El Gobierno del Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con México, acusando injerencia en sus asuntos internos tras el asilo otorgado por la Embajada mexicana a la ex primera ministra Betssy Chávez. México respondió que su decisión se apega al derecho internacional y rechazó el acto como “excesivo y desproporcionado”.
Por Redacción / @Somoselmedio
Lima, Perú, 3 de noviembre de 2025.- El Gobierno de la República del Perú anunció este lunes la ruptura de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos Mexicanos, acusando una “interferencia inadmisible y sistemática” en sus asuntos internos tras el otorgamiento de asilo diplomático a la ex primera ministra Betssy Chávez Chino.
A través del Comunicado Oficial 040-25, la Cancillería peruana señaló que México ha violado el principio de no intervención reconocido por el derecho internacional desde el fallido golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo, y calificó de “acto inamistoso” la decisión de otorgar refugio a Chávez, actualmente acusada de sedición.
“El Gobierno de México ha venido interfiriendo de manera inadmisible en los asuntos internos del Perú… Este hecho evidencia la profunda falta de interés del Gobierno mexicano por mantener una relación con el Perú”, indicó el comunicado oficial.
El texto agrega que la medida se tomará conforme a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, y que el país sudamericano procederá al retiro de su personal diplomático en México.
México responde y defiende el derecho al asilo
Horas después, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México emitió un comunicado en el que lamentó y rechazó la decisión unilateral del Perú, afirmando que el asilo concedido a Betssy Chávez se realizó “en pleno apego al derecho internacional”, citando la Convención sobre Asilo Diplomático de Caracas de 1954, de la cual ambos países son parte.
La SRE señaló que Chávez “ha sido objeto de reiteradas violaciones a sus derechos humanos” y calificó de legítima la decisión de brindarle protección.
“México reafirma que el otorgamiento de asilo no puede ser considerado un acto inamistoso por ningún otro Estado… Seguiremos fieles a nuestra tradición humanista y de defensa de los derechos humanos”, destacó el comunicado.
La Cancillería mexicana calificó la ruptura como “excesiva y desproporcionada” y reafirmó los lazos históricos entre ambos pueblos.

