de trabajadores activos, personal médico, enfermeras, residentes y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Provenientes de diversas clínicas, hospitales y unidades de alta especialidad de la Ciudad de México y de distintos estados de la República, los contingentes se congregaron frente a las instalaciones hospitalarias para afianzar los preparativos de la protesta.
Las pancartas, lonas y mantas denunciaban las condiciones críticas de operación, los participantes recalcaron que la convocatoria se fijó deliberadamente para iniciar tras la conclusión del cambio de turno hospitalario, asegurando así que las áreas de urgencias y la atención a los derechohabiente no quedaran desatendidas.
Debido a la logística de relevo del personal y a la nutrida integración de los diferentes bloques que continuaban arribando, la salida de los contingentes experimentó un retraso de casi una hora respecto al horario original, comenzando su avance de manera organizada poco antes de las cuatro de la tarde.


El río de trabajadores tomó los carriles principales de la Avenida Cuauhtémoc, convirtiendo la arteria vial en un masivo desfile de batas blancas, consignas gremiales y demandas laborales. A lo largo del trayecto, el contingente sumó la solidaridad y la presencia de organizaciones sindicales aliadas, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), electricistas y telefonistas, ensanchando la columna humana conforme se aproximaba a paseo de la reforma.
La estimación de la afluencia de asistentes reflejó la habitual divergencia entre las mediciones institucionales y las de los organizadores. Mientras que el reporte oficial del Gobierno de la Ciudad de México cifró la participación en aproximadamente 7,000 personas, las organizaciones, colectivos y sindicatos señalaron que la asistencia real superó los 20,000 manifestantes, abarcando kilómetros de vialidades conforme la marcha avanzaba hacia el norte de la capital para incorporarse a Paseo de la Reforma.
El paso del numeroso contingente por las principales avenidas provocó cortes viales escalonados y expectación entre transeúntes, quienes observaban la magnitud de una protesta que hacía años no se registraba con tal nivel de convocatoria en el sector salud.


El trasfondo de la protesta se sostiene en una serie de demandas estructurales que afectan tanto las condiciones laborales del personal como la calidad de los servicios otorgados a la población. De acuerdo con los manifiestos difundidos por los trabajadores a lo largo de su avance hacia las oficinas centrales del instituto, la crisis operativa se caracteriza por la falta de presupuesto, la escasez crítica de medicamentos e insumos médicos, la obsolescencia y saturación de equipos de diagnóstico, así como la sobrecarga laboral y el deterioro general de la infraestructura hospitalaria.
Entre los puntos centrales de la exigencia económica se encuentran demandas específicas hacia el tabulador y las prestaciones: un aumento salarial directo del 10%, la eliminación de mecanismos que promueven la precarización laboral y la revisión profunda de los esquemas de jubilaciones y pensiones para todos los trabajadores, manifestando un rechazo absoluto a las normativas que suprimen el derecho a la libre expresión de los agremiados.

Asimismo, los manifestantes protestaron enérgicamente en contra de las condiciones impuestas por las afores y los sistemas individuales de ahorro para el retiro, exigiendo modificaciones sustanciales que garanticen condiciones de retiro dignas hacia el futuro.
Los trabajadores de la salud también cuestionaron los recortes presupuestales y los indicadores proyectados en el Presupuesto de Egresos de la Federación, señalando que el gasto destinado a la salud pública se mantiene por debajo del porcentaje recomendado a escala internacional en relación con el Producto Interno Bruto (PIB), lo cual imposibilita alcanzar una universalidad real de los servicios y mantiene graves deficiencias en la atención de enfermedades crónicas, degenerativas y de alta complejidad.
La movilización culminó frente a las oficinas centrales del IMSS en Paseo de la Reforma, donde los contingentes realizaron un mitin informativo. Las consignas y demandas de diálogo directo con las autoridades institucionales y del gobierno federal, exigieron un alto al hostigamiento laboral y garantías firmes en el ejercicio de la libre manifestación, reiterando que las protestas continuarán de manera sostenida hasta obtener respuestas institucionales verificables a sus demandas salariales, de insumos y de seguridad social.





