Organizaciones sociales, sindicatos, académicos y colectivos estudiantiles marcharon del Hemiciclo a Juárez a la Embajada de EE.UU. para exigir el fin de la ofensiva en Gaza. La jornada cerró con un mitin con posicionamientos sindicales y pro-Palestina.
Por Alan Hernández/ @alandjhm y Denisse Ureña/ @denisseure_
Ciudad de México 30 de noviembre 2025.- Miles de personas marcharon este viernes en la Ciudad de México por el Día Internacional de Solidaridad con Palestina. Colectivos, familias y organizaciones exigieron un alto al genocidio, denunciaron violaciones a derechos humanos y llamaron al gobierno mexicano a mantener una postura firme ante los ataques contra la población palestina.
Durante el recorrido, colectivos culturales y familias que se unieron a lo largo de la marcha. Las exigencias incluyeron detener el envío de armas, impulsar sanciones internacionales y reconocer plenamente el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación.

Al llegar a la embajada, se realizó un mitin con discursos programados. Una de las primeras intervenciones fue del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), que dirigió un mensaje de apoyo a las y los manifestantes. En su intervención mencionaron: “hacemos un llamado al mundo a defender los derechos del pueblo palestino y la libre determinación de los pueblos.”
El SME también se refirió a los intentos de alto al fuego anunciados recientemente. Señalaron que estos acuerdos “han sido vulnerados”, y denunciaron las consecuencias humanitarias en Gaza. Subrayan además el papel de la clase trabajadora internacional que, según indicaron, ha mostrado solidaridad al oponerse al traslado de armamento: “Nuestro mayor reconocimiento a la clase trabajadora internacional que ha boicoteado el traslado de armas… han contribuido a la búsqueda de una paz y una justicia que más tarde que temprano llegará al pueblo palestino.”
La Plataforma Común por Palestina fue otra de las voces centrales del mitin. Sus representantes alertaron sobre iniciativas internacionales que, en su análisis, podrían consolidar un esquema de control sobre Gaza. En su posicionamiento advirtieron que ciertos planes “permiten mantener la ocupación ilegal” y denunciaron el riesgo de “desplazamientos forzados” y la posibilidad de que Gaza “permanezca inhabitable”. También llamaron al gobierno mexicano a posicionarse en espacios multilaterales, “Exigimos al gobierno de Claudia Sheinbaum movilizar la oposición en la Asamblea General de la ONU, el Consejo de Derechos Humanos y todos los demás organismos, y rechazar cualquier plan que violente la autodeterminación del pueblo palestino.”
Desde la comunidad académica participaron investigadoras y profesores que han documentado la destrucción de infraestructura educativa y cultural. Destacaron la pérdida de universidades, archivos, bibliotecas, sitios históricos y espacios comunitarios, elementos que consideran fundamentales para la preservación de la memoria cultural. Señalaron que existe un “esfuerzo sistemático por borrar del mapa cualquier vestigio físico y vivo de la memoria histórica palestina”, lo que afecta directamente la posibilidad de reconstrucción social.

Otro bloque de intervenciones provino de organizaciones políticas y de análisis internacional, que contextualizaron la participación de Estados Unidos en la región. Sus mensajes plantearon que la política exterior estadounidense ha sido un factor clave en el sostenimiento del conflicto, por su papel militar, diplomático y estratégico en Medio Oriente. En estos posicionamientos se insistió en la necesidad de mantener las movilizaciones globales y ampliar las campañas de denuncia.
La manifestación se desarrolló sin incidentes graves y concluyó entre consignas de solidaridad internacional, banderas palestinas y llamados a continuar con acciones informativas y de presión diplomática.












