DECLARACIÓN NACIONAL 23N CON MOTIVO DE LAS 40 HORAS EN MÉXICO
México. Domingo 23 de noviembre del 2025
POR EL FRENTE NACIONAL POR LAS 40 HORAS (FN40HRS)
El Estado Mexicano mantiene una deuda histórica con el bienestar de la clase trabajadora de nuestro país que persiste a pesar de que las condiciones existen desde hace más de 100 años. En 1935 México firmó con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el Convenio 47 para tener una semana laboral de 40 horas sin reducción salarial, pero a la fecha no se ha hecho realidad.
El 23 de noviembre del 2023 protestamos frente a San Lázaro para que el dictamen de ley en ese entonces no siguiera congelado, después de que la exdiputada Susana Prieto Terrazas presentara la iniciativa desde 2022 para pasar de 48 a 40 horas semanales y dos días de descanso en lugar de uno. Ese día 23 quedó marcado como el inicio oficial del Frente Nacional por las 40 Horas, un espacio de articulación independiente y popular.
Es en este contexto que hemos logrado que la demanda de las 40 horas trascienda a la actual administración, primero con su inclusión en los 100 compromisos para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación presentado por Claudia Sheinbaum, que después se retomara el 1o de mayo para una promesa de aprobación antes de 2026 y anunciada para presentarse en el Legislativo en noviembre -pese a no cumplir el gobierno federal con su propia agenda-, donde la presidenta de la república prometió que se alcanzarán las 40 hrs a 2030. Este 23 de noviembre de 2025 perseveramos y hemos convocado en diversos puntos del país para derribar todas estas trabas y pretextos que pasaron de una administración a otra.
Afirmamos que de votarse esta gradualidad, las 40 horas no son suficientes para hacer justicia, por eso, recientemente presentamos a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social cuatro posiciones legislativas donde situamos dos propuestas de modificación a 35 horas semanales para 2030, una de ellas gradual, además incluimos una serie de precisiones y consideraciones para dar mejores garantías en materia de reducción de la jornada laboral con beneficios incluso para quienes adopten las mejores medidas.
Mientras la riqueza de los ultramillonarios en México ha aumentado un 30% con figuras como Slim, Larrea, Alejandro Bailleres y otros similares a la cabeza; Morena no ha alcanzado a cumplir sus promesas ni tampoco a garantizar un verdadero cambio. Ante una crisis ineludible de nuestro modelo económico y político que la 4T no logra dar soluciones no sólo porque nunca se lo propuso sino porque tampoco lo quiso, personajes como Salinas Pliego están impulsando un golpe de estado usando esta desesperanza.
Hoy por hoy el gobierno de la autoproclamada 4T sigue dando largas a la reducción de la jornada laboral y a otras muchas demandas populares, como lo es la inseguridad, la crisis de desapariciones, la violencia contra las mujeres, la crisis climática, etcétera; al tiempo que figuras como Adan Augusto, Pedro Haces y Ricardo Monreal siguen en copia calca de la mafia que tanto criticaba Obrador. En este sentido, volvemos a insistir que este nombre de “cuarta transformación” les queda grande. En lugar de que avancemos en contra de esa oligarquía, la 4T continúa los planes de militarización, la no defensa de la soberanía y el privilegio para el capital.
Si la clase trabajadora y el pueblo de México no son prioridades para este gobierno, mucho menos lo son para los fascistas que han buscado montarse en el descontento legítimo de las juventudes. Ahora uno de los deudores más grandes del país, criminal evidente, tiene y da patrocinio absoluto para usar al pueblo como carne de cañón. Él, sin embargo, no puede dar ni siquiera un salario mínimo ni garantías apegadas al derecho laboral y lucra obscenamente con las necesidades de la gente. La impunidad de la patronal abunda. Ese es un ejemplo de que si la derecha pudiera, nos regresaría al vil esclavismo. El narco y la violencia crecen cuando no hay trabajo digno para todas las personas.
Tan responsable es la 4T como también estos grandes empresarios y grupos de derecha de la situación del país. La mayoría de ellos no serían nada si no se apoyaran en los grupos paramilitares y delictivos, ¿acaso no se ha demostrado la colusión entre empresarios, políticos, narcos y militares? Si la 4t verdaderamente quiere hacer un cambio, entonces debe darle todo el poder a quienes somos parte de la clase trabajadora y sectores populares en lugar de ningunearnos y reprimirnos como históricamente ha ocurrido con gobiernos del PRI, PAN, MC, PRD, Verde, entre otros.
Llevamos dos años de lucha constante por la reducción de la jornada laboral a 40 horas y no son pocas las 27 iniciativas que se han presentado a nivel federal y estatal en materia de jornada laboral desde 2017. En este trayecto hemos recogido toda una serie de demandas e inquietudes que reflejan muy bien las condiciones de vida de este país. Como ya lo dijimos, ya no bastan las 40 horas para hacerle justicia a la clase trabajadora, queremos 35 pues ahora con el diletantismo ni siquiera hay garantías de su propia reforma para llegar a las 40 en 2030, como decía Fernández Noroña, ellos no garantizan que la ley se cumpla. ¿Quiénes verdaderamente representan al pueblo entonces? No queremos más largas.
Desde el Frente Nacional por las 40 horas sabemos perfectamente que ninguno de los partidos del régimen representa el verdadero cambio, tampoco iremos a la cola de la derecha y de aquellos grupos que bajo la supuesta indefinición política, la mentira, el oportunismo, que quieren manipular y parar los esfuerzos de articulación verdaderamente populares e independientes, peor aún que exigen intervencionismo del narcoimperio estadounidense. Qué casualidad que hay medios que no sólo dieron cobertura sino publicidad a la convocatoria del 15, cuando las nuestras son criminalizadas.
Sabemos perfectamente que las 40 horas no son la solución a todos estos problemas, los problemas son estructurales y los cambios también deben serlo. Volvemos a insistir en que la solución es nuestra articulación, nuestra capacidad para proponer y construir un futuro, tener autonomía y dignidad sobre nuestras vidas, porque ya está muy de sobra la cooptación de movimientos, las promesas huecas, la negligencia y la ineptitud. Este 23 no solamente nos movilizamos por la reducción de la jornada laboral inmediata y efectiva o por la dignidad y justicia para todas las personas, también nos movilizamos en solidaridad con las luchas populares no de una generación sino de todo un pueblo, ese 99%, en contra de las derechas, cómplices y criminales, ese 1%.
Nuevamente, además de las iniciativas en materia de jornada laboral que hemos presentado donde enfatizamos que los beneficios y derechos permanezcan íntegros, donde reducimos aún más las demás jornadas, consideramos mecanismos de supervisión, sanciones, incentivos, incluir los tiempos de traslado, de enlace, amplitud en la toma de decisiones, en las que también hacemos una lista de consideraciones en otras áreas, que partimos de un enfoque de cuidados que toma en cuenta a trabajadoras del hogar y que nadie esté por encima de la ley, volvemos a presentar la siguiente lista de demandas, las cuales consideramos necesarias para una calidad de vida, mencionando entre ellas:
I. Defensa de la vida, los territorios y la naturaleza.
- Alto al ecocidio y a las guerras contra la vida, incluyendo la defensa de ecosistemas, biodiversidad y pueblos.
- Respeto a la decisión de los pueblos contra el extractivismo; no pueden avanzar proyectos sin procesos representativos legítimos y sin consulta libre, previa e informada.
- Alto al despojo y reparación por megaproyectos (Tren Maya, Corredor Interoceánico, PIM, Saguaro, Puerto Manzanillo, Perfect Days).
- Justicia climática, reparaciones climáticas, transición energética justa, descarbonización y derecho a la energía.
- Reconocimiento constitucional de los Derechos de la Madre Tierra.
- Protección y gestión comunitaria del agua; alto al saqueo y contaminación (Perote, Puebla, Tehuacán, Lago de Chapala, Santiago Mexquititlán), garantía del derecho humano al agua, el agua no es negocio.
- Soberanía alimentaria popular, nutritiva y sustentable. Semillas libres, fuera Monsanto y transgénicos, precios justos y accesibles, apoyos para el campo, evitar la especulación de intermediarios y mejorar la infraestructura de almacenamiento y transporte. ¡Que en México, la tierra sea de quien la trabaja y el campo para el pueblo, no del capital!
- Fin al financiamiento público a industrias ganaderas intensivas
II. Justicia para los pueblos y comunidades.
- Alto a la guerra contra pueblos en resistencia (zapatistas, purépechas, otomíes, yaquis, wixárika, ngenñas, mazatecos, etc.).
- Alto a los asesinatos, desapariciones y criminalización de activistas.
- Verdad, memoria y justicia para Samir Flores, Eugui Roy, Betty Cariño.
- Seguimos buscando a Irma Galindo, Antonio Díaz, Ricardo Lagunes y a las más de 130 mil personas desaparecidas.
- Protección a personas buscadoras, defensoras del territorio y periodistas.
- Desmilitarización del país y fortalecimiento de policías y sistemas de justicia comunitarios, fin a la seguridad privada. Basta de censura, espionaje y represión.
- Verdad y justicia para víctimas de crímenes de Estado (Teuchitlán, Ayotzinapa, Tlatlaya, Aguas Blancas, Rancho Izaguirre…).
- Alto a los genocidios internacionales (Palestina, Sudán del Sur, Congo, Sahara Occidental, Myanmar, Balochistán) y repudio total a los estados que los propician y accionan (romper relaciones con Israel, repudio a acciones de emiratos unidos, EUA, etc).
III. Derechos sociales, ciudad y bienestar.
- Habitabilidad digna, planeada, asequible, popular y sustentable; alto a la especulación, gentrificación, turistificación y financiarización. Por el derecho a la ciudad, planeación democrática del territorio, control del precio del suelo, expropiación social de vivienda ociosa y reconversión.
- Movilidad en condiciones de seguridad vial, accesibilidad, eficiencia y calidad. Alto a los aumentos en la tarifa del transporte público sin garantizar estándares de servicio ni condiciones laborales dignas para sus operadores. Dejar de priorizar a automovilistas particulares por encima de la movilización popular
- Acceso irrestricto a salud y seguridad social unificada; dignificación del personal de salud y sistema nacional de cuidados público y universal.
- Mayor presupuesto a salud, agua, educación, vivienda, transporte público, medio ambiente por sobre el capital y las armas. Basta de que el dinero se vaya a la militarización.
- Educación pública, gratuita, científica, democrática y popular; alto a la criminalización de juventudes; democratización de las instituciones educativas.
- Derecho a la recreación, al deporte y a la cultura, basta de su privatización y uso como industria.
- Reconocimiento explícito del trabajo reproductivo y del hogar. Cuidados más allá de la salud personal.
- Separación real entre Estado e iglesias.
- Aprobación de la #LeyTrasciende.
- Infraestructura digital como derecho humano.
- Ciencia compartida y tecnologías abiertas. Control público no militar de la inteligencia artificial, restricción de uso de IA’s cuando sus centros de datos comprometan nuestra soberanía y justicia hídrica en materia de agua.
IV. Igualdad, libertad y no discriminación
- Justicia frente a feminicidios y transfeminicidios.
- Contra las políticas discriminatorias hacia las mujeres, madres, a las personas LGBTIQ+, personas indígenas y pueblos originarios, afrodescendientes, trabajadoras sexuales, neurodiversas, con diversidad funcional, con discapacidades, con padecimientos o enfermedades, etc.
- Políticas dignas para personas migrantes; combate al racismo, no a la militarización ni a las fronteras criminalizantes. ¡Abajo las fronteras, ninguna persona es ilegal!
V. Justicia económica, laboral y fiscal
- Redistribución de la riqueza y justicia fiscal: que paguen más quienes más tienen, terminar con el coyotaje y el jineteo notarial.
- Anulación de deudas ilegítimas del Sur Global y reparaciones climáticas y sociales; auditorías populares.
- Reestructuración económica y garantía de derechos laborales.
- Alto a la explotación laboral.
- 40 horas ya, sin gradualidad.
- Ampliación y mejora de las licencias.
- Pensiones dignas; cancelación de AFORES.
- Fin de modalidades de empleabilidad que vulneren o pongan en desventaja a la persona trabajadora y reconocimiento laboral a perfiles de prácticas profesionales, residentes, etc.
- Sistema de ahorro público y solidario.
- Unificación del apartado A y apartado B del artículo 123 constitucional sin perjuicio a los derechos y conquistas laborales.
- Sindicalismo auténtico; abajo el charrismo.
- Unidad, independencia y emancipación de la clase trabajadora.
- Nacionalización y renacionalización de sectores estratégicos bajo gestión obrera y comunitaria.
- Propiedad social del sistema financiero (bancos).
VI. Socialización política.
- Democracia directa y transparente. Contralorías y asambleas populares, consejos obreros y comunitarios con capacidad de decisión vinculante.
- Verdadera austeridad. Tope de gastos a los partidos políticos, reducción de ingresos a 3 salarios mínimos a funcionarios y servidores públicos, revés a los recortes de personal donde se necesita.
- Desmantelamiento de las redes narco-empresariales-político-militares. Basta de impunidad para quienes detentan el poder político y económico.
Nuestra misión está en seguir presionando no sólo por la reducción de la jornada laboral en lo inmediato, pues sabemos que la ley escrita no basta, sino avanzar hacia un esquema de justicia y dignidad laborales, con un movimiento social independiente, sólido, que defienda las conquistas obreras y desarrolle mejoras en la calidad de vida de la clase trabajadora del país para trazar la ruta hacia un México con menos desigualdad en todos los ámbitos.
Creemos firmemente que hay condiciones óptimas para la aplicación inmediata con el apoyo de sindicatos, universidades, académicos, gobierno y por supuesto, los mismos trabajadores.
¡Basta de que el capital sea primero que nuestras vidas!, ¡basta de privilegiar a los mismos de siempre!, ¡basta de sindicalismo charro y burócrata! Exigimos garantías jurídicas e institucionales que sean competentes con lo que les mandata el pueblo mexicano.
Es momento de saldar una deuda histórica para conseguir amplios beneficios sociales que se han visto sacrificados en un país donde se violan sistemáticamente derechos laborales y muchos más.
¡Basta de trabas y pretextos para la reducción de la jornada laboral!
¡Justicia y dignidad laboral para todas las personas!
#40HorasYa


