Los equipos de baloncesto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y las Águilas Blancas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) se enfrentaron por primera vez en la Arena Ciudad de México. El conjunto auriazul se impuso 59-57 en un duelo cerrado que se definió en los últimos minutos.
La estrategia de los Pumas en el partido
Por Jorge Yeicatl/ @desconocido_tour
Ciudad de México, 3 de marzo de 2026. Por primera vez en su historia, la Arena Ciudad de México abrió sus puertas a un encuentro del clásico estudiantil entre la UNAM y el IPN, previo al partido de los Mexico City Capitanes en la NBA G League.
Alrededor de las 15:00 horas, familias y estudiantes —portando los jerseys de sus equipos— comenzaron a llegar a la Arena para presenciar una edición más de esta histórica rivalidad universitaria. Esta vez, el duelo se disputó sobre la misma duela donde han jugado franquicias de la NBA como los San Antonio Spurs, Dallas Mavericks, Phoenix Suns, Miami Heat y Orlando Magic, un escenario que motivó a los jóvenes deportistas a salir a la cancha con euforia, estrategia y tensión, pero sobre todo con el orgullo de representar a dos de las instituciones educativas más importantes del país.
Desde el primer cuarto, el quinteto de los Pumas dominó el encuentro con control del balón y constantes penetraciones hacia el aro, además de aprovechar las faltas que cometían reiteradamente las Águilas Blancas. El dominio auriazul se reflejó en el marcador al cerrar el segundo periodo con ventaja de 27-20.
Por momentos, las Águilas Blancas lograron desestabilizar al equipo del Pedregal, pero no fue suficiente para revertir la diferencia.
En el tercer cuarto, el “Goya” y el “Huelum” retumbaron en la Arena Ciudad de México, elevando aún más la intensidad del partido. Cada falta señalada por los árbitros provocaba reclamos desde las bancas y reacciones del público. Entre silbidos, aplausos y cánticos, el Politécnico comenzó a acercarse en el marcador hasta colocarse 46-44.
Ambos equipos llegaron al último cuarto con señales de desgaste físico, pero el partido continuó con constantes intercambios de posesión. En los minutos finales, el marcador se mantenía a favor de la UNAM, aunque el IPN tuvo una oportunidad clara para empatar.
Sin embargo, los Pumas respondieron con una sólida defensa bajo el aro, logrando tapones y recuperaciones clave que terminaron por frustrar los intentos del Politécnico. El encuentro concluyó con marcador de 59-57 a favor de la UNAM.
El silbatazo final cerró una intensa batalla deportiva entre estas dos instituciones. Al terminar el partido, jugadores y aficionados se despidieron con respeto mientras cada escuadra entonaba sus tradicionales porras: el Goya y el Huelum, reafirmando que la rivalidad universitaria se queda en la cancha.







