El rector Gustavo Pacheco López confirmó que la Rectoría General pagó 4 millones 922 mil pesos por seis autos de dos marcas que no identifica. El comunicado no menciona los vehículos de Cuajimalpa ni los autorizados en julio, y atribuye al acuerdo una restricción que su texto no contiene.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
El rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Gustavo Pacheco López, anunció este 2 de noviembre que la institución venderá los seis vehículos eléctricos adquiridos por la Rectoría General y que los recursos obtenidos se destinarán al programa de becas para el alumnado. En el mismo comunicado, difundido en la cuenta de X de la universidad, informó que el Acuerdo 03/2026, que regula la compra y asignación de vehículos para funcionarios, queda suspendido mientras se publican sus modificaciones.
El documento reconoce que la decisión de comprar los autos consideró la sensibilidad social, pero “no lo hizo con la profundidad y amplitud que el momento exigía”, y que “careció de mecanismos explícitos de articulación con la planeación institucional”. La rectificación llega después de semanas de cuestionamientos de la comunidad estudiantil, que convirtió la compra en uno de los símbolos del paro que mantuvo a las cinco unidades sin actividades al menos hasta el 30 de octubre.
A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
A LA OPINIÓN PÚBLICALos órganos personales, instancias de apoyo y personas funcionarias de la Universidad que toman decisiones para su funcionamiento y mejora tienen el deber irrenunciable de escuchar a su comunidad, transparentar sus acciones y rectificar cuando estas se alejan del sentir universitario. En los últimos días, personas de la comunidad, en especial nuestro alumnado, han cuestionado y manifestado distintas opiniones respecto a la adquisición de vehículos institucionales eléctricos en la Rectoría General. Con la intención de informar sobre esta decisión, su contexto y atención, se hace de su conocimiento lo siguiente:
https://t.co/jbDzR2BjWK
#UAM— UAM (@lauammx) November 2, 2026
Según la Rectoría General, durante el segundo trimestre de 2026 varias de sus dependencias compraron seis vehículos eléctricos de dos marcas distintas, por un total de 4 millones 922 mil 390 pesos, con un costo promedio de 820 mil 398 pesos por unidad. El comunicado no identifica las marcas ni los modelos. Sobre el señalamiento de que se trataba de autos Tesla, el texto responde que, “más que una marca o modelo”, la indignación tiene origen en la decisión sobre el uso de los recursos.
Los datos coinciden con lo que Somoselmedio documentó el 30 de octubre a partir del acta de la sesión extraordinaria 409 del Patronato. El 23 de abril, ese órgano autorizó seis vehículos para la Rectoría General por 5 millones 115 mil 800 pesos, y cuatro de los montos coincidían con precios de lista del Tesla Model Y en México. La cifra que ahora reporta la universidad es unos 193 mil 410 pesos menor que la autorizada. Este medio también había advertido que, conforme a los topes del Acuerdo 03/2026, los seis montos solo eran admisibles si se trataba de vehículos eléctricos. El comunicado lo confirma.
El acta 409 autorizó ocho vehículos, no seis. Los dos restantes, para la Unidad Cuajimalpa, sumaban 1 millón 158 mil 690 pesos. En julio, el Patronato autorizó otros dos vehículos para la Rectoría General por 750 mil pesos y un automóvil para la Dirección de Obras por 515 mil 300. El comunicado no menciona ninguna de esas autorizaciones ni aclara si esos vehículos se compraron. Tampoco informa a qué funcionarios se asignaron los seis autos eléctricos ni a qué proveedores se compraron.
El rector afirma que el Acuerdo 03/2026 “señala que la adquisición de vehículos no debe hacerse con subsidio federal”. El texto del acuerdo, firmado el 9 de marzo, no contiene esa disposición. La exigencia de pagar con ingresos propios los autos para funcionarios aparece en los lineamientos del Patronato, no en el acuerdo del rector.
El comunicado sostiene, además, que la compra por unidad fue la modalidad más económica de las tres evaluadas: arrendamiento, compra por flotilla y compra por unidad. El Acuerdo 03/2026 establece el arrendamiento como primera opción, indica que se procurará comprar de forma consolidada o en flotilla y señala que la compra unitaria “será excepcional y deberá estar justificada ampliamente”. La universidad no ha hecho público el análisis que respalda esa justificación. Tampoco precisa cuál es el tope frente al cual los autos costaron “6 % por debajo”, cuando el acuerdo fija montos máximos distintos según el cargo de quien recibe el vehículo.
Vender autos usados
El comunicado no estima cuánto se obtendrá de la venta. Los recursos que lleguen a becas dependerán del precio de autos ya usados, no de los 4.9 millones que se pagaron por ellos. Tampoco detalla el procedimiento ni los plazos de la desincorporación.
La suspensión del Acuerdo 03/2026 deja abierta otra pregunta. Ese acuerdo abrogó los acuerdos 10/2014 y 07/2018, que regulaban antes la compra de autos para funcionarios, y es el que permite que, al terminar su gestión, rectores y otros funcionarios compren el vehículo asignado por el 30 por ciento de la factura, además de mantener un fondo revolvente para financiar autos a directivos. El comunicado no dice qué reglas aplican mientras el acuerdo está suspendido.
En lo personal, Pacheco López informó que nunca ha adquirido un vehículo institucional y que presentó ante la Secretaría General un escrito con su “voluntad anticipada, expresa e irrevocable” de no adquirir ninguno al término de su gestión. Anunció también que se revisará el Acuerdo 11/2024 de austeridad para que los ahorros se destinen a sanitarios, alimentación, actividades deportivas y bibliotecas.
Las demandas pendientes
El pliego petitorio de la Unidad Iztapalapa, entregado el 28 de octubre, no pedía suspender un acuerdo. En su punto 1.4 exigía una auditoría integral y la abrogación de todos los acuerdos que otorgan a funcionarios beneficios extraordinarios, esquemas de cofinanciamiento o subsidios para adquirir bienes particulares, con los recursos reorientados a comedores, laboratorios, infraestructura y becas. Las demandas de las cinco unidades abarcan, además, baños, bibliotecas, comedores, laboratorios, planta docente y acciones contra la violencia de género.
Somoselmedio mantiene en curso siete solicitudes de acceso a la información ante la UAM para obtener los contratos, las facturas, los resguardos de asignación, los dictámenes de la Contraloría y los registros del fondo revolvente para autos de directivos.

