El Segundo Encuentro Nacional contra la Gentrificación y Turistificación denuncia una estrategia sistemática de despojo territorial y desplazamiento social que vincula a funcionarios públicos, empresas mineras y el crimen organizado.
Texto y fotografía: Giselle Velasco Matías / @arlette_giselle
Ciudad de Oaxaca, 19 de abril de 2026.- Diversas organizaciones nacionales, principalmente oaxaqueñas, miembros de comunidades indígenas, defensores del territorio y habitantes de las colonias de la Ciudad de Oaxaca, se reunieron este sábado 18 de abril de 2026 frente a los arcos del Parque del Amor, en la capital oaxaqueña para establecer un diálogo por la defensa de los barrios, colonias, espacios comunes, playas, espacios rituales, agua y territorios ancestrales, en el marco del Segundo Encuentro Nacional contra la Gentrificación y Turistificación.
La jornada inició con el panel Despojo a territorios indígenas, en el cual habitantes de distintas comunidades expusieron casos de despojo y criminalización aún sin resolver en regiones como la Costa, el Istmo y los Valles Centrales. Entre los participantes estuvieron Manuel Pinacho, del Comité de Defensa de los Pueblos Indígenas (CODEDI); Saúl Robles Aragón, representante de la Sociedad Agrícola Ganadera El Coyul; Deysi Vásquez, de la Asamblea Comunitaria de Jalapa del Márquez; Mario Quintero de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y del Territorio (APIIDT); Cristal Jiménez del Comité de Defensa de los Derechos de los Pueblos de Oaxaca (CODEPO) y Doris Carmona de Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA A. C.).
Importancia de la defensa de la cultura y territorio en Oaxaca
Durante el panel, Manuel Pinacho destacó el caso de Playa Salchi en el municipio de San Pedro Pochutla, como ejemplo de los intentos de despojo en la región de la Costa. Al respecto señaló que se ha intentado despojar al señor Miguel Sánchez Hernández, de 87 años de las tierras que heredó de sus abuelos.
Y puntualizó en que “actualmente hay nombres de los despojadores, tal el caso de Orlando Acevedo, David Ortega, Alejandro Avilés y Juan Hugo de la Rosa, gentes que son parte del gobierno y por eso se sienten poderosos, por eso aún no se han podido recuperar los terrenos cerca de la playa”.
Mientras que Cristal Jiménez advirtió que términos como gentrificación y turistificación, aunque ajenos al lenguaje cotidiano de las comunidades, describen prácticas históricas de despojo que incluyen la folklorización cultural y políticas públicas orientadas a potenciar el turismo.
Señaló también el caso de playa Coyote, en Santa María Huatulco, donde afirmó que “el cártel del despojo”, encabezado por Israel Carreño Morales, en vínculo con grupos del crimen organizado han intimidado a habitantes locales. Asimismo, agregó que el hartazgo y el desgaste que generan los largos procesos legales en estos casos, son una estrategia para que las personas abandonen la defensa jurídica de sus territorios.
En su intervención, Deysi Vásquez denunció la presión que enfrenta su comunidad en Jalapa del Márquez, en la región del Istmo, ante proyectos vinculados a la presa Benito Juárez, particularmente por la defensa de un manantial de aguas termales. “No a la turistificación, sí a la defensa de nuestros mantos acuíferos”, expresó durante su intervención.
Por su parte, Doris Carmona, advirtió que entre el 80 y 90 por ciento de los territorios municipales en comunidades zapotecas de la región de Valles Centrales se encuentran concesionados para actividades mineras, entre ellas el proyecto “San José”, que opera por una empresa canadiense sin consulta previa, libre e informada con vigencia hasta 2050 y 2060. Por lo que profundizó sobre la necesidad de seguir tejiendo redes entre organizaciones, “estos espacios son necesarios para la articulación de un estado y un país que se caen a pedazos”, señaló.
En un segundo momento, se integraron a la mesa, los ponentes del panel Resistencia urbana y periférica, el cual reunió a comerciantes populares y artesanas, quienes denunciaron desplazamientos y restricciones en espacios públicos, como la política de los “miércoles sin ambulantes”, en la Ciudad de Oaxaca bajo argumentos estéticos. Juana Ruíz, del Movimiento de Artesanas y Artesanos, recordó que en 2022 fueron desalojados del entorno del Templo de Santo Domingo y reubicados en la calle de Reforma, donde sus ventas han disminuido significativamente.
“Les gusta nuestra cultura, pero no les gustamos nosotros”, expresó Juana Ruíz, al tiempo que llamó a la organización colectiva para la defensa del comercio autónomo, el cual representa una fuente de trabajo digno y una práctica generacional.
En el mismo panel, el representante de la Red Tejiendo Luchas, una articulación de nivel nacional, señaló problemáticas como el encarecimiento de la vivienda, la movilidad desde las periferias y la consolidación de “ciudades dormitorio” en Ciudad de México, fenómenos que, advirtió, podrían intensificarse ante eventos como el Mundial de 2026.
El encuentro se desarrolla en un contexto marcado también por la próxima celebración de la Guelaguetza en julio de este año en la capital oaxaqueña, así como por los partidos del Mundial 2026 en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, lo que, según los participantes, incrementa las presiones sobre territorios y dinámicas urbanas.
Según datos de EDUCA A. C., en algunas colonias de la Ciudad de Oaxaca, los costos por departamentos varían entre 7 mil 500 pesos y 17 mil pesos al mes, mientras que algunos rondan en hasta 35 mil pesos, lo que se traduce en un encarecimiento para el sostenimiento de la vida de la población local, quienes en algunas ocasiones terminan desplazándose ante costos tan elevados.
Las actividades del encuentro continuarán el domingo 19 de abril y concluirán el lunes 20 con una Marcha Calenda que partirá del Parque del Amor hacia el Zócalo de la Ciudad de Oaxaca, donde se dará lectura a un pronunciamiento colectivo.









