Comunicadores indígenas, afrodescendientes y organismos de derechos humanos se reunieron en la CDHCM para denunciar la criminalización de los medios comunitarios y exigir garantías para el ejercicio de la comunicación autónoma.
Por Giselle Velasco Matías / @arlette_giselle
Ciudad de México, 08 de abril de 2026.- Comunicadores comunitarios, indígenas y afrodescendientes, junto con representantes institucionales públicos y organismos internacionales, se reunieron este miércoles 08 de abril en la sede de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) para realizar el Foro Nacional Libertad de Expresión y Derecho a la Comunicación de los Medios Comunitarios e Indígenas. En el espacio se exhortó a seguir fortaleciendo procesos autónomos de comunicación y se reflexionó sobre los desafíos y la importancia de estos medios en la defensa de los territorios, la cultura y los derechos humanos, que se enmarca en un contexto nacional de censura y violencia.
El objetivo de dicho encuentro fue visibilizar las nuevas formas de censura y criminalización que enfrentan los medios comunitarios e indígenas, así como reflexionar sobre su papel en la defensa del territorio, la autonomía y la democracia. El espacio de diálogo, organizado por Ojo de Agua Comunicación, Radio Teocelo, Educa Oaxaca, la Cooperacha Coyotl Itinerantl y la Red de Comunicadores Boca de Polen, se dividió en tres paneles de discusión, cuyas temáticas versaron entre la libertad de expresión en México; los medios comunitarios, defensa del territorio y derecho a la comunicación; y finalmente, la instrumentalización de la violencia política en razón de género para inhibir el debate público. “Defender la palabra es defender el territorio”, mencionaron durante la inauguración del Foro.
Durante la jornada, se advirtió que en México persiste un riesgo constante para el ejercicio periodístico, especialmente para quienes cubren movimientos sociales, defensa del territorio, protestas sociales y procesos electorales. Por su parte, Lucía Moguel, investigadora del Programa de Protección y Espacio Cívico de Artículo 19, señaló que se han documentado agresiones sistemáticas contra periodistas en México, lo que coincide con el informe de Reporteros sin Fronteras que documentó que el país ha subido de puesto dentro de la lista de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.
Además, agregó que persiste un contexto de violencia institucional, en el que se descalifica y estigmatiza la labor periodística, se multiplican los abusos de poder público y se inhiben investigaciones; un contexto de violencia macrocriminal, con presencia en territorios violentos que continúan bajo la mirada de autoridades estatales que participan por omisión o acción, así como diversas historias de impunidad y un contexto de violencia en línea, sobre lo que agregó que este “se ha tornado en un espacio donde hay intimidación con imágenes y videos explícitos con amenazas a familiares, amigos o cercanos, y en muchas ocasiones, las amenazas en Internet son la antesala de la violencia física”.
Por su parte, la periodista independiente Reina Haydee Ramírez Hernández señaló que, pese al paso del tiempo, las condiciones de represión no han cambiado sustancialmente en sus treinta años de trayectoria. En la misma línea, Carlos Padilla Ríos, fundador de la revista Zócalo y colaborador de Radio Educación, afirmó que, desde su perspectiva y experiencia, los medios comunitarios viven en la precariedad y en el olvido.
“Es un problema estructural, la historia de México ha estado marcada por ataques directos, campañas de desprestigio, asesinatos, censura contra la labor periodística, todas estas agresiones e impunidad se mantienen y hay que reconocer la vulnerabilidad de los medios independientes y de los comunicadores en espacios locales, donde es más fácil identificarlos, conocer sus redes cercanas, domicilios” puntualizó el periodista durante su participación en el Foro.
A lo largo del encuentro, se destacó a los medios comunitarios indígenas y afrodescendientes como estructuras diversas y adaptativas a entornos hostiles para el ejercicio periodístico. Se subrayó que su carácter comunitario radica en los procesos de participación colectiva y no en los productos mediáticos que generan.
Asimismo, se destacó que comunicar es construir en comunidad, por lo que medios como el radio y el cine indígena y afrodescendiente fueron reconocidos durante el evento como herramientas poderosas que contribuyen a formar identidades colectivas, a rescatar la memoria de los pueblos y a narrarse desde los territorios. Por ello, se insistió en potenciar la soberanía indígena y la representación a través del apoyo a los creadores indígenas y afrodescendientes para contar sus propias historias. En este sentido, se enfatizó en que los medios comunitarios funcionan como espacios de participación social y promoción de derechos humanos, así como herramientas para la construcción de paz.
Por otro lado, José Miguel Álvarez Ibargüengoitia, director ejecutivo del área de Investigación e Información en Derechos Humanos del CDHCM, agregó que el derecho a la comunicación, incluyendo el uso de lenguas propias, forma parte de los derechos culturales y lingüísticos fundamentales para los pueblos indígenas y afrodescendientes. Sin embargo, se reconoció que los retos persisten, entre ellos la necesidad de medidas de protección para quienes los operan en contextos de riesgos y violencia sistemática.
Por su parte, Norma Solano, presidenta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, llamó a fortalecer el acompañamiento técnico mediante el diálogo con las comunidades. En tanto, Viridiana García Martiño, de la UNESCO en México, subrayó la importancia de construir vínculos horizontales entre organismos internacionales y medios comunitarios para fortalecer sus capacidades y contribuir a una cultura de paz.
Al respecto, Jesús Domingo, comunicador indígena mazahua, afirmó desde su experiencia comunitaria los medios comunitarios nacen en muchos casos de la defensa de los territorios, de los bosques, de las luchas contra las eólicas y advirtió que “la censura, en medios públicos y privados no solo tienen que ver con la línea editorial sino con la autocensura”. Por su parte, José Elfego de Jesús Rivero, de Radio Teocelo y fundador de la Asociación Veracruzana de Comunicadores Populares A. C., enfatizó la necesidad de garantizar certeza jurídica, financiera tecnológica e institucional para la sostenibilidad de los medios comunitarios. “Nunca vamos a ceder, nunca nos van a callar”, señaló al finalizar su participación.
En el foro se denunció que en México diversas figuras legales están siendo utilizadas para silenciar voces críticas, una tendencia que se ha intensificado entre 2025 y 2026, evidenciando un contexto de riesgo constante para quienes ejercen la comunicación. Las y los participantes advirtieron que el propio marco jurídico, lejos de garantizar derechos, puede convertirse en un instrumento que vulnera la libertad de expresión, sobre todo en un contexto marcado por la impunidad, la falta de protección efectiva y múltiples barreras en el acceso a la comunicación.
Finalmente, se alertó sobre el declive en la confianza ciudadana hacia los medios de comunicación y se cuestionó el papel de los aparatos del Estado como instancias sancionadoras. Las y los participantes coincidieron en que garantizar el derecho a la libertad de expresión implica asegurar el acceso a la justicia y fortalecer condiciones para que los pueblos ejerzan su derecho a la comunicación. Frente a ello, señalaron que la agenda de resistencia y articulación de los medios comunitarios y afrodescendientes está emergiendo desde los territorios desde la defensa del territorio y la defensa de la comunicación comunitaria como derechos inseparables.

