En su 30 aniversario, la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias–Policía Comunitaria (CRAC-PC) tomó protesta a su nueva Comisión de Coordinación General y reafirmó su defensa de los pueblos indígenas y afromexicanos frente a la violencia, la criminalización y la falta de reconocimiento oficial a su sistema de justicia.
Por Redacción / @Somoselmedio Fotografías Tlachinollan / @Tlachinollan
Caxitepec, Guerrero, 18 de octubre de 2025.- A tres décadas de haber nacido como un proyecto de organización y seguridad comunitaria en la Costa-Montaña de Guerrero, la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias–Policía Comunitaria (CRAC-PC) celebró su 30 aniversario con un llamado a la unidad, la justicia y la autonomía de los pueblos indígenas y afromexicanos.
Durante una asamblea realizada en Caxitepec, municipio de Acatepec, integrantes de la CRAC-PC tomaron protesta a la Comisión de Coordinación General, instancia encargada de articular las casas de justicia y fortalecer el sistema comunitario frente a los desafíos actuales, entre ellos el reconocimiento pleno de los derechos indígenas, la violencia machista y la expansión de la macrocriminalidad en la región.
La nueva Comisión quedó integrada por Juan Antonio García Fidencia (Casa de El Paraíso); Martín Rosales Sierra y César Ramírez Bello (Espino Blanco); José Mendoza Vázquez (Chilixtlahuaca). Las casas de Caxitepec, Zitlaltepec y San Luis Acatlán se incorporarán próximamente, conforme a sus procesos de renovación interna.
El propósito de esta coordinación, subrayaron las autoridades, es garantizar una articulación más sólida entre las casas de justicia, conforme al reglamento interno de la CRAC-PC y los principios de la justicia comunitaria.
Comisiones de Mujeres, Niñas, Niños y Adolescentes
En el marco del aniversario también se presentaron las Comisiones Especiales de Mujeres y de Niñas, Niños y Adolescentes, que buscan fortalecer la reeducación comunitaria con enfoque de género y de derechos humanos.
La Comisión de Mujeres, encabezada por Cecilia, tendrá la tarea de atender e investigar casos que involucren a mujeres en procesos de reeducación, con la premisa de que “no se puede reeducar igual a mujeres y hombres”. En asambleas previas se acordó que las mujeres no realizarán trabajos pesados ni compartirán espacios de reclusión con hombres, y que las entrevistas serán conducidas por integrantes de la misma comisión.
Por su parte, la Comisión de Niñas, Niños y Adolescentes, encabezada por Abel Morales de la Casa de Espino Blanco, busca establecer lineamientos propios para su atención, ya que el reglamento de la CRAC-PC aún no contempla este tema. Durante seis meses, las casas de justicia discutieron y elaboraron una guía de reeducación que privilegia la educación, el arte y el deporte sobre el castigo.
Tras una amplia deliberación, la asamblea acordó elevar a casa de justicia a la comunidad de Chilixtlahuaca, que por 25 años operó como casa de enlace. Con ello, la CRAC-PC quedó conformada por seis casas de justicia, consolidando su presencia en la región na savi.
En un contexto de hostigamiento y criminalización por parte de autoridades estatales y federales, las y los integrantes de la CRAC-PC destacaron la importancia de mantener viva su forma de justicia, basada en el diálogo, la reeducación y la participación colectiva. Denunciaron que el gobierno ha dejado “a la deriva” a las comunidades indígenas al no reconocer legalmente el sistema de justicia comunitaria, a pesar de su eficacia para reducir los índices de violencia.
Durante la conmemoración, se recordó cómo la policía comunitaria surgió hace tres décadas para enfrentar la inseguridad, los asaltos y las agresiones contra mujeres, y cómo desde entonces ha garantizado la seguridad de las comunidades. Sin embargo, también se cuestionó que mientras se detiene a policías comunitarios, las autoridades no desarticulan a los grupos delincuenciales que operan impunemente en la región.
A lo largo de seis meses, la CRAC-PC sostuvo ocho reuniones con diputadas y diputados del Congreso de Guerrero, en las que se buscaba avanzar en la reforma sobre los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos. Sin embargo, denunciaron que no hubo avances, y que el proceso estuvo marcado por el racismo y el clasismo institucional.
“Los agravios contra los pueblos indígenas son enormes y profundos; hemos quedado fuera de la agenda de los gobiernos colonialistas y neocolonialistas”, expresaron durante la asamblea.
El encuentro concluyó con un llamado a fortalecer la organización comunitaria y la movilización social para evitar que el Estado siga criminalizando a la CRAC-PC y a sus integrantes. Recordaron como ejemplo la reciente liberación de Jaime Morales Castro, gracias a la movilización de las comunidades.
“La justicia comunitaria seguirá brillando en el horizonte hasta que se apague el mundo. ¡Viva la CRAC!”, proclamaron las y los asistentes entre aplausos y consignas.



