La familia de la mujer na savi de Cruz Fandango exige que Herminio N., policía municipal de Alcozauca, sea condenado con todo el rigor de la ley; su padre ha enfermado desde el asesinato y exige años de cárcel para el acusado.
Por Redacción / @Somoselmedio
Tlapa, Guerrero, 24 de junio de 2026.- El juicio oral por el feminicidio de Leuteria Reyes Benito avanza en su etapa final ante el Tribunal de Enjuiciamiento Penal del Distrito Judicial de Morelos, Montaña y Zaragoza, con sede en Tlapa de Comonfort. Tras 12 audiencias y 25 pruebas presentadas por la Fiscalía y los abogados del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, la evidencia señala directamente a Herminio N., policía municipal de Alcozauca, como el responsable del asesinato cometido el 5 de enero de 2025 contra la mujer de la comunidad na savi de Cruz Fandango.
La noche del crimen, a las 6:48 horas, Leuteria fue atacada a puñaladas por Herminio, su compañero de trabajo en la corporación policial de Alcozauca. Fue trasladada de urgencia al Hospital Comunitario de ese municipio y posteriormente remitida al Hospital General de Tlapa. Al cabo de una hora, el personal médico indicó a la familia que debía ser llevada a Chilpancingo; al llegar al nosocomio capitalino, les comunicaron que Leuteria había muerto.
Durante la audiencia celebrada este miércoles 24 de junio, el perito en genética forense informó al Tribunal que el análisis de sangre recabada de las botas de Herminio arrojó resultado positivo: la muestra pertenece a Leuteria. La perito en criminalística de campo, quien acudió al Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Chilpancingo durante la necropsia, determinó que el cuerpo presentaba 33 lesiones: 27 punzocortantes, tres equimosis y tres escorias.
El acervo probatorio presentado en las 12 audiencias suma 25 elementos: 13 testimoniales y 12 periciales. Además de la prueba genética, se integraron tres dictámenes de criminalística practicados en distintos escenarios: la casa que Leuteria rentaba en Alcozauca, el hospital donde fue atendida y el SEMEFO donde su cuerpo fue examinado. La abogada de Tlachinollan, Fernanda Lorenzo, relató que todas las pruebas apuntan a Herminio como el agresor.
El proceso no ha concluido. Faltan al menos dos audiencias para que el juez esté en condiciones de emitir resolución. Está pendiente el testimonio nuevamente de la perito en criminalística, quien recabó el cuchillo utilizado en el ataque, así como la presentación de la necropsia de ley que estableció la causa de muerte.
El peso del proceso recae también sobre la familia. Don Zacarías, padre de Leuteria, solo pudo estar presente en una audiencia, la del 11 de julio pasado; el impacto psicológico ha sido devastador. Leuteria dejó cinco hijos. Desde que recibió la noticia del asesinato de su hija, Don Zacarías ha enfermado: le diagnosticaron prediabetes e hipertensión. Su esposa también presenta problemas de salud. La abogada Lorenzo señaló que el padre se encuentra muy triste y que ha repetido insistentemente que quiere que las autoridades hagan justicia y que Herminio esté “en la cárcel por muchos años”.
A un año y cinco meses del feminicidio, la familia de Leuteria Reyes Benito exige que la condena sea proporcional a la crueldad del crimen: 33 heridas sobre el cuerpo de una mujer indígena, trabajadora, madre de cinco hijos, asesinada por un hombre que portaba uniforme policial. La violencia contra las mujeres de la Montaña de Guerrero no puede quedar en la impunidad.

