En una manifestación convocada por la UPVA 28 de Octubre, la CNTE se sumó para denunciar la precarización de la vida, la violencia, el desplazamiento forzado y exigir la abrogación de la reforma educativa, aumentos salariales y el fin de la criminalización de la protesta.
Por Redacción / @Somoselmedio
Ciudad de México, 11 de septiembre 2025.- Organizaciones sociales, estudiantiles y populares se movilizaron este martes en la capital del país bajo la consigna “¡Alto a la guerra contra el pueblo mexicano!”. La marcha fue convocada por la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre, del estado de Puebla, e integrada en la Unidad Nacional Popular (UNP).
Los contingentes denunciaron que mientras se beneficia a las élites económicas, las condiciones de vida de la clase trabajadora se deterioran. Señalaron el incremento de personas desplazadas de comunidades originarias, la normalización de la violencia del narcotráfico y el silencio frente al avance del fascismo a nivel internacional.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se sumó a la movilización y expresó un saludo fraterno y combativo al movimiento popular. El magisterio reafirmó sus demandas históricas como la abrogación total de la reforma educativa, un aumento salarial acorde a la inflación y a la canasta básica, el fortalecimiento del sistema público de salud y la garantía de pensiones dignas para los trabajadores. También insistió en la defensa de la educación pública, gratuita y laica, así como en la democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En su intervención, la CNTE denunció el genocidio cometido contra el pueblo palestino por parte del Estado de Israel y recordó que en su más reciente Asamblea Nacional acordó acompañar las luchas de las organizaciones sociales, en particular a las normales públicas del país que han sido blanco de políticas represivas.
Las organizaciones participantes repudiaron la persecución y criminalización de los movimientos sociales, acusados de manera injusta de terrorismo, y señalaron la impunidad con la que se cometen asesinatos contra defensores y luchadores sociales en distintas regiones del país.
En los discursos también se cuestionó que el llamado “humanismo” de la Cuarta Transformación ha resultado insuficiente para dar respuesta a las demandas del pueblo trabajador y para detener las políticas que, en lugar de atender la desigualdad, profundizan la explotación y la represión.
La jornada concluyó con consignas que resonaron en las calles: “¡Magisterio y pueblo unidos, jamás serán vencidos!”, “¡Alto a la criminalización de la protesta social!” y “¡Unidos y organizados, venceremos!”.


