Con la Megamarcha por el Agua y el Festival Agua KK Fest, más de una veintena de organizaciones exigieron revisión pública de los 42.2 mil millones de pesos del plan hídrico y rechazaron la privatización del SIAPA
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
Fotografías: Yohan Rodríguez / @SaldanaYohan
Guadalajara, Jalisco, 24 de agosto 2026.- Organizaciones vecinales, colectivos y habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara marcharon este domingo 23 de agosto del Parque Rojo a la Plaza Liberación para exigir que ningún peso del plan hídrico estatal —valuado en 42.2 mil millones de pesos— se ejerza sin escrutinio ciudadano. La demanda quedó asentada en el pliego petitorio leído frente al Teatro Degollado al término de la Megamarcha por el Agua.
“No entregaremos un cheque en blanco”, resaltó el documento firmado por las organizaciones convocantes. El comunicado detalló que el Gobierno de Jalisco presentó inicialmente una estrategia hídrica calculada en alrededor de 25 mil millones de pesos, pero que el Plan Estratégico de Gestión Integral del Agua reveló después que las 32 intervenciones contempladas suman 42.2 mil millones. Se trata, señalaron, de una de las mayores inversiones públicas en infraestructura hídrica de las últimas décadas en la entidad.
Frente a esa cifra, las organizaciones fijaron una lista de condiciones que cada proyecto debe cumplir antes de ejecutarse: qué problema pretende resolver, cuánto costará, cuál es su proyecto ejecutivo, quién lo construirá, quién lo operará, cuánto costará mantenerlo, cuál será su fuente de financiamiento, durante cuántos años se realizarán pagos, qué empresas privadas participarán, qué obligaciones asumirá el Estado, qué riesgos financieros recaerán sobre las siguientes administraciones y cuál será su impacto ambiental.
“No aceptamos que la crisis del agua sea utilizada para justificar de manera acelerada megaproyectos de miles de millones de pesos”, escribieron en el pliego. La exigencia se sintetizó en tres consignas: “NI UN PESO SIN TRANSPARENCIA. NI UNA OBRA SIN PROYECTO EJECUTIVO. NI UN CONTRATO SIN VIGILANCIA CIUDADANA.”
Quiénes son señalados en el pliego
El documento nombra responsables directos de la situación del agua en el AMG: las autoridades de los tres niveles de gobierno, los directivos del SIAPA —los actuales y los anteriores—, los municipios, la Comisión Nacional del Agua, los grandes usuarios y las empresas acaparadoras y contaminadoras, entre ellas inmobiliarias, embotelladoras, refresqueras, cerveceras, corredores industriales, la agroindustria y las zonas residenciales.
Las organizaciones también rechazaron el planteamiento del gobernador Pablo Lemus de incorporar inversión privada mediante asociaciones público-privadas y esquemas de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO). Advirtieron que transferir a empresas privadas funciones de construcción, mantenimiento y en particular de operación “puede abrir un proceso de privatización parcial o total de funciones esenciales del SIAPA”.
Sobre el descuento del 80% en tarifas anunciado por el organismo, el pliego fue explícito: un descuento no convierte el agua contaminada en agua potable ni constituye una reparación integral. Las organizaciones reprobaron que sea la propia Junta de Gobierno del SIAPA quien decida sobre las compensaciones. “El SIAPA daña, el SIAPA decide, es inadmisible”, indica el texto. Exigieron que la compensación sea automática y retroactiva en todas las zonas donde existan reportes, denuncias, estudios o muestreos de mala calidad del agua, y que considere los gastos que las familias han absorbido durante meses en garrafones, filtros, limpieza de cisternas, sustitución de equipos y atención médica.
De la marcha al Agua KK Fest
Más de 900 personas se concentraron en el Parque Rojo antes de avanzar hacia el Centro Histórico. Al frente del contingente se coreó la consigna “queremos agua limpia, no contaminada”.
Al concluir el recorrido, en la Plaza Liberación, María Gonzalez, directora del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) agradeció la asistencia y ubicó la movilización como el único camino para modificar al organismo operador: “No queremos un SIAPA corrupto, queremos un SIAPA público”, dijo antes de la lectura del pronunciamiento, convocado por más de una veintena de organizaciones vecinales, sociales, civiles y de juventudes.
La jornada cerró con el Festival Agua KK Fest, con talleres, actividades culturales y música frente al Teatro Degollado. Héctor Morales, académico del ITESO, explicó que el festival forma parte de la campaña El SIAPA que Queremos, impulsada por organizaciones civiles en defensa del derecho al agua. “El agua que estamos recibiendo en nuestros hogares es inaceptable, es insegura, es de mala calidad”, señaló.
Morales sostuvo que el gobierno negó sistemáticamente esa condición hasta fechas recientes, cuando abrió la posibilidad de atender el problema “aunque con ciertas reservas de información sobre el diagnóstico, sobre las soluciones, sobre los modos de implementación”. Entre las demandas centrales de la campaña, mencionó la entrega de agua de buena calidad y el decreto de alertas sanitarias en las zonas donde el suministro es más inseguro.
El pliego cerró con seis exigencias: reconocimiento de las afectaciones a la salud y declaración de alertas sanitarias; agua limpia y salud; no a la privatización del SIAPA; auditoría al organismo y castigo a la corrupción; saneamiento y restauración del Río Santiago y del Lago de Chapala; y gestión pública y comunitaria del agua. “Porque el agua es un bien común y un derecho humano, no una mercancía.”





















