A días de cumplirse 11 años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las madres y padres emitieron un posicionamiento en el que acusan al Estado de ocultar la verdad y proteger a los responsables. Señalan al Ejército como pieza clave en el crimen y urgen a la presidenta Claudia Sheinbaum a esclarecer los hechos.
Por Redacción / @Somoselmedio
Ayotzinapa, Guerrero, 17 de septiembre de 2025.– A casi 11 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, las madres y padres de familia difundieron el comunicado “Luces y Sombras”, en el que subrayan que el crimen continúa en la impunidad y que las investigaciones siguen estancadas.
Recordaron que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto fueron víctimas de la imposición de la “verdad histórica”, desmontada por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). También señalaron que en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, si bien al inicio se registraron avances, las indagatorias se detuvieron cuando involucraban al Ejército, al que el presidente decidió proteger.
En cuanto a la administración actual, denunciaron que pese a cinco reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum, no se observan avances claros ni un rumbo firme en las investigaciones. La última cita, el 4 de septiembre, calificaron de escueta, al tiempo que rechazaron que se proponga un nuevo grupo de expertos que no incluya al GIEI.
El posicionamiento exige que el gobierno federal profundice en cinco líneas clave: la entrega de los 800 folios que el Ejército mantiene ocultos; esclarecer la detención de 17 jóvenes llevados a barandilla municipal en Iguala; investigar la telefonía celular de los normalistas, cuyos aparatos siguieron activos después del ataque; lograr la extradición de Tomás Zerón desde Israel y de José Ulises Bernabé desde Estados Unidos; y retomar las investigaciones contra exfuncionarios de Guerrero.
Las madres y padres recordaron que a lo largo de estos años seis familiares han fallecido sin saber el paradero de sus hijos, mientras que el desgaste físico y emocional continúa. “Cada día que pasa la herida se hace más profunda… pero no descansaremos hasta encontrarlos”, expresaron.
El comunicado concluyó con un llamado a la solidaridad nacional e internacional y a las luchas de los colectivos de personas desaparecidas: “Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos”. Las familias reiteraron que mantendrán su exigencia hasta el último suspiro, con la esperanza intacta de hallar con vida a sus hijos.

