El paro indefinido en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) unidad Ajusco, en la Ciudad de México, cumple más de una semana. Estudiantes exigen la renuncia de la rectora Rosa María Torres Hernández, rehabilitación de aulas, becas y seguridad en el plantel, mientras otros campus se suman a la protesta.
Por Somoselmedio / @Somoselmedio
Ciudad de México, 6 de noviembre de 2025.- Estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), unidad Ajusco, mantienen un paro académico indefinido desde finales de octubre en protesta por lo que califican como un “abandono institucional” y “negligencia administrativa” de las autoridades encabezadas por la rectora Rosa María Torres Hernández.
El movimiento surgió tras la falta de respuesta a un pliego petitorio entregado el 21 de octubre, en el que los alumnos exigen la renuncia de la rectora, mejoras urgentes en la infraestructura del plantel, programas de becas y apoyos económicos, condiciones dignas de estudio y un plan de seguridad para la comunidad universitaria.
Entre los principales reclamos destacan la rehabilitación de aulas, sanitarios y laboratorios, el restablecimiento del suministro de agua, luz y conectividad, así como la instalación de cámaras de vigilancia y torniquetes para el acceso seguro al campus. También piden que se garantice la no represión ni sanción contra quienes participan en el paro.
“No levantaremos el paro hasta que se cumplan nuestras demandas, entre ellas la destitución de la rectora, la mejora a la infraestructura y la inclusión de la UPN en el sistema de becas”, señalaron los estudiantes en comunicado difundido en redes sociales.
A la protesta se han sumado profesores que apoyan “sin reserva la suspensión de actividades” hasta que se dé respuesta integral al pliego petitorio. Asimismo, otros planteles de la UPN en la Ciudad de México —como las unidades 095 Azcapotzalco, 096 Norte, 097 Tlalpan y 098 Oriente— expresaron su respaldo al movimiento, denunciando carencias similares en sus instalaciones.
El paro inició formalmente el 28 de octubre, tras una asamblea general en la que los alumnos rechazaron el diálogo con funcionarios intermedios y exigieron la presencia directa de la rectora. La comunidad estudiantil bloqueó brevemente la avenida Picacho-Ajusco y tomó el edificio de gobierno del campus, marcando el inicio de una movilización que hoy se mantiene activa.
Las autoridades universitarias publicaron el 29 de octubre un comunicado con propuestas parciales para atender problemas de agua, limpieza y equipamiento tecnológico, pero omitieron la exigencia central: la destitución de la rectora. La respuesta fue calificada como “insuficiente y burlona” por los estudiantes, quienes demandaron mesas de diálogo abiertas y transparentes.
El movimiento ha tenido eco político. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, intervenir para revisar el conflicto y garantizar transparencia en el uso de recursos públicos.

