A cinco años de su apertura en Santa María la Ribera, Volcana reunió a librerías de Monterrey, Puebla, Oaxaca y Chiapas para hablar de precariedad, trabajo colectivo y gentrificación.
Por Frances Campos / @frances_campos
Ciudad de México, 18 de septiembre de 2026.- Librerías militantes de cinco ciudades del país se reunieron este viernes en Volcana, Lugar Común, librería y centro social autogestivo de la colonia Santa María la Ribera, en el conversatorio “Librerías militantes. Los libros como posibilidad de construcción de lo común”, con el que el espacio celebró su quinto aniversario.
El encuentro, en formato híbrido, comenzó a las 17:00 horas. De manera presencial participaron integrantes de Bruma, de Monterrey, y de Karuzo, de Puebla. A distancia se sumaron Terraformar, de Puebla, Librería Salvaje, de Oaxaca, y La Cosecha, de Chiapas.
“Es super importante para nosotras que los libros sean el pretexto para poder seguir haciendo trabajo colectivo y comunitario en nuestras ciudades, que en tiempos como estos es super difícil sostener este tipo de espacios. De ahí surgió la propuesta de reconocer estos cinco años de Volcana sí, como una librería, pero sobre todo como un centro de encuentro que nos ha permitido crecer con otros proyectos y hacer redes”, dijo Ale, integrante de Volcana, al abrir el conversatorio.
Volcana nació de la convergencia de tres editoriales independientes: Bajo Tierra, de México; Tinta Limón, de Argentina, y Traficantes de Sueños, de España. El proyecto surgió en 2019, pero la pandemia retrasó su apertura, que ocurrió finalmente en 2021.
Librerías militantes: más que vender libros
El diálogo giró en torno a la gestión de espacios autogestivos y librerías militantes, la resistencia política y el papel de estos lugares como nodos de articulación social más allá de la venta de libros. Las participantes señalaron retos compartidos como la gentrificación y el acoso institucional.
“Las librerías ya no son islas, sino que son archipiélagos conectados entre ellas, pero también conectados con un montón de otros actores que, en nuestros barrios, en nuestras comunidades, en nuestras ciudades, vemos el mundo de una forma similar y creemos en prácticas similares, que van contra el sistema que nos está oprimiendo, nos está destruyendo y está destruyendo el planeta. Creemos que ese ir contra corriente nos junta, nos hace similares”, comentó en un video grabado una integrante de La Cosecha, desde Chiapas.
Entre los desafíos comunes, los proyectos señalaron la dificultad de sostenerse económicamente, la sobrecarga de trabajo voluntario y la tensión entre la rentabilidad y la labor política.
“Fue una apuesta política bastante importante para la ciudad donde residimos. La verdad es que las ciencias sociales allá no están muy trabajadas, no hay mucho interés, entonces es muy difícil moverse en estos círculos y empezar a tomar la decisión de hacer una librería que fomente el pensamiento crítico”, mencionaron integrantes de Bruma, desde Monterrey.
La conversación también abordó la importancia de construir espacios de encuentro, formación crítica y redes de apoyo mutuo. Lejos de romantizar la autogestión, las participantes hablaron de la gestión del conflicto como una necesidad: atender las diferencias internas y las jerarquías de poder para mantener la coherencia colectiva.
“Durante esos años hemos aprendido que mantener abierto un espacio independiente no es solamente abrir una puerta, es cuidar vínculos, acompañar procesos, generar encuentros y sostener la posibilidad de que otras formas de cultura puedan existir. Karuzo busca justamente esos puntos de encuentro. Es un lugar de tejido fino, donde buscamos construir desde el respeto, la escucha y el reconocimiento de la diversidad. Para nosotros la ternura radical y el acuerpar no solamente son conceptos, son prácticas concretas para hacer cultura, para organizarnos y para imaginar otras maneras de relacionarnos”, mencionó una integrante de Karuzo, desde Puebla.
Las participantes enfatizaron la corresponsabilidad, el acuerpamiento y la creación de redes de apoyo frente a la hostilidad urbana y la precariedad laboral. Señalaron lo difícil que resulta explicar que los proyectos comunitarios no funcionan bajo la lógica capitalista de jerarquías y poder. También hablaron del reto de atraer público a las actividades de las librerías en una ciudad con una oferta extensa de conciertos, obras de teatro y otros eventos.
Al cierre, una de las asistentes compartió lo que el espacio ha significado para ella:
“La primera vez que vine aquí compré Militancia alegre en un momento en el que me sentía muy vulnerable y sola, y que ese libro haya llegado a mí me hizo sentir acompañada. Me ha dado las bases para buscar espacios, pertenecer a este tipo de comunidades, sabiendo que también tengo un impacto que hacer. Estoy segura de que ese libro para mí ha sido otros libros para otras personas, y cada vez me siento menos satisfecha con ir a un Gandhi o a un Porrúa. Me siento muy parte, y eso es un reflejo de su trabajo. Quiero felicitarlos a todos”.
¿Dónde se encuentra Volcana?
Manuel Carpio 117, Santa María la Ribera, alcaldía Cuauhtémoc, C.P. 06400, Ciudad de México.
Facebook: Librería Volcana
Instragram: @volcanalugarcomun











