Música, poesía, artes gráficas y proyectos editoriales independientes se encontraron durante dos días en el Centro de Cultura Digital de la Ciudad de México.
Por Nubia Rodríguez / @Somoselmedio
Ciudad de México, 13 de septiembre de 2026. Música, poesía, performances, presentaciones y talleres formaron parte de Sol quieto, festival de música y poesía realizado el 12 y 13 de septiembre en la Sala Polivalente del Centro de Cultura Digital (CCD), ubicado en la Estela de Luz de la Ciudad de México.
El encuentro reunió a artistas, autores y proyectos editoriales independientes en una jornada dedicada a distintas formas de creación y difusión cultural. La programación contó con talleres, conciertos, feria editorial, lectura en voz alta y micrófono abierto, además de un espacio para que los artistas mostraran y comercializaran sus propuestas.
Entre las actividades musicales del festival estuvieron las participaciones de Ana Ruiz y su orquesta Kóryma, así como de Antony Escandón. También participaron poetas como Sandra Sánchez, Gretel Angulo, Verónica Mejía y Cecilia Pavón, entre otros.
Además de las actividades escénicas y musicales, el festival permitió el encuentro directo entre el público y los proyectos editoriales. René Crespo, colaborador de Editorial Literal, que celebra 20 años como editorial independiente, destacó la importancia de acercar la poesía latinoamericana a nuevos públicos.
“Son las voces diferentes a lo que se nos propone”, explicó René, quien señaló que la poesía permite conocer las diversas realidades de los países latinoamericanos a través de las experiencias particulares de sus autores, especialmente de las generaciones jóvenes.
Para el colaborador de Editorial Literal, la poesía también puede abordar problemáticas sociales desde una dimensión íntima. “A veces la poesía puede decir más que una declaración política”, afirmó.
El festival también contó con proyectos que combinan la edición con otras disciplinas artísticas. Aileen Montaño, representante de Tear Catcher, explicó que su proyecto abarca no solo publicaciones, sino también ilustración, fanzines, cómics, stickers y playeras.
La artista consideró que la realización de este tipo de encuentros representa una oportunidad para que los proyectos independientes puedan salir de sus espacios habituales de trabajo y establecer una relación directa con sus públicos.
“Es una gran oportunidad como para conectar, para llevar tu proyecto más allá de tu casa o el lugar donde trabajas, tu oficina, tu estudio y conectar con las personas que vienen a visitarlo”, señaló.
Sol quieto reunió música, poesía, artes gráficas y proyectos independientes mediante actividades que facilitaron tanto la presentación de artistas y autores como su interacción directa con el público. El festival mostró la diversidad de propuestas que integran actualmente la escena cultural independiente de la Ciudad de México.



