La campaña BDS México reunió a activistas, colectivos y a la familia Abed —18 refugiados palestinos en la Ciudad de México— en una vendimia solidaria para recaudar fondos para Gaza y visibilizar el boicot a empresas vinculadas al conflicto.
Por Catherine Nava / cath_r_n
Ciudad de México, 26 de abril 2026.- La campaña BDS México organizó una vendimia solidaria en la Pulquería “La Joya de Santa María”, en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, con tres objetivos: recaudar fondos para el pueblo palestino en Gaza, apoyar económicamente a la familia Abed —18 integrantes refugiados en México— y difundir el boicot a empresas que, según la campaña, financian o se benefician del conflicto en Palestina.
Durante el evento se realizó la venta de pulque, cervezas y alimentos de origen palestino preparados por la propia familia Abed, quienes desde hace aproximadamente tres meses asisten a la pulquería para comercializar su gastronomía como medio de subsistencia.
Ana Rosa Moreno, integrante de BDS México, explicó que la campaña es la versión local del movimiento internacional BDS —Boicot, Desinversiones y Sanciones—, fundado hace 26 años por la sociedad civil palestina.

“Apoya al movimiento global por boicots, inversiones y sanciones, que básicamente es boicotear, accionar y presionar al ente ocupante para que respete el derecho internacional… para que se logre la igualdad, la libertad y la justicia para el pueblo palestino”, declaró Moreno.
La campaña opera en tres ejes: promover boicots a empresas específicas, recaudar fondos para Gaza y apoyar la comercialización de alimentos de la familia Abed. Entre las empresas señaladas figuran Spotify, Coca-Cola, Airbnb, Microsoft y Starbucks, a las que la campaña atribuye distintos vínculos con el conflicto: financiamiento de operaciones militares, explotación de recursos hídricos en zonas afectadas y procesos de gentrificación.
David, otro integrante de la campaña, señaló que las donaciones se canalizan a través de plataformas digitales como criptomonedas, GoFundMe, Choose Love y —con reservas— PayPal, ante los bloqueos reiterados al ingreso de ayuda humanitaria física a Gaza. “La gente sigue muriendo de hambre, no está pasando la comida ni el medicamento”, afirmó.
La historia de la familia Abed en México comienza con Kamal Abed, quien fue el primero en refugiarse en el país y obtener la nacionalidad mexicana. En 2018, su hijo Shadi Abed llegó también como refugiado y ambos iniciaron un proceso legal para traer al resto de la familia desde Gaza.
En 2024, Kamal Abed sufrió un paro cardíaco. Shadi continuó las gestiones con el acompañamiento legal del Colectivo de Gaza en México y el apoyo de otras organizaciones civiles. La madrugada del 24 de mayo de 2025, 18 integrantes de la familia Abed llegaron a la Ciudad de México.
Desde su llegada, la familia enfrenta barreras de integración: solo Shadi habla español. La brecha idiomática les impide acceder a empleo formal, por lo que dependen del comercio informal para sostenerse. Diversas organizaciones y colectivos han impulsado iniciativas para apoyarlos durante el proceso de exilio.
La venta de gastronomía palestina en la Pulquería “La Joya de Santa María” es una de esas iniciativas: desde hace tres meses, la familia lleva sus platillos al espacio como forma de generar ingresos y sostener su presencia en la ciudad.

