A tres años de la desaparición forzada de Ricardo Lagunes y Antonio Díaz, familias y la ONU exigen búsqueda efectiva y rendición de cuentas al Estado mexicano.
A dos años de la desaparición forzada de Ricardo Lagunes y Antonio Díaz, sus familias y aliados llaman a la acción global para exigir justicia y verdad, destacando la grave crisis de derechos humanos que enfrentan los defensores ambientales en México.
Con música, teatro y actividades comunitarias, cientos de personas se reunieron en Hermosillo para mantener viva la defensa del Río Sonora y exigir atención a la salud, agua limpia, justicia y reparación integral a doce años del derrame de Grupo México.
Familias buscadoras, periodistas y organizaciones de derechos humanos señalaron fallas en la investigación, identificación forense y protección de quienes buscan a personas desaparecidas en México, durante un seminario realizado en El Colegio de México.
Organizaciones civiles denuncian falta de coordinación, omisiones y una respuesta insuficiente del Estado mexicano ante el desplazamiento forzado interno; buscarán gestionar reuniones con autoridades federales.
Organizaciones que acompañan a las familias señalaron que la investigación deberá confirmar la solidez de la acusación contra el exgobernador de Guerrero y advirtieron que, a casi 12 años de los hechos, persisten pendientes como la entrega de información de inteligencia militar y la extradición de Tomás Zerón.