En el marco del Tierra Fest como parte de sus actividades, Planeteando, un colectivo de divulgación científica y social, celebró el mes de la tierra con una Caminata Climática que tuvo lugar en el Parque Nacional de los Dinamos, con diversas actividadades acompañadas con monitores de la Comunidad Agraria la Magdalena Contreras, artistxs y científicxs de la UNAM.
Por Mauricio Tizapán / @TizapanMauricio
Ciudad de México, 10 de abril de 2026.— En el corazón del único río vivo de la Ciudad de México, entre senderos de bosque templado y roca volcánica, el colectivo de divulgación científica Estudios Planeteando celebró la sexta edición del TierraFest con una Caminata Climática en el Parque Nacional de los Dinamos: una práctica de campo que reunió a monitores de la Comunidad Agraria Indígena La Magdalena Contreras, artistas y científicas y científicos de la UNAM para recorrer el bosque con diez talleres simultáneos sobre cambio climático, biodiversidad y ecosistemas urbanos.
El recorrido partió a las 9 de la mañana desde el Paraje La Bodega, donde se presentaron los talleres y se formaron grupos según los intereses de quienes asistieron. Cada grupo fue conducido por un monitor de la comunidad agraria, acompañado por especialistas en el tema de cada taller. La dinámica buscaba integrar conocimiento científico con saberes comunitarios sobre un territorio que los ejidos y comunidades de la zona han custodiado durante décadas.
La propuesta de Planeteando parte de una premisa política: “el sistema capitalista ha convertido la tierra en recurso antes que en cuidado”. Frente a esa lógica, el festival plantea caminar, observar y compartir como formas de comprensión. La caminata en Los Dinamos fue una expresión concreta de ese enfoque: no divulgación científica que llega desde fuera, sino conocimiento construido con quienes ya cuidan el bosque.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático ha advertido que el planeta podría superar el umbral de 1.5 °C de calentamiento global si no se reducen las emisiones de manera urgente. Los efectos ya son visibles en distintos territorios: sequías más intensas, pérdida de biodiversidad y comunidades desplazadas por eventos extremos. Los talleres de la caminata respondieron a esa realidad de manera directa.
Entre las actividades destacó la Aventura Micológica, donde se observaron hongos del bosque, se discutió su diversidad biológica y ecológica, y se abordó el vínculo entre la conservación de ecosistemas y el derecho a un medio ambiente sano, incluyendo el contexto de las personas defensoras del territorio en México. El taller Poketiempo invitó a la observación del cielo: géneros de nubes, temperatura, radiación solar y sus efectos sobre el bosque y la ciudad. En Agua Viajera, el recorrido siguió la trayectoria del río Magdalena para cuestionar su origen, su cauce y su destino, y generar conciencia sobre los sistemas acuáticos que sostienen la vida urbana.
Durante la caminata también se observaron aves, se aprendió sobre la ecología de los murciélagos, se analizó cómo el cambio climático altera los ecosistemas locales y se realizaron ejercicios de análisis de suelo e indicadores de calidad del agua en ríos y cuerpos de agua dulce.
Los Dinamos son un Área Natural Protegida de 2,429 hectáreas ubicada dentro del territorio de la Comunidad Agraria Indígena La Magdalena Contreras «Atlitic». Su nombre proviene de las antiguas instalaciones fabriles textiles que generaban electricidad a partir del agua del río Magdalena, el único río que aún corre a cielo abierto en la Ciudad de México. El área es administrada y cuidada por ejidos y comunidades agrarias, cuya presencia fue central en la organización y conducción de la caminata.
El TierraFest no termina con la caminata. El 16 de abril, en el Jardín Juárez, se realizará el Concervezatorio, un encuentro con periodistas, especialistas y defensoras del territorio para discutir el cambio climático con rostro, nombre y consecuencias concretas. Ese mismo día tendrá lugar Antinatura: ciencia y disidencias, un espacio que vincula arte, ciencia y diversidad desde una perspectiva que reconoce las dimensiones sociales y culturales de la crisis ambiental. El cierre será el 22 de abril, Día de la Tierra, en ORCS Stories, con una propuesta lúdica sobre transición energética y acceso al agua y al territorio.





