Organizaciones civiles de derechos humanos presentaron hallazgos preliminares de su Misión Civil de Observación en San Lorenzo Azqueltán, Jalisco, donde la comunidad tepehuana-wixárica enfrenta despojo, criminalización e impunidad por el asesinato del comunero Marcos Aguilar.
La comunidad indígena de San Lorenzo Azqueltán, en Villa Guerrero, Jalisco, denunció un nuevo ataque armado en el predio comunal El Caracol. Marcos Aguilar Rojas fue asesinado y Gabriel Aguilar resultó herido mientras realizaban labores comunitarias. Organizaciones exigen protección urgente y justicia para la comunidad tepehuana–wixárika.
Indígenas Tepehuanos y wixárikas de la comunidad de San Lorenzo Azqueltán en Villa Guerrero, Jalisco, han cuidado y defendido su territorio por casi tres siglos; sin embargo, en las últimas décadas, terratenientes y ganaderos apoyados por autoridades municipales y estatales de Jalisco, les están arrebatando lo que por derecho les corresponde.
Con música, teatro y actividades comunitarias, cientos de personas se reunieron en Hermosillo para mantener viva la defensa del Río Sonora y exigir atención a la salud, agua limpia, justicia y reparación integral a doce años del derrame de Grupo México.
Familias buscadoras, periodistas y organizaciones de derechos humanos señalaron fallas en la investigación, identificación forense y protección de quienes buscan a personas desaparecidas en México, durante un seminario realizado en El Colegio de México.
Organizaciones civiles denuncian falta de coordinación, omisiones y una respuesta insuficiente del Estado mexicano ante el desplazamiento forzado interno; buscarán gestionar reuniones con autoridades federales.
Organizaciones que acompañan a las familias señalaron que la investigación deberá confirmar la solidez de la acusación contra el exgobernador de Guerrero y advirtieron que, a casi 12 años de los hechos, persisten pendientes como la entrega de información de inteligencia militar y la extradición de Tomás Zerón.