Estudiantes de la Universidad de Guadalajara denuncian represión y hostigamiento durante las protestas del 10 al 12 de septiembre, acusaron a la FEU y a autoridades universitarias de criminalizarlos y convocaron a una mega marcha hacia Palacio de Gobierno para exigir democratización, gratuidad y una reforma a la Ley Orgánica.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
Fotografía de Yohan Rodríguez/ @yohnfoto
Guadalajara, Jalisco, septiembre de 2025.- La Asamblea Interuniversitaria de la Universidad de Guadalajara (UdeG) denunció en rueda de prensa una serie de actos de represión ocurridos entre el 10 y el 12 de septiembre, en los que estudiantes fueron golpeados, hostigados y retenidos por personal administrativo, académico y grupos ligados a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU). Tras estas agresiones, anunciaron la realización de una mega marcha el próximo lunes a las 10 de la mañana, que partirá de la Rectoría General hacia Palacio de Gobierno, donde entregarán un pliego petitorio unificado que busca impulsar una reforma a la Ley Orgánica de la institución.
Las y los estudiantes detallaron que el pasado 10 de septiembre, estudiantes convocaron un mitin en Rectoría General para exigir diálogo con la rectora Carla Planter y el secretario general. Ante la negativa de las autoridades, ingresaron pacíficamente al edificio, pero horas después fueron desalojados por al menos 20 trabajadores. “Nos sacaron a empujones y golpes, sin darnos tiempo de recoger mochilas ni pertenencias”, relató un estudiante del CUCEI.
Al día siguiente, el 11 de septiembre, en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), los estudiantes que intentaban sostener un paro fueron agredidos nuevamente. Testimonios señalan que académicos y administrativos arrojaron sillas y hasta un escritorio contra los jóvenes, mientras otros bloquearon el ingreso de víveres y se apostaron afuera durante la noche. Videos difundidos muestran el uso de un extintor como cortina de humo para permitir la evacuación.
El 12 de septiembre, en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), las autoridades cerraron accesos y difundieron rumores de supuestas “molotov” y “encapuchados externos”, lo que obligó a evacuar aulas. Estudiantes denunciaron que se les retuvo hasta por hora y media y que guardias negaron la entrada incluso mostrando credenciales oficiales.
Durante la rueda de prensa, realizada de manera virtual, las y los estudiantes detallaron que además de la violencia física han enfrentado hostigamiento sistemático: guardias que retiran carteles en menos de una hora, vigilancia en asambleas, difusión de datos personales y rumores en medios de comunicación.
“Nos acusan de ser narcomenudistas o de pertenecer a partidos políticos. Eso es falso. No somos la FEU, no tenemos presupuesto ni vínculos externos. Somos estudiantes organizados”, aclaró Eric, uno de los voceros.
Los universitarios también rechazaron la versión difundida por la Rectoría sobre una supuesta petición de espacios para consumo de cannabis. Señalaron que ese pliego corresponde a un colectivo ajeno y no forma parte de las demandas interuniversitarias.
La Asamblea ratificó que sus ejes centrales son el desconocimiento de la FEU como representación legítima, la construcción de una representación estudiantil genuina a través de procesos asamblearios, la exigencia de una reforma a la Ley Orgánica de la UdeG para democratizar la institución, la gratuidad plena de la educación con eliminación de cuotas, comedores subsidiados, transporte accesible y becas de manutención, el reconocimiento del derecho a huelga y el alto a la criminalización de la protesta, así como el castigo a los responsables materiales e intelectuales de las agresiones del 10, 11 y 12 de septiembre.
“Lo que vivimos no puede quedar impune. Queremos que se destituya a quienes participaron en la represión, incluidos funcionarios de seguridad interna y dirigentes de la FEU identificados en videos”, afirmaron los voceros.
Las y los estudiantes también expusieron las dificultades cotidianas que agravan su situación académica: transporte de hasta 90 pesos diarios, horarios fragmentados que los obligan a permanecer en el campus de 7 de la mañana a 7 de la noche, salones que se inundan con la lluvia, edificios nuevos ya en reparación y alimentos dentro de la universidad que superan los 80 pesos por comida.
“En el CUCBA ni siquiera hay agua ni luz en algunos edificios; en el CUCEI los salones se caen a pedazos. Mientras tanto, se nos exige rendimiento académico y voluntariados obligatorios. La universidad no garantiza condiciones mínimas para estudiar”, expresó una estudiante del CUCBA.
Los voceros señalaron que la narrativa oficial de la rectora Carla Planter, quien aseguró estar abierta al diálogo y a la no violencia, contrasta con los hechos vividos. “Dicen apoyar incluso a las madres buscadoras, pero quienes estamos en esos colectivos sabemos que ni la UdeG ni la FEU han estado presentes. Es un intento de limpiar su imagen”, criticó una participante.
Además, denunciaron que la institución permitió el ingreso de patrullas y policías a instalaciones universitarias, lo que a su juicio viola el principio de autonomía.
La Asamblea Interuniversitaria anunció que la mega marcha del lunes será la primera acción masiva tras los episodios de violencia. Partirá a las 10:00 de la mañana de Rectoría General y concluirá en Palacio de Gobierno, donde se entregará un pliego unificado de demandas.
“Esto no termina en la marcha. La lucha es por una universidad realmente democrática, gratuita y para el pueblo trabajador. No buscamos sustituir a la FEU, buscamos que deje de existir como aparato de control”, concluyó una estudiante del CUCSH.



