Convocan a colectivos, organizaciones, talleristas y activistas para unificar sus luchas en la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas “Samir Flores Soberanes” para boicotear la imposición del mundial.
Por Catherine Nava / Cath_r_n
17 de abril de 2026, Ciudad de México.- La tarde del 16 de abril, colectivos, organizaciones, activistas, talleristas e integrantes de organismos de derechos humanos se reunieron en la Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas “Samir Flores Soberanes” para articular un frente común de resistencia ante la celebración del Mundial de Futbol 2026 en México.
La convocatoria, impulsada desde la propia Casa de los Pueblos, llamó a organizarse contra lo que las y los participantes denominan el “Mundial del despojo y la guerra”: un evento que, en su lectura, no puede separarse de los procesos de gentrificación, desplazamiento y criminalización que afectan a comunidades en Ciudad de México y otras regiones del país.
La asamblea se desarrolló en el marco de una acumulación de demandas no resueltas: despojos territoriales, desalojos forzados, desapariciones, la crisis de las madres buscadoras, agresiones a pueblos originarios y la deuda histórica del caso Ayotzinapa. El escrito de La Asamblea Anti-Mundialista, leído durante el encuentro, plantea que “la 4T embrutece a la sociedad con falsas pasiones deportivas” y que el Mundial “solo viene a lavar la imagen de México ante el mundo, a esconder en la fiebre mundialista lo más abominable de la ciudad”.
Durante el encuentro, los colectivos compartieron sus acciones de resistencia planeadas para contrarrestar la narrativa de la FIFA. Entre las iniciativas presentadas se encuentran el boicot a marcas patrocinadoras, cascaritas de futbol en espacios públicos, murales, grafitis, ocupación gráfica, proyecciones, foros, talleres, pegas masivas de fichas de búsqueda, toquines y distribución de volantes.
El frente busca trazar una ruta de confrontación ordenada y coordinada que dé cabida a distintos ejes de lucha, con énfasis en la actividad política e intelectual por encima de la acción física. Para ello, los colectivos propusieron elaborar mapeos de puntos neurálgicos de la ciudad y construir un calendario coordinado de acciones que articule las distintas resistencias.
La convocatoria del encuentro incluyó explícitamente a comunidades y pueblos originarios, madres buscadoras, padres de Ayotzinapa, sindicatos independientes, organizaciones de mujeres, estudiantes, artistas y académicos. El llamado abarca también la solidaridad con Palestina, Venezuela y Cuba, y coloca en el centro la defensa del agua, el territorio y la vida.
La Casa de los Pueblos “Samir Flores Soberanes” —nombrada en memoria del activista nahua asesinado en 2019 en Amilcingo, Morelos, en el contexto de la resistencia contra el Proyecto Integral Morelos— funciona como punto de articulación de movimientos sociales en Ciudad de México.









