Convocada por el Frente Nacional por las 40 Horas, la marcha en CDMX exigió reducir la jornada laboral y reformar el artículo 123 constitucional.
Por Mauricio Tizapan / @tizapanmauricio, Denisse Ureña / @denisseure_ y AlanDJHM / @alandjhm
Ciudad de México, 23 de noviembre de 2025.— Al grito de “empresario, culero, mis derechos son primero”, contingentes convocados por el Frente Nacional por las 40 Horas marcharon de la Plaza de la Constitución hacia la Cámara de Senadores para exigir la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales y mejores condiciones laborales para la clase trabajadora.
En el contingente participaron trabajadores, estudiantes y familias que señalaron cómo las jornadas actuales impactan su vida diaria. René, de 38 años, quien lleva más de 20 años trabajando, afirmó, “la vida no alcanza para nada al pasar entre 10 y 12 horas fuera de casa por trabajo y traslados, situación que me impide convivir con mis hijas y mantener una vida digna.


La iniciativa es presentada por el diputado José Luis Sánchez González en coordinación con el “Frente Nacional por las 40 Horas”, que busca reformar el Artículo 123 de la Constitución Mexicana que establece que “toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la ley.”
Entre quienes marcharon se encontraban jóvenes como Ana Sofía y Axel, ambos de 17 años, quienes señalaron que sus familias viven jornadas de 12 horas que afectan tanto el rendimiento escolar como el bienestar en casa. “Mi mamá trabaja dos turnos y mi papá 12 horas; a veces entre hermanos nos rotamos el cuidado de mi hermano autista”, señaló Ana Sofía. Axel añadió que su abuela, su tutora, “no ha podido jubilarse y trabaja con horarios extendidos”, afectando su calidad de vida.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala que México es el país con más horas trabajadas al año (2,207), muy por encima del promedio de 1,742 horas en países con jornadas más reducidas, como Alemania.


Otros asistentes, como Enrique Guerrero, de 40 años, expresaron que la aprobación es urgente. “No puede aplazarse tres, cuatro o cinco años, hay padres que solo llegan a dormir porque la jornada se junta con el transporte.” Y agregó que la reducción beneficiaría a la mayoría, “Seria un paso para una mejor calidad de vida. No resuelve todo, pero ayuda.”
Por otra parte, entre las problemáticas a nivel nacional está la de Salud Pública: El 75% de la población ocupada padece estrés laboral (síndrome de burnout), con consecuencias como ansiedad, depresión y adicciones.
Durante la protesta con micrófono abierto se pronunciaron en contra de la gentrificación, exigieron el derecho a la vivienda y se reflexionó sobre las horas de traslado al trabajo. Durante este espacio de micrófono abierto, integrantes de la promotora asamblearia Pilares hicieron un balance político y un llamado a la acción, señalando la importancia de mantener un contingente antifascista y organizado. Recordaron hechos recientes, como la marcha del 15 de noviembre convocada por la denominada “generación Z”, donde se registraron actos violentos y confrontaciones con cuerpos policiales. Advirtieron la necesidad de analizar el contexto nacional e internacional ante el incremento de acciones organizadas en distintas ciudades del país.


Las intervenciones también destacaron que la organización debe partir de la comunidad, las escuelas y las familias, así como la importancia de dignificar el trabajo y garantizar condiciones laborales justas. Se mencionaron además desalojos recientes en Popotla y casos de resistencia vecinal, subrayando que estas problemáticas forman parte del mismo contexto que motiva la lucha por las 40 horas.
El contingente marchó alrededor del Senado de la Republica, dando por terminada la protesta en el Monumento a la Revolución










