Luz María Gaytán Nayares, hija del guerrillero Salvador Gaytán, toma la palabra y reivindica a través de sus memorias la participación y protagonismo de las mujeres en la lucha guerrillera
Por Yolanda Bahena / X: @wiolandmx
Ciudad de México, 11 de septiembre.– A quince años de la muerte de Salvador Gaytán Aguirre, integrante del Grupo Popular Guerrillero, se presentó en el Museo Casa de la Memoria Indómita el libro La hija del guerrillero. Historia de una persecución, escrito por Luz María Gaytán Nayares junto con su hija María Monserrat Perales Gaytán.
Luz María reconstruye en esta obra testimonial los recuerdos de su infancia, la persecución contra su familia, su cercanía con la lucha guerrillera y las violencias que, según su testimonio, fueron ejercidas por agentes del Estado contra distintas generaciones de su familia. El libro también recupera el papel de las mujeres dentro de esos procesos de resistencia.
El relato comienza con los recuerdos de Luz María cuando tenía apenas ocho años. El 23 de septiembre de 1965, integrantes del Grupo Popular Guerrillero intentaron tomar el cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua, un acontecimiento que se convirtió en uno de los principales referentes del surgimiento de la guerrilla contemporánea en México. El grupo había surgido en un contexto de conflictos agrarios, cacicazgo, concentración de tierras y represión política en la región.
Entre quienes participaron en ese proceso se encontraba Salvador Gaytán Aguirre, padre de Luz María. Documentos históricos lo ubican como integrante del Grupo Popular Guerrillero y participante de las acciones armadas desarrolladas en Chihuahua durante 1964 y 1965. Años después continuó vinculado a otras organizaciones de la lucha armada.
La familia Gaytán quedó marcada por la persecución posterior.
“Fuimos perseguidas desde que tengo ocho años para acá, fue una persecución por el gobierno; perseguían, ellos lo querían vivo o muerto. Cuando las esquelas y volantes ofrecían una fortuna en aquellos años por la vida de mi padre, primero 10 pesos, después 50 mil pesos. Al pueblo le agradezco mucho porque éramos muy pobres, pero nadie entregó a mi papá, nos fueron a apoyar”, narró Luz María Gaytán durante la presentación.
Salvador Gaytán nació el 15 de julio de 1932 en Mineral de Dolores, municipio de Madera, Chihuahua. Durante la década de 1960 participó en las luchas agrarias de la región y posteriormente en el Grupo Popular Guerrillero, integrado por campesinos, maestros rurales, estudiantes y dirigentes sociales que denunciaban abusos de caciques y reclamaban el reparto agrario.
Murió en abril de 2011, después de ser atropellado en Huatabampo, Sonora. Tras su muerte, fue sepultado en Madera junto a integrantes del grupo guerrillero caídos en 1965.
La memoria desde quienes vivieron la guerrilla
Durante la presentación, David Cilia Olmos, exguerrillero, escritor y responsable de la Editorial Huasipungo Tierra Roja, destacó la importancia de reconstruir la historia de la guerrilla desde los testimonios de quienes participaron directamente en esos procesos.
Cilia sostuvo que buena parte de la historia de la lucha armada en México ha sido narrada a partir de documentos gubernamentales o desde investigaciones académicas y periodísticas, por lo que consideró indispensable recuperar también la memoria de quienes formaron parte de esas experiencias.
Para el escritor, los testimonios de sobrevivientes constituyen una fuente fundamental para preservar una memoria histórica que corre el riesgo de desaparecer con sus protagonistas.
“Es una epistemología desde dentro, objetiva y narrada, no para quedarle bien a un profesor o para quedarle bien a un editor de una revista o a un director de un canal de televisión. Es trascendente este libro porque estamos construyendo una nueva epistemología de lo que fue la guerrilla en México”, expresó Cilia, vicepresidente de la Asociación de Sobrevivientes de la Guerra Sucia.
Las mujeres también estuvieron ahí
La presentación también abrió una reflexión sobre el papel que desempeñaron las mujeres en los movimientos guerrilleros y sobre la necesidad de recuperar sus testimonios.
“Es importante que las mujeres tomemos la palabra, digamos nuestra palabra y reivindiquemos que también nosotros estuvimos ahí y somos protagonistas de esta historia”, expresó María de la Luz Aguilar Terrés, sobreviviente de la guerrilla mexicana y del periodo conocido como Guerra Sucia, además de autora del libro Guerrilleras.
Durante décadas, la participación de las mujeres dentro de los movimientos armados fue frecuentemente relegada a un segundo plano en buena parte de las narraciones históricas, pese a su participación política, logística, organizativa y en redes de apoyo y resistencia.
Luz María Gaytán definió su libro como una memoria construida desde la experiencia propia.
“No es que me lo hayan contado, que me lo hayan dicho, son mis vivencias”, señaló.
En sus páginas recuerda también la persecución sufrida por su madre y las estrategias que la familia tuvo que desarrollar para sobrevivir. Durante la presentación denunció detenciones, tortura y violencia sexual cometidas contra ella por integrantes del Ejército.
“Mi madre, pues también fue muy traicionada, fue torturada, fue secuestrada en el cuartel varias veces a la semana, ultrajada. Fue una persecución muy dura para toda la familia. Vivimos muchos años como nómadas, de casa en casa, con apoyo de muchos compañeros, que a muchos de ellos les debo casi la vida, porque por ellos seguimos, estoy aquí y sobrevivimos”, relató.
Una historia familiar atravesada por la persecución
Finalmente, Raquel Velázquez, profesora de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), quien conoció a Salvador Gaytán y coincidió con él en distintos encuentros, recuperó algunos pasajes de La hija del guerrillero.
Velázquez destacó que el libro entrelaza la historia política de Salvador Gaytán y de su familia con las experiencias cotidianas de Luz María.
“Las vivencias son muy emotivas: la vida de una niña, el contacto con los animales, el contacto con la naturaleza, estas aparecidas y desaparecidas del padre para ir a estas tareas de la milicia, la vida amorosa de Luz María que vivió junto al papá de su hija Monserrat”, compartió.
Radio Educación ha documentado también los testimonios de Luz María Gaytán y María Monserrat Perales Gaytán como hija y nieta de Salvador Gaytán, respectivamente, dentro de los trabajos de recuperación de la memoria de la guerrilla de Chihuahua.
La hija del guerrillero. Historia de una persecución continuará presentándose en distintas ciudades del país.
Más que una reconstrucción exclusivamente familiar, el testimonio de Luz María Gaytán recupera una parte de la historia de la guerrilla mexicana narrada desde quienes enfrentaron la persecución, la clandestinidad y el desplazamiento. También coloca en el centro las experiencias de las mujeres, sus redes de solidaridad, los cuidados y su participación política como parte inseparable de la memoria de la lucha armada en México.





