A dos años y medio de ser despojados de sus viviendas, cerca de 50 familias de general Anaya 27 en la Merced continúan en campamentos sobre la vía pública; la jornada cultural incluyó comparsas y slam pese a la presencia policial y la lluvia.
Por Alan Hernández / @alandjhm
Ciudad de México, 7 de septiembre de 2026.—Con el objetivo de visibilizar la pérdida de sus viviendas y exigir la restitución del predio del que fueron despojados a inicios de 2024, cerca de 200 integrantes de las 50 familias afectadas del inmueble ubicado en General Anaya 27, en la Merced, realizaron este domingo seis de septiembre una jornada de protesta con slam, comparsas y testimonios de resistencia en las inmediaciones del mercado de La Merced, en la alcaldía Venustiano Carranza.
El conflicto legal y social se originó en enero de 2024, cuando elementos de la Fiscalía de Investigación en Delitos Ambientales y de Protección Urbana (FIDAMPU), dependiente de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), ejecutaron un operativo de aseguramiento en el edificio —considerado uno de los más antiguos de la zona tradicional de La Merced— e imputaron el delito de despojo a sus ocupantes. A pesar de que la mayoría de los afectados ha habitado la propiedad por hasta cuatro generaciones y de que el inmueble se encuentra en litigio por encontrarse intestado desde hace varias décadas, la autoridad judicial penalizó su permanencia en el lugar

Durante el operativo y en las diligencias posteriores, las familias denunciaron haber sufrido un desalojo extrajudicial sin garantía de audiencia, sin la notificación formal de un juicio civil de desahucio y sin la posibilidad de ingresar a recuperar sus pertenencias, enseres domésticos, herramientas de trabajo ni documentos personales, los cuales continúan bajo resguardo dentro del edificio clausurado.
“Desde que fuimos desalojados en enero de 2024 hemos mostrado nuestras escrituras. Esta es una protesta pacífica contra el atropello que también la Fiscalía comete. Sacaron a 30 familias; nuestra protesta es pacífica para que las autoridades nos volteen a ver. Lo único que se pide es el regreso del edificio para la gente, porque hay niños, adultos y personas de la tercera edad viviendo en la calle”, expresó una de las vecinas afectadas durante el uso del micrófono en la jornada cultural, desatando la consigna unísona “¡No están solos!” entre los asistentes.

En las mesas de diálogo y concertación social que se han desarrollado a lo largo de este periodo, representantes del Gobierno de la Ciudad de México y de la propia Fiscalía de la capital han mantenido la postura de que el aseguramiento respondió a denuncias por la ocupación irregular de predios en el primer cuadro de la ciudad. Asimismo, las familias afectadas han señalado que las autoridades condicionaron el acceso a los expedientes del caso a cambio de que los vecinos acepten la responsabilidad penal del delito imputado.
Por su parte, organizaciones civiles de derechos humanos y colectivos de vivienda han calificado este tipo de intervenciones como esquemas de gentrificación y criminalización de la pobreza que buscan favorecer la reordenación inmobiliaria del barrio tradicional de La Merced.
A pesar de las constantes precipitaciones registradas durante la tarde en el oriente de la capital, la jornada transcurrió con la participación activa de vecinos y comerciantes de la zona. El programa incluyó actividades didácticas dirigidas a las infancias que habitan en el campamento, seguidas por el sonar de una comparsa y de un bloque musical donde jóvenes y asistentes realizaron bailes y slam en la calle.











