China inició el envío de 30 mil toneladas de arroz a Cuba como parte de un programa de ayuda humanitaria de emergencia, en medio de la crisis alimentaria y energética que atraviesa la isla, profundizada por el bloqueo económico de Estados Unidos.
Por Redacción / @Somoselmedio
El gobierno de China inició el envío de 30 mil toneladas de arroz a Cuba, como parte de un programa de ayuda humanitaria de emergencia frente a la escasez de alimentos y combustible que atraviesa la isla, agravada por el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Los primeros cargamentos ya arribaron al puerto de Santiago de Cuba.
El primer envío de arroz procedente de China llegó el lunes al oriente cubano, mientras que un segundo cargamento fue recibido este martes en el puerto de Santiago de Cuba. De acuerdo con autoridades de ambos países, en las próximas semanas saldrán nuevos envíos desde territorio chino como parte de un plan de asistencia continua.
La entrega se inscribe en una nueva ronda de ayuda aprobada por el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, que contempla no solo el suministro de alimentos básicos, sino también una asistencia financiera emergente por 80 millones de dólares destinada a la adquisición de equipamiento eléctrico y a cubrir otras necesidades urgentes del país caribeño. En total, el donativo de arroz aprobado por Beijing asciende a 60 mil toneladas.
La información fue transmitida oficialmente por el embajador de China en Cuba, Hua Xin, durante un encuentro con el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, realizado en el Palacio de la Revolución. El diplomático explicó que recibió instrucciones directas de su gobierno para comunicar a la parte cubana la ampliación del programa de apoyo.
Hua Xin detalló que en días recientes se sostuvieron reuniones de alto nivel entre autoridades de ambos países, entre ellas los encuentros del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla con el enviado especial de China para Asuntos de América Latina y el Caribe, Qiu Xiaoqi. En estas conversaciones se abordó la situación económica de la isla y el impacto del bloqueo estadounidense sobre sectores estratégicos, en particular el sistema electroenergético nacional.
El jefe de la misión diplomática china también informó sobre reuniones con el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga; el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, y funcionarios de la Cancillería cubana. En esos espacios se evaluaron ajustes en proyectos de cooperación energética, incluidos los donativos para la instalación de 200 megawatts en energía solar fotovoltaica y la entrega de 5 mil kits de paneles solares destinados a viviendas en zonas aisladas.
Durante el encuentro, Díaz-Canel destacó el estado de las relaciones bilaterales entre Cuba y China y subrayó la importancia del apoyo chino en proyectos estratégicos como la fase cuatro del programa de transformación digital, así como los avances en la televisión de alta definición y otras tecnologías clave para el país.
La ayuda alimentaria y energética llega en un contexto marcado por la inflación, el desabasto y las dificultades para importar insumos básicos, una situación que el gobierno cubano atribuye de manera directa al endurecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos. En este escenario, la cooperación china se perfila como un respaldo político y material relevante para la subsistencia cotidiana de la población y para la estabilidad de sectores estratégicos de la isla.
Desde una perspectiva regional, el nuevo paquete de ayuda también refuerza la presencia de China en América Latina y el Caribe, en un momento de reconfiguración geopolítica y de tensiones crecientes entre Washington y gobiernos que mantienen relaciones estrechas con Beijing.




