La comunidad otomí en CDMX protestó por la detención de Leobardo Hernández Bernal y denunció falta de información oficial sobre su paradero. Exigen respeto a derechos indígenas.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
Ciudad de México, 15 de febrero de 2026.- La comunidad otomí residente en la capital del país realizó una protesta frente a la Agencia del Ministerio Público especializada en atención a personas indígenas para exigir la liberación de Leobardo Hernández Bernal, detenido el 14 de febrero a las 14:00 horas por elementos policiales.
De acuerdo con la denuncia pública, durante varias horas se desconoció el paradero del detenido. Una comisión de la comunidad se trasladó a distintas oficinas del Ministerio Público en la alcaldía Cuauhtémoc, incluidas las Coordinaciones Territoriales CUAH-1 y CUAH-3, donde —aseguraron— se les informó que no se encontraba registrado en esas instalaciones.
La protesta se realizó en instalaciones de la Fiscalía capitalina que, según la propia autoridad, cuentan con mecanismos especializados para la atención de pueblos y comunidades indígenas. Sin embargo, la comunidad otomí denunció falta de respuesta institucional y opacidad en el acceso a información sobre la detención.
Durante el acto, integrantes de la comunidad vincularon la detención con un contexto más amplio de criminalización y violencia contra pueblos originarios. Recordaron que el Congreso Nacional Indígena cumple 30 años de existencia y llamaron a fortalecer las redes de acompañamiento y defensa de derechos.
Asimismo, reiteraron la exigencia de justicia por el asesinato del activista Samir Flores Soberanes y convocaron a una serie de actividades públicas en la Ciudad de México y en Morelos, incluyendo una rueda de prensa y un mitin político-cultural frente a la Secretaría de Gobernación, así como actos conmemorativos en el busto de Samir y en su comunidad.
En sus intervenciones, denunciaron que la violencia contra pueblos indígenas se extiende en diversas entidades del país y cuestionaron las condiciones de acceso a la justicia y a servicios de salud. También señalaron que la falta de información sobre personas detenidas vulnera garantías básicas como el debido proceso y el derecho a la defensa.
Abogadas y defensores presentes subrayaron que el acompañamiento comunitario es fundamental frente a posibles abusos de autoridad. “La libertad no se negocia, la justicia no se negocia. El derecho es algo humano”, expresaron durante la protesta.
La comunidad insistió en que la especialización institucional para la atención a personas indígenas debe traducirse en mecanismos efectivos de información inmediata, respeto a derechos lingüísticos y acceso a representación legal adecuada.
Después de varias horas de protesta y búsqueda en agencias ministeriales, integrantes de la comunidad Otomí en Resistencia y Rebeldía informaron que Leobardo Hernández Bernal fue puesto en libertad.
En un pronunciamiento público, agradecieron el acompañamiento de organizaciones, colectivos, pueblos, comunidades e individuos que se sumaron a la exigencia, al señalar que la solidaridad fue determinante para lograr su liberación.
“Sin su apoyo no hubiéramos alcanzado la libertad de nuestro compañero”, expresaron. La comunidad cerró su mensaje con consignas en defensa de la lucha indígena y autonómica: “Zapata vive, la lucha sigue. Viva el CNI, viva el CIG, viva el EZLN”.

