El Encuentro Fotográfico México (EFM) conmemora 18 años de trabajo colectivo y autogestivo. Nacido en 2007 como una protesta frente a las políticas culturales excluyentes, el encuentro regresa este noviembre a Cholula, Puebla, con una programación que reúne a fotógrafos, colectivos y madres buscadoras de todo el país.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
CDMX, 9 de octubre 2025.- Del 14 al 18 de noviembre, la ciudad de Cholula, Puebla, será sede del Encuentro Fotográfico México (EFM) 2025, una plataforma independiente que desde hace 18 años promueve el diálogo, la creación y la resistencia visual frente a las políticas culturales que históricamente han marginado a la fotografía independiente.
El EFM nació en 2007, cuando un grupo de fotógrafos se manifestó frente al Congreso del Estado de Puebla en rechazo a una política cultural que concentraba el reconocimiento artístico en manos del gobierno. En aquella ocasión denunciaron que no existían espacios dignos para exhibir, debatir o formar comunidad fuera del aparato estatal.
Desde entonces, el Encuentro se define como un espacio “cuya raíz no está en la fotografía, sino en una protesta”. Su declaración fundacional, difundida nuevamente en 2025, recuerda el contexto en el que surgió:
“Nos han querido arrancar los ojos, pero aquí estamos, con la mirada intacta, crítica, con esa mirada que nació de la sonrisa y los ojos de un pueblo con esperanza.”
El texto denuncia que, tanto en 2007 como hoy, las políticas culturales continúan privilegiando a proyectos avalados por el Estado y excluyendo a las propuestas independientes. “El mismo Estado determinaba quién era buen o mal fotógrafo”, señala el documento.
Un espacio autogestivo frente a la censura y la cooptación
En su pronunciamiento, el EFM enfatiza que mantiene su independencia económica y política:
“No aceptamos las formas de cooptación que utiliza el Estado, porque creemos en los logros mediante la colectividad, la autonomía y la solidaridad.”
Esta postura ha permitido que el encuentro se consolide como una plataforma horizontal y solidaria para fotógrafos, artistas visuales y colectivos comunitarios. Durante sus 18 años, el EFM ha rechazado patrocinios institucionales y ha sostenido su organización mediante la autogestión, los trueques y la colaboración directa entre participantes.
Su estructura responde a los principios de la comunicación alternativa, donde la creación visual funciona como herramienta de transformación social. Según la investigadora Consuelo Lemus Pool, estas experiencias constituyen prácticas “horizontales, dialógicas y abiertas a la participación social”, en contraste con los modelos hegemónicos que subordinan la cultura al mercado o al poder político.
Programa del Encuentro Fotográfico México 2025
La edición 2025 se realizará en el Centro Cultural Independiente (CCI1), ubicado en 11 Poniente 102, San Pedro Cholula, con un programa que combina exposiciones, talleres, charlas y actividades comunitarias.
Entre las exposiciones colectivas destacan “Memorias de Humanidad”, “Miradas desde la Dignidad” —organizada por el Nodo de Derechos Humanos junto a madres buscadoras e integrantes de pueblos indígenas—, “Una madre nunca olvida” de Daniel GM, y “Los verdaderos súper héroes” de Dulce Pinzón, que rinde homenaje a trabajadoras y trabajadores migrantes.
También se presentarán proyectos como “Sobrevivientes” de Démian Chávez, “Protestar es un derecho” de Víctor Ibarra, y “El salto” de Jorge Negroe, junto con muestras dedicadas a la memoria, la migración, la infancia y la lucha social.
El programa incluye talleres de formación y reflexión, entre ellos:
- “Descolonizar la fotografía”, impartido por Quetzalli Blanco.
- “Curaduría de proyectos fotográficos”, a cargo de Alfro Kassir.
- “Fotoperiodismo en resistencia”, con Mario Marlo y Rafael Durán.
Las jornadas se complementan con la Velada Fotográfica de Proyector Abierto, el Trueque Fotográfico, la Rodada en bicicleta por las calles de Cholula y el acto “Honor y Gloria”, en memoria de periodistas asesinados en México y en Gaza.
El Encuentro Fotográfico México ha sido, desde sus orígenes, un espacio de coincidencia entre el arte y la denuncia social. En sus ediciones recientes ha incorporado a madres buscadoras, comunidades indígenas y colectivos que trabajan la fotografía como herramienta de memoria.
“Nunca hemos sido ni pretendemos ser un festival de fotografía. La palabra festival no cabe en nuestra mirada indignada.”
Consulta el programa del EFM2025 aquí




