En un país donde la violencia de género es una realidad persistente, la historia de Yeritza Bautista Cortés se erige como un testimonio desgarrador de lucha y resistencia.
Ayer lunes se llevaría a cabo la audiencia resolutoria, pero se postergó para el próximo 27 de junio; de acuerdo a los abogados de Yeritza Bautista, aún hacen falta al menos otras dos o tres audiencias para definir el caso.
Yeritza Bautista, una joven de 35 años, sobrevivió a un feminicidio en la Ciudad de México (CDMX), en manos de quien fuera su pareja sentimental, Carlos Enrique “N”, que en plena pandemia, la golpeó brutalmente en dos ocasiones.
Con música, teatro y actividades comunitarias, cientos de personas se reunieron en Hermosillo para mantener viva la defensa del Río Sonora y exigir atención a la salud, agua limpia, justicia y reparación integral a doce años del derrame de Grupo México.
Familias buscadoras, periodistas y organizaciones de derechos humanos señalaron fallas en la investigación, identificación forense y protección de quienes buscan a personas desaparecidas en México, durante un seminario realizado en El Colegio de México.
Organizaciones civiles denuncian falta de coordinación, omisiones y una respuesta insuficiente del Estado mexicano ante el desplazamiento forzado interno; buscarán gestionar reuniones con autoridades federales.
Organizaciones que acompañan a las familias señalaron que la investigación deberá confirmar la solidez de la acusación contra el exgobernador de Guerrero y advirtieron que, a casi 12 años de los hechos, persisten pendientes como la entrega de información de inteligencia militar y la extradición de Tomás Zerón.