En una acción frente al Senado de la República, activistas y especialistas en salud pública inflaron una lata de refresco de cinco metros con la palabra “diabetes” para exigir a las y los senadores no retroceder en el impuesto especial a las bebidas azucaradas y con edulcorantes, responsables de más de 230 mil nuevos casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares cada año en México.
Por Redacción / @Somoselmedio
Ciudad de México, 28 de octubre de 2025.– Con una acción simbólica frente al Senado de la República, organizaciones civiles, especialistas en salud pública y activistas inflaron una lata de refresco de cinco metros de altura con la palabra “diabetes” y un etiquetado de advertencia que decía: “Los edulcorantes también hacen daño”. La intervención buscó enviar un mensaje contundente a las y los senadores: no dar un paso atrás en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las bebidas azucaradas y con edulcorantes.
La protesta se realizó en el marco de la discusión legislativa sobre la Ley del IEPS en las Comisiones Unidas de Hacienda y Estudios Legislativos. Las organizaciones señalaron que el consumo de bebidas ultraprocesadas es responsable de más de 230 mil nuevos casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares cada año, y representa un gasto público estimado en el 2% del PIB nacional.
“El consumo de refrescos en México es una de las principales causas de diabetes y enfermedades cardiovasculares, las cuales son la principal causa de muerte en el país. Los costos los paga un sistema de salud en crisis y las poblaciones más vulnerables”, señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.
Desde la Alianza por la Salud Alimentaria, Paulina Magaña recordó que cada año mueren cerca de 46 mil personas por enfermedades asociadas al consumo de bebidas azucaradas.
“Estamos ante un momento histórico en el que las y los senadores tienen la responsabilidad de proteger la salud pública mediante la aprobación del incremento a los impuestos saludables”, afirmó.
Por su parte, Doré Castillo, directora de Salud Crítica y coordinadora de la Coalición ContraPESO, advirtió que no se deben exentar del impuesto a las bebidas con edulcorantes.
“La OMS desaconseja su uso para controlar el peso y existen estudios que demuestran riesgos cardiometabólicos. Es urgente reducir la ingesta de cualquier bebida endulzada y promover el agua como fuente principal de hidratación”.
El economista Iván Benhumea, de Fundar, Centro de Análisis e Investigación, expuso que el costo económico del sobrepeso y la obesidad en México asciende a 600 mil millones de pesos, equivalentes al 68% del presupuesto de programas sociales prioritarios.
“Mientras las refresqueras acumulan ganancias exorbitantes, la sociedad subsidia sus daños. El aumento del impuesto a $3 pesos por litro es un mínimo acto de justicia”, subrayó.
Al cierre de la acción, Alejandro Calvillo reiteró el llamado al Senado:
“El Senado tiene dos opciones: proteger las ganancias de las corporaciones o proteger la salud de la población. No hay recursos suficientes para enfrentar las epidemias de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, y estas bebidas son una de sus principales causas”.

