El expresidente de Brasil fue hallado culpable de liderar una organización criminal armada para desconocer el resultado electoral de 2022 e intentar perpetuarse en el poder. La sentencia, inédita en la historia democrática del país, desató reacciones encontradas en Brasil y el mundo.
Por Redacción / @Somoselmedio
Ciudad de México, 11 de septiembre de 2025.- El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil condenó este jueves al expresidente Jair Bolsonaro a 27 años y 3 meses de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado contra el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. La Primera Sala del tribunal decidió por mayoría de cuatro votos contra uno que Bolsonaro lideró una organización criminal armada con el objetivo de desconocer los resultados de las elecciones de 2022 y mantenerse en el poder de forma ilegítima.
Los jueces consideraron probado que, desde 2021, Bolsonaro encabezó un plan coordinado para deslegitimar el sistema electoral, atacar al Poder Judicial y movilizar a civiles y militares en favor de la ruptura institucional. El proceso culminó con la invasión violenta a las sedes de los tres poderes en Brasilia el 8 de enero de 2023, interpretada como un atentado directo contra la democracia brasileña.
La sentencia lo declara culpable de cinco delitos: intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho, conspiración golpista, pertenencia a organización criminal armada, daños al patrimonio público y deterioro de bienes protegidos. El fallo establece que la pena deberá cumplirse inicialmente en régimen cerrado, aunque la defensa ya anunció que apelará la decisión.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva reaccionó subrayando la gravedad de los hechos. En entrevista televisiva afirmó que “Bolsonaro intentó un golpe de Estado en este país” y que existen “centenares de pruebas” que lo vinculan con la trama. Desde la Cancillería brasileña también se emitió un comunicado defendiendo la independencia judicial y rechazando cualquier intento de injerencia externa.
La condena generó reacciones encontradas: sectores democráticos celebraron la decisión como una victoria del Estado de derecho, mientras simpatizantes del exmandatario denunciaron persecución política. En el plano internacional, mandatarios como Gabriel Boric y Gustavo Petro respaldaron la decisión, mientras que desde Estados Unidos se lanzaron críticas y amenazas de represalias.
Con esta sentencia, Brasil marca un precedente histórico al responsabilizar a un expresidente por atentar contra la democracia. El caso seguirá teniendo repercusiones políticas, sociales e internacionales a medida que se resuelvan las apelaciones y se acerquen las elecciones de 2026.

