El Gobierno de México informó que el brote de sarampión iniciado en 2025 continúa activo en las 32 entidades del país, con defunciones confirmadas y miles de casos acumulados; se han intensificado los módulos de vacunación en Ciudad de México y se han retomado medidas como el uso obligatorio de cubrebocas en escuelas de algunos estados.
Por Alan Hernández/ @alandjhm
Ciudad de México, 13 de febrero de 2026.- El brote de sarampión en México, que comenzó en febrero de 2025, continúa activo y con transmisión sostenida en las 32 entidades federativas, según los últimos datos oficiales de la Secretaría de Salud. Con más de 9,000 casos confirmados acumulados y al menos 28 defunciones, la emergencia sanitaria persiste mientras se intensifican las campañas de vacunación y medidas de control.
El brote inicial se detectó en el estado de Chihuahua en febrero de 2025 y desde entonces se ha extendido por todo el país, con mayor concentración de casos en estados como Jalisco —el principal foco en 2026—, Chiapas y la Ciudad de México. La circulación continua del virus durante más de un año mantiene en riesgo el estatus de país libre de sarampión, obtenido hace casi una década y que ahora podría perderse de acuerdo con criterios epidemiológicos internacionales.
Las autoridades sanitarias han identificado que la mayoría de los casos se presenta en personas sin esquema de vacunación completo, lo que evidencia brechas persistentes en la cobertura de inmunización obligatoria para prevenir esta enfermedad altamente contagiosa. Ante esta situación, los gobiernos federal y local han reforzado la estrategia de vacunación gratuita, desplegando módulos en centros de salud, espacios públicos y estaciones de transporte sin necesidad de cita previa, especialmente para bebés, niños y adultos con esquemas incompletos.
En la Ciudad de México, que reportó recientemente la primera muerte por sarampión en su territorio, las autoridades instalaron módulos de vacunación en las 16 alcaldías y habilitaron un portal web para que la población pueda localizar los puntos disponibles. Aunque la estrategia busca alcanzar una cobertura más amplia, la baja inmunización en segmentos clave de la población sigue siendo un obstáculo para controlar la transmisión comunitaria.
El brote también ha reactivado medidas de mitigación como el uso de cubrebocas en escuelas y espacios con alta transmisión en varias entidades, en un intento por reducir contagios entre grupos vulnerables y frenar la propagación del virus. A pesar de estos esfuerzos, la permanencia de casos en todos los estados del país refleja que las acciones no han logrado interrumpir la cadena de transmisión.
Organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud han mantenido alertas epidemiológicas debido al aumento de casos en la región y han señalado que países como México y Estados Unidos podrían enfrentar la pérdida de su certificación de eliminación si no se logra un refuerzo sostenido de la vacunación. Este contexto subraya la importancia de cerrar brechas de inmunización y mejorar la vigilancia epidemiológica para proteger a la población infantil y general.
El sarampión, causado por un virus extremadamente contagioso, puede llevar a complicaciones graves como neumonía, encefalitis y muerte, especialmente en niñas y niños pequeños o personas con sistemas inmunológicos debilitados. La prolongación de este brote representa un desafío persistente para las políticas de salud pública en México, que obliga a revisar a fondo la cobertura vacunal, desarticular barreras de acceso a la prevención y fortalecer la respuesta sanitaria en comunidades marginadas donde la transmisión sigue activa.



