La colectiva Marea Verde Altas Montañas realizó un acto de memoria en Orizaba para reconocer la trayectoria de Gloria Arenas Agis, luchadora social y ex presa política, cuya historia atraviesa la organización indígena, la insurgencia y la prisión política en México.
Por Johana Utrera/ @UtreraJo25
Orizaba, Veracruz. 6 de marzo de 2026.- “Gloria no nació a la distancia de las causas del pueblo. Nació en Orizaba, en una familia trabajadora, y desde joven entendió que la injusticia no era algo que se observa desde lejos, sino una realidad que duele en la vida cotidiana”, señaló Daniela Ortega.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la colectiva Marea Verde Altas Montañas realizó un homenaje a Gloria Arenas Agis, luchadora social originaria de Orizaba, Veracruz. De acuerdo con el colectivo, el acto fue un ejercicio de reconocimiento y memoria al trabajo político de Arenas, cuya trayectoria representa parte de la historia colectiva de las mujeres en las luchas sociales.
La investigadora Daniela Ortega explicó que los inicios de Arenas en la lucha social se dieron en la Sierra de Zongolica, una región marcada por profundas desigualdades hacia los pueblos indígenas. En ese contexto participó en la organización TIMOCEPANOTOKE NOCHE ALTEPEME MACEHUALME (TINAM), cuyo nombre en náhuatl refiere a la organización comunitaria de los pueblos.
Tras la Masacre de Tehuipango, Arenas se trasladó a las montañas de Guerrero, donde posteriormente participó en la fundación del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), organización insurgente surgida a finales de la década de 1990. Dentro de esa estructura fue conocida como Coronela Aurora.
En 1999, Gloria Arenas fue detenida junto con su pareja Jacobo Silva Nogales, acusados de pertenecer al ERPI. Durante su reclusión en el penal de Almoloya, Arenas mantuvo comunicación con otras presas políticas mediante cartas, funcionando como un puente de acompañamiento moral.
Norma Jiménez —ex presa política y sobreviviente de los actos de tortura sexual cometidos durante los operativos policiacos del 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco— recordó que ese acompañamiento fue fundamental durante los años de prisión. “Ese acompañamiento salvó vidas”, afirmó.
Gloria Arenas y Jacobo Silva recuperaron su libertad en 2009, tras una década de prisión.
El homenaje concluyó con la presentación de una muestra pictórica realizada por Gloria Arenas durante los años que permaneció detenida en el penal de Almoloya, obras que reflejan la experiencia de prisión política y los procesos de resistencia y memoria construidos desde el encierro.

