Colectivos ambientales acusan a la SEMARNAT de excluir a comunidades y fragmentar los proyectos para evitar una evaluación integral del impacto ambiental en la Laguna de Cuyutlán.
Por Monserrat Cárdenas / @Somoselmedio
Manzanillo, Colima, 8 de octubre de 2025.- Organizaciones ambientalistas expresaron su preocupación y rechazo ante las irregularidades observadas en el proceso de consulta pública de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) sobre la expansión del Puerto de Manzanillo, realizada en línea entre el 10 de septiembre y el 8 de octubre.
En conferencia de prensa, las agrupaciones —entre ellas la Sociedad Cooperativa de Salineros— denunciaron que la consulta fue “excluyente, irregular y carente de transparencia, configurando una simulación de participación ciudadana que vulnera los derechos ambientales y sociales de las comunidades de Manzanillo y de la Laguna de Cuyutlán”.
De acuerdo con su pronunciamiento, el proceso digital organizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) impidió la participación de personas directamente afectadas por el proyecto, como pescadores, salineros, agricultores y adultos mayores, quienes carecen de acceso a internet, equipo de cómputo o conocimientos técnicos para subir observaciones.
Además, reportaron fallas técnicas en la plataforma oficial de la dependencia que dificultaron el registro y envío de comentarios durante el periodo establecido, “violando el principio básico de una consulta pública efectiva”, señalaron.
Sobre la MIA presentada por la Universidad de Colima el pasado 2 de octubre ante 500 habitantes del municipio, las organizaciones advirtieron que existe una “fragmentación artificial del proyecto” para evitar que la población conozca el impacto total de las obras de infraestructura.
“Un ejemplo es el muro perimetral del Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, aprobado de forma separada, aunque forma parte integral de la expansión portuaria”, indicaron. Según los colectivos, esta estrategia busca “disfrazar la magnitud real del impacto ambiental acumulado y evadir la evaluación integral del conjunto de obras”.
Los ambientalistas también denunciaron que ya existen licitaciones publicadas en la plataforma Compranet para iniciar obras en noviembre de este año, lo que —aseguran— demuestra que el proceso de consulta es un mero trámite burocrático. “Las decisiones ya han sido tomadas y los contratos avanzan mientras la ciudadanía ni siquiera ha podido participar plenamente”, sostuvieron.
Las organizaciones exigieron el cese inmediato de todo avance en la expansión del puerto hasta que “la sociedad civil cuente con información completa, accesible y verificada” y pueda participar en un proceso de consulta pública presencial, incluyente y transparente. También pidieron que se atiendan los problemas socioambientales generados por la actual operación del puerto, especialmente en la Laguna de Cuyutlán, considerada un humedal de alta relevancia ecológica.



