La jornada global número 140 por Ayotzinapa reunió en la Ciudad de México a las familias de los normalistas desaparecidos, que denuncian que la Secretaría de Gobernación canceló una reunión con la presidenta horas antes de realizarse. El ejército, señalaron, tiene información que no ha entregado.
Por Redacción / @Somoselmedio
Fotografías Tlachinollan / @Tlachinollan
Ciudad de México, 27 de mayo 2026.- A más de once años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, las madres y padres de los normalistas encabezaron este 26 de mayo la jornada global número 140 por Ayotzinapa y por México en la Ciudad de México. La movilización exige la presentación con vida de sus hijos y presiona al gobierno federal de Claudia Sheinbaum para que informe sobre los avances reales de la investigación.
La marcha se realizó en un contexto de creciente tensión con el gobierno federal. Mañana, 27 de mayo, se cumplen seis meses desde la última reunión sostenida entre las familias y las autoridades —el 27 de noviembre de 2025— sin que, según denunciaron los propios padres y madres, haya habido ningún avance ni convocatoria formal posterior. “A la fecha no hay noticias algunas”, declararon desde el micrófono durante el mitin en el Hemiciclo a Juárez.
La cancelación de última hora agravó la situación. Según relataron padres y madres durante la jornada, hace dos o tres días algunos de ellos recibieron llamadas extraoficiales de la Secretaría de Gobernación anunciando una reunión con la presidenta para este 27 de mayo. Sin embargo, minutos antes de iniciar el mitin —aproximadamente media hora después de arribar a la Ciudad de México— llegó una segunda llamada para comunicarles que la reunión no se realizaría. “Eso es una falta de respeto a este movimiento”, señalaron. Al cierre del acto, circulaban rumores de que la cita podría reagendarse para el 28 de mayo, aunque las familias aclararon que no darán por válida ninguna fecha sin una convocatoria formal.
María de Jesús Tlatempa Bello, madre de José Eduardo Bartolo Tlatempa, tomó la palabra para dar cuenta del estado en que se encuentran quienes llevan más de una década buscando a sus hijos. “Nosotros seguiremos aquí, luchando por la presentación de nuestros hijos. Muchos de nosotros tenemos múltiples padecimientos físicos y psicológicos, pero nos mueve el dolor, ese dolor que no nos deja descansar por la ausencia de nuestros hijos, por eso no daremos un paso atrás hasta dar con su paradero”, expresó.
María de Jesús, fue directa respecto a las expectativas que tienen ante una eventual reunión: “No queremos que se siga burlando de nosotros. Hemos tenido reuniones, pero no hay avances. Hemos pedido que traigan al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes porque son las únicas personas en las que tenemos confianza para llegar a la verdad y para encontrar la justicia.”
Emiliano Navarrete, padre de José Ángel Navarrete, fue más contundente sobre la responsabilidad del ejército. Señaló que la institución castrense tiene información sobre la desaparición de los normalistas y que el Centro Regional de Fusión de Inteligencia y Equidad —el CRFIE— podría contribuir al esclarecimiento del caso, pero que esta administración no ha querido atender esa vía. Llamó al Ejército Mexicano “vergüenza de la nación y principal perpetrador de desapariciones de personas que se organizan para exigir sus derechos”,y cuestionó que organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONU emitan únicamente recomendaciones que los gobiernos “se pasan por abajo”.
La jornada 140 ocurrió en medio de la movilización del magisterio disidente. Las familias de los 43 expresaron solidaridad con los maestros de la Sección 22 de Oaxaca y rechazaron la represión del gobierno federal y del gobierno de la Ciudad de México contra el plantón docente. “Es muy lamentable que como gobierno no se entienda el corazón en agredir a las personas, sin importarles los daños que puede ocasionar utilizar las fuerzas de seguridad”, declaró el padre Emiliano, en referencia al uso de gases lacrimógenos contra la protesta magisterial el día anterior.
Durante la marcha se informó, además, que dos integrantes de la Organización Nacional del Poder Popular —que habitualmente marcha junto a las familias— fueron detenidos por las autoridades e impedidos de sumarse a la jornada, aunque recuperaron su libertad antes del cierre del mitin.
Un estudiante representante de la Normal de Ayotzinapa cerró con una advertencia dirigida al gobierno federal: “No descansaremos hasta obtener respuestas. Si a la presidenta se le hacen críticas es porque no está haciendo bien su trabajo. Estaríamos en diferentes circunstancias si tuviera verdaderamente esa convicción.”
Las familias anunciaron que en los próximos días realizarán diversas actividades en la Ciudad de México para mantener visible el caso Ayotzinapa y sostener la exigencia del regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes —el GIEI—, propuesta que los padres y madres colocaron formalmente en la reunión del 27 de noviembre de 2025 y que el gobierno federal no ha respondido.












